DECADAS DESPUES DE SU MUERTE, UN HEROE JUDIO DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL ES HONRADO EN ITALIA, CON LA FAMILIA DE SU COMPAÑERO PRESENTE
Operación Benjamin dio un homenaje digno esta semana a tres militares judíos estadounidenses que originalmente fueron enterrados bajo cruces latinas, reemplazando sus lápidas por otras con forma de Estrella de David.
TRADUCIDA Marcela Lubczanski
Por Lahav Harkov
Mayo 16, 2025
ROMA — Los soldados de primera clase Del Riley y Frank Kurzinger eran amigos cercanos. Ellos se conocieron en 1943, entrenando para la 10ª División de Montaña del Ejército de Estados Unidos en Camp Hale, Colo.
Riley llamaba a Kurzinger “el viejo,” porque era dos años mayor. Navegando en el USS West Point desde New York a Nápoles, Italia, una vez se colaron en la cocina para robar una tarta de cereza recién hecha destinada a los marinos, y se la comieron entera.
En 1945, tomaron parte en una misión para capturar Monte Belvedere, en el norte de Italia, de manos de los alemanes. Riley golpeó un cable trampa y fue herido de gravedad en el camino de ascenso a la montaña. Kurzinger, un médico de combate, se apresuró a acudir en ayuda de Riley. El se paró sobre una mina terrestre y murió inmediatamente. Tenía 22 años de edad.
“Frank Kurzinger dió su vida por mi padre,” dijo el miércoles el hijo de Del Riley. “Desde el 20 de febrero de 1945, mi padre pasó su vida tratando de encontrar a la familia de Kurzinger para contarles … el tipo de hombre que era Frank Kurzinger. Mi padre pasó su vida buscando a Frank.”
La hija de Del, Deleen Willis, dijo que su padre contactó a la 10ª División de Montaña y llegó lejos para encontrar a los Kurzinger. “Eran todos callejones sin salida,” dijo ella.
Del Riley murió hace siete años, pero en su 100º cumpleaños esta semana, 15 de sus descendientes se reunieron con los parientes de Frank Kurzinger en Italia, luego de los esfuerzos de Operación Benjamin.
La organización, que trabaja para preservar los recuerdos de los soldados estadounidenses judíos que cayeron en la Segunda Guerra Mundial, dio un homenaje apropiado esta semana a tres soldados estadounidenses — el soldado de primera clase Frank Kurzinger, el técnico de cuarto grado Ben Zion Bernstein y el teniente segundo Paul S. Singer — quienes fueron enterrados originalmente bajo cruces latinas, reemplazando sus lápidas por nuevas con forma de Estrella de David.
Kurzinger, como muchos otros judíos que combatieron en la Segunda Guerra Mundial, ocultó su identidad judía por temor a ser capturado por los nazis. Pero su temor fue agravado por el hecho que, cindo años antes de enrolarse, su familia huyó de la Alemania nazi a Denver.
Kurzinger se convirtió en médico de combate porque pensaba que si no combatía directamente a los nazis, no podía ser juzgado como traidor si era capturado. El llevaba una medalla católica en su uniforme para ocultar su fe judía.
Sin embargo, después de su muerte, el heroísmo de Kurzinger fue informado en los diarios judíos y él fue honrado por B’nai B’rith en Denver.
Operación Benjamin honró a Kurzinger en una ceremonia el miércoles en el Cementario Americano de Florencia, rodeado por sicomoros y cipreses en una ladera de una colina toscana.
Marc Riley dijo que creció escuchando sobre el hombre que murió tratando de salvar la vida de su padre: “En nuestra casa, si decías el nombre Frank, todos sabían quien era."
Bruce Riley, hijo de Del, dijo, “Es nuestra responsabilidad, nuestro deber, devolver el favor a través de esta historia. Yo traje a mi nieta de 12 años conmigo aquí. Espero que Frank nunca sea olvidado.”
Bruce mandó a hacer monedas conmemorativas en honor de Kurzinger, que tenían el nombre de Del Riley y una cruz de un lado y el nombre de Kurzinger y una Estrella de David del otro, tanto como el lema de la 10ª División de Montaña, "trepa a la gloria." El puso una moneda en la tumba de Kurzinger, y su hermano puso un casquillo de la salva de 21 disparos saludando el funeral de su padre.
Después de la ceremonia, 15 de los descendientes de Riley, quienes viajaron a Italia desde Oregón, planearon subir al Monte Belvedere para enterrar otra de las monedas en la cima de la montaña que Kurzinger y Riley nunca alcanzaron, "completando su misión," como lo dijo Bruce Riley.
”Esto es justo lo que papá hubiese querido," dijo Willis, con lágrimas, después de la ceremonia.
A diferencia de la familia Riley, los parientes vivos de Kurzinger no sabían que él existió hasta que Operación Benjamin los contactó. Kurzinger era hijo único, y la mayoría de los parientes de sus padres permanecieron en Alemania y murieron en el Holocausto.
Sin embargo, su tía, Dorothea Stern, se mudó a Israel. Su hijo, el Dr. Michael Stern, quien nació y creció en Israel pero vive en New Jersey, representó a la familia.
”En los primeros años en Israel, el tema de la familia fue encarado con gran cuidado," recordó, explicando cómo no supo sobre su primo. "No había abuelos para dar contexto histórico, y un entendimiento no hablado que era mejor dejar tranquilos a algunos fantasmas."
Stern dijo que su familia no tenía ninguna foto de Kurzinger y no conocía la fecha de su muerte para observar su iortzait, su recordatorio judío anual.
”Aquí, a través del contexto improbable de la muerte y el entierro, él se ha vuelto un vínculo tangible con la vida, con la familia," dijo Stern. “Estamos haciendo lo que el tiempo y las circunstancias negaron a Frank, dándole el honor y recuerdo que merece. Esta se ha vuelto una misión de reclamar la identidad, y un acto de compromiso familiar...No hay más secreto familiar."
Después que cada lápida fue reemplazada, los asistentes dijeron Salmos, el rezo recordatorio, El Maleh Rajamim y el Kadish de los dolientes.
El técnico de cuarto grado Ben Zion Bernstein era el mayor de seis hermanos de Cleveland. El se mudó a la Palestina del Mandato en 1938 y vivió en un kibutz, pero regresó a EE.UU. y se enroló en el ejército de Estados Unidos en 1941. El sirvió en la "Brigada del Diablo," una unidad comando conjunta estadounidense-canadiense entrenada para guerra en la montaña. El fue uno de 73 hombres que murieron en una misión de combate llamada "Operación Impermeable," un ataque contra un bastión alemán en Monte La Difensa.
La familia de Bernstein sabía que fue enterrado bajo una cruz; su sobrina Bennette, una de dos parientes llamada como él, visitó el cementerio en el pasado.
Su sobrino, el Dr. David Rottman, dijo que reemplazar la cruz por una Estrella de David "es reparar algo que fue un gran dolor en mi familia durante generaciones."
“Querido tío Ben,” dijo Rottman en la ceremonia, “estamos aquí para afirmar tu lugar en nuestra familia y tu rol en el mundo... Te extrañamos en todos nuestros Seders y encendido de venas y graduaciones y sucás. Estás con nosotros ahora, y siempre estarás con nosotros."
El teniente segundo Paul Sigmund Singer se presentó como voluntario para combatir a los nazis, dejando sus estudios en la Universidad de Columbia para unirse a la Fuerza Aérea de Canadá antes que Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial. El fue transferido a la Fuerza Aérea del Ejército de Estados Unidos en 1942, sirviendo como navegador en el 44º Grupo de Bombas. El avión de Singer fue atacado durante un operativo de bombardeo en una base aérea alemana en Italia en 1943, y su paracaídas no se abrió.
Los parientes de Singer llevaban gorras de béisbol con la insignia de los “Flying 8 Balls,” como era conocido el 44º Grupo de Bombas, y el nombre de Singer bordado en ellas.
Jodi Reif, cuya madre era prima segunda de Singer, dijo que conoció parientes que no conocía antes a través de Operación Benjamin. Ella compartió fotos y artículos de Singer que escribió en su diario de la secundaria en Milwaukee.
"Paul vivió como un judío, luchó por Estados Unidos de América y el mundo libre como judío, y murió como judío," dijo Reif. “L’dor vador [de generación en generación], está ahora en nosotros.”
Shalom Lamm, historiador principal de Operación Benjamin, dijo que “finalmente se está haciendo justicia. Después de todos estos años, estamos corrigiendo un error silenciado cometido con alguien que estuvo luchando por una causa más grande que él mismo."
"Las voces de los caídos gritan desde estas colinas sagradas, no sólo en agonía, sino en testimonio de los que entregaron su futuro ara que nosotros podamos vivir en libertad," dijo Lamm.
Rodney Hunter, el encargado de asuntos de la Misión de Estados Unidos ante las Agencias de la ONU en Roma, dijo que las historias de los soldados "nos recuerdan que un cementerio como éste no es sólo una colección de lápidas, sino de personas reales que dieron sus vidas para dar futuros a personas como nosotros."
”Su sacrificio no fue en vano. Estoy aquí hoy debido a ellos. Todos nosotros estamos... En tiempos de paz, es fácil tomar nuestra libertad como un hecho consumado, pero la libertad no es automática. Requiere compromiso y vigilancia," dijo Hunter.
Mike Reif, pariente de Paul S. Singer, exhibiendo su gorra de “Flying 8 Balls” (Lahav Harkov)
Bruce Riley exhibiendo la moneda hecha en recuerdo de Frank Kurzinger (Lahav Harkov)
lA FAMILIA DE Ben Zion Bernstein sE REUNE EN SU TUMBA DESPUES QUE FUE COLOCADA LA NUEVA LAPIDA (Lahav Harkov)
lA FAMILIA DE Ben Zion Bernstein sE REUNE EN SU TUMBA DESPUES QUE FUE COLOCADA LA NUEVA LAPIDA (Lahav Harkov)
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