Irán está respondiendo a la amenaza de una operación terrestre en su suelo aumentando las defensas alrededor de su mayor puerto petrolero, mientras amenaza con atacar un rango mayor de blancos alrededor del Golfo y lanzando un reclutamiento masivo reminiscente de su guerra de 1980 con Irak.
Las medidas llegan cuando el Presidente Trump ha ordenado desplegar miles de marines y tropas aéreas en el Medio Oriente. Si bien el presidente no ha dicho que planea poner tropas en el terreno, los despliegues darían a Estados Unidos más opciones para los ataques u operativos terrestres, y ellos han iniciado preparativos y una ola de nuevas amenazas desde Irán.
Los analistas y personas al tanto de las tácticas militares iraníes dicen que el país se está dirigiendo hacia una lucha feroz que podría darle una oportunidad de infligir más bajas de las que puede contra las fuerzas aéreas dominantes de EE.UU. e Israel.
Teherán está también movilizando a su población en formas que buscan utilizar el espíritu de la guerra con Irak de la guerra de la década de 1980. Incluyen medidas para reclutar millones de iraníes, incluidos niños—un elemento recurrente de los tributos a los mártires por medio de carteles callejeros y carteleras que todavía son parte de la vida diaria de Irán.
Irán está fortaleciendo las defensas en la Isla Kharg, dijo Ebrahim Azizi, jefe de la Comisión de Seguridad Nacional del parlamento, a la agencia noticiosa de la legislatura esta semana luego de una visita al centro exportador de petróleo y posible foco de cualquier operación terrestre. Las medidas incluyen reforzar los sistemas de misiles guiados, depositar minas junto a la línea costera y poner trampas caza-bobos en las instalaciones, dijo un funcionario iraní.
Los analistas militares dicen que probablemente hayan sido excavados túneles en muchas de las islas, los que Irán se está preparando para defender con misiles y otras municiones. Las milicias apoyadas por Irán en Irak han demostrado el uso de drones de visión en primera presona guiados por cable (FPV), los que son poseídos en números más grandes por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, presentando una amenaza potente para cualquier tropa estadounidense.
El régimen ha señalado que su voluntad de defensa también involucrará extender más dolor en la región para aumentar drásticamente el precio de cualquier ataque. Teherán, el cual ha cancelado exitosamente la mayoría de las exportaciones petroleras del golfo y atacó instalaciones y aeropuertos, ha dicho a sus vecinos que expandiría sus objetivos a plataformas petroleras offshore si son invadidas sus islas, dijeron funcionarios iraníes y árabes. También ha amenazado con atacar infraestructura vital como plantas de energía y plantas de desalinización.
“Irán tiene intención de hacer cualquier desembarco estadounidense tan costoso y políticamente insostenible como sea posible,” dijo Sanam Vakil, directora del programa Medio Oriente y Norte de Africa en Chatham House, una think-tank londinense. “Espero que Irán intente atacaar en masa e infligir dolor a través de drones primero y luego ampliando su represalia a sus vecinos."
Los analistas militares, incluido el New Lines Institute for Strategy and Policy en Washington, dicen que Irán tiene alrededor de un millón de ropas activas y de reserva. Entre ellas hay alrededor de 190,000 combatientes motivados del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Mientras el grueso de las fuerzas del país están mal entrenadas y equipadas con armas inadecuadas que a veces se remontan a décadas, tienen el beneficio del terreno montañoso de Irán y años de trabajar con milicias regionales en combates asimétricos contra Israel y Estados Unidos.
Las fuerzas desplegadas junto a la línea costera de Irán tienen exposición más extensa a las operaciones armadas que las del interior del país, las cuales no han visto combates directos desde la guerra con Irak.
La armada de la Guardia Revolucionaria—la cual incluye cientos de embarcaciones chicas y rápidas armadas con misiles, torpedos y minas—durante años ha acosado embarcaciones en el Golfo Pérsico y ha intensificado tales ataques durante el conflicto actual. En el 2016, la armada de la Guardia Revolucionaria capturó a 10 marinos estadounidenses cuyas embarcaciones se habían desviado muy cerca de una isla iraní en el Golfo. Más tarde los liberó ilesos.
Los analistas que están sopesando posibles operaciones terrestres estadounidenses se enfocan en una invasión a la Isla Kharg, principal terminal exportadora de Irán, en una medida para capturar el petróleo del país. Otras posibles misiones incluyen tomar islas iraníes en el Estrecho de Ormuz como Abu Musa, la cual es reclamada por Emiratos Arabes Unidos, o un operativo de las fuerzas especiales para capturar las reseras de uranio enriquecido de Irán.
Chris Long, un ex oficial de la Armada Británica en el Golfo Pérsico, dice que espera que Irán lance misiles balísticos y drones desde sitios militares que tiene en la isla Qeshm en el Estrecho de Ormuz o Bushehr, el puerto en la costa más cercano a Kharg, aunque no se limitaría a los sitios de lanzamiento. Los misiles atacando fuerzas estadounidenses en las islas del Golfo Pérsico podrían ser disparados desde casi cualquier sitio en Irán, dijo él.
En las islas y desde las costas cercanas, las tropas iraníes en túneles fortificados golpearían a las fuerzas invasoras con drones FPV baratos y misiles de defensa aérea montados sobre los hombros, dijo el oficial Gleb Irisov de la fuerza aérea rusa, quien trabajó estrechamente con las fuerzas iraníes cuando fue desplegado en Siria.
“No hay medidas a medias allí,” dijo Irisov. “Estados Unidos necesita desembarcar más de 100,000 tropas en la línea costera entera para defender y proteger estas islas y el estrecho. Todos los otros caminos terminarán en bajas estadounidenses masivas."
Cualquier operación estadounidense para tomar las islas iraníes es muy probable que desestabilice más el Estrecho de Ormuz de lo que pueda asegurarlo, dijo Mohammad Hassan Sangtarash, un analista de defensa de Teherán cercano al gobierno iraní.
El gobierno está también ajustando el frente interno. Un residente en Isfahan dijo que fuerzas de seguridad con balaclavas habían establecido nuevos puestos de control en la ciudad céntrica iraní y pueblos cercanos durante el fin de semana.
El domingo, Irán lanzó una campaña llamada “Janfada,” o “Sacrificio,” para reclutar voluntarios para luchar contra las fuerzas estadounidenses, de acuerdo con un mensaje de texto enviado a suscriptores de teléfonos móviles en Irán. La Guardia Revolucionaria también dice que está conduciendo una campaña para reclutar voluntarios tan jóvenes como de 12 años de edad para proporcionar servicios de apoyo como cocinar y cuidados médicos tanto como para estar en los puestos de control.
Defa Press, que está afiliado con el Ministerio de Defensa de Irán, publicó un cartel de reclutamiento presentando a un adolescente y a una niña con velo, ambos sonriendo. La organización de derechos humanos sin fines de lucro Human Rights Activists in Iran radicada en Estados Unidos dice que ha recibido informes de niños asesinados mientras estaban en los puestos de control.
“Dada la entusiasta bienvenida del pueblo, decidimos crear un entorno donde todas las partes interesadas puedan tener un rol en defender la patria basados en su experiencia y capacidades," dijo Rahim Nadali, subdirector de Cultura y Artes de la Guardia Revolucionaria a Defa Press.
Es difícil saber cuantos iraníes se unirían a tales campañas. La agencia noticiosa Fars, que está afiliada a la Guardia Revolucionaria, puso el total en millones hasta ahora. Sea cual sea el número, es probable que una invasión atraiga una respuesta nacionalista de la población dividida del país.
“Hay juego de alto riesgo aquí,” dijo Bob Harward, un ex SEAL de la Armada, y ex subcomandante del Comando Central, el cual supervisa el Medio Oriente.
Azam Jangravi, una activista que huyó de Irán después de protestar contra el velo obligatorio, dijo que ella inicialmente favorecía la campaña de bombardeo que atacó a los líderes y fuerzas de seguridad de Irán. Pero ella dijo que cambió su pensamiento después que Trump amenazó con ocupar las islas iraníes.
“La integridad territorial es una línea roja para la mayoría de los iraníes, sea que apoyen al régimen o se opongan a él," dijo ella.
El control sobre el Estrecho de Ormuz determinará quien gana la guerra
Irán busca ejercer influencia permanente sobre el Medio Oriente con nuevas reglas para la vía fluvial estratégica
Por Yaroslav Trofimov
Abril 2, 2026
AL JEER, Emiratos Arabes Unidos—Buques petroleros, buques contenedores y buques graneleros brillan por todo el horizonte a la izquierda de la playa azotada por el viento aquí en la entrada del Estrecho de Ormuz. Ellos quedaron atrapados en el Golfo Pérsico desde que Estados Unidos e Israel lanzaron la guerra contra Irán hace más de un mes.
A la derecha, con la costa iraní a apenas 40 millas de distancia, el mar azul oscuro está completamente vacío. Sólo un puñado de buques al día se las arreglan para cruzar el Estrecho de Ormuz, muy por debajo de los 100 antes de la guerra. Ellos toman una ruta indirecta a través de aguas territoriales iraníes, pagando a menudo un alto precio al régimen iraní.
La capacidad de Teherán de controlar esta vía marítima internacional, a través de la cual solía pasar un quinto del suministro de petróleo mundial, se ha vuelto la mayor influencia de Irán contra Estados Unidos, sus vecinos del golfo y la economía global. Que la guerra termine en éxito o en derrota para Irán depende primero y principal de si Teherán surge de este conflicto todavía manteniendo el estrecho—y con él las llaves a los mercados de energía mundiales.
“A los iraníes el Estrecho de Ormuz ahora les importa más que el programa nuclear. El programa nuclear era simbólico, pero no les proporcionó ninguna disuasión," dijo Vali Nasr, profesor en la Universidad Johns Hopkins y ex alto funcionario del Departamento de Estado que ha estado involucrado en discusiones informales con representantes iraníes. “Ahora, la única razón por la cual ellos están sobreviviendo a esta guerra es debido al estrecho. El pensamiento iraní es que, al final, el estrecho debe permanecer bajo su control debido a que es su única disuasión y la única fuente de ingresos.”
De hecho, el régimen iraní ha anunciado planes muy ambiciosos para el Estrecho de Ormuz. La comisión de seguridad nacional del Parlamento de Irán ya ha promovido nueva legislación que requeriría que los buques que pasan paguen por el privilegio, y eso excluiría del Golfo Pérsico a cualquier país no amigo. Esta es una influencia a través de la cual Teherán espera obligar a las naciones europeas, a Japón y a otros a dar de baja las sanciones económicas en su contra—mientras también expulsaba permanentemente a la Armada de EE.UU. de las aguas del golfo.
“Trump finalmente ha logrado su sueño de cambio de régimen—pero en el régimen marítimo de la región. El Estrecho de Ormuz ciertamente se reabrirá, pero no para ustedes: se reabrirá para los que cumplan con las nuevas leyes de Irán,” dijo el jefe de la comisión parlamentaria, Ebrahim Azizi.
Aunque los funcionarios iraníes comparan el sistema de peaje propuesto con la práctica del Canal de Suez, que genera miles de millones de dólares anuales para Egipto, estas dos vías fluviales son fundamentalmente diferentes bajo el derecho internacional. El Estrecho de Ormuz es un paso natural, no un canal hecho por el hombre que corre a través de territorio soberano. Irán posee apenas una costa—con el exclave Musandam de Omán situado en la otra.
“No hay argumento legal concebible por el cual Irán pudiera ser capaz de regular el envío comercial del lado de Omán del límite marítimo,” dijo James D. Fry, un experto en derecho marítimo internacional y profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad de Hong Kong.
El Presidente Trump ha enviado señales confusas sobre sus intenciones. En su discurso el miércoles, él dijo que a EE.UU. no le importa el petróleo del golfo, y que esas naciones a las que les importa—en Europa y Asia—deberían ser las que reabran el Estrecho de Ormuz. “Ellas deben tomarlo y atesorarlo. Pueden hacerlo fácilmente,” dijo él. En cualquier caso, agregó él, una vez que termine la guerra, "el estrecho será abierto naturalmente."
Horas antes, en una publicación en Truth Social, Trump dijo también que EE.UU. hará volar por los aires a Irán hasta aniquilarlo hasta que el estrecho "esté abierto, libre y despejado." El ya ha enviado miles de marines y soldados al Medio Oriente, unidades que podrían ser usadas en una operación terrestre para forzar la reapertura del estrecho. Cualquier operación de tal tipo, si es ordenada, arriesgaría bajas significativas, considerando que Irán confía en drones, misiles y embarcaciones rápidas pequeñas para atacar los buques que intentan desafiar su bloqueo.
Terminar la guerra en el futuro cercano mientras Irán todavía controla la vía fluvial crucial sería un desastre geopolítico para los aliados y socios de EE.UU. en el Medio Oriente y más allá, dijo Hasan Alhasan, un miembro principal en el International Institute for Strategic Studies y un ex funcionario de seguridad nacional en Bahréin.
“Irán podría aplicar sanciones selectivas a quien sea que quiera y siempre que quiera, y poner en riesgo el flujo marítimo a través del estrecho si desea hacerlo," dijo Alhasan. “Esto aseguraría influencia iraní indefinida sobre las economías de los estados del golfo y sobre la seguridad energética global, y dejaría a Irán en un estado en el cual sea todavía capaz de presentar una amenaza, herido, resentido y en una postura hostil frente a la mayoría de los países en la región."
Los estados del golfo han tratado de mitigar el impacto del cierre del estrecho. Arabia Saudita ha redirigido parte de sus exportaciones petroleras por medio de un oleoducto al puerto de Yanbu en el Mar Rojo. Emiratos Arabes Unidos está enviando su petróleo al puerto de Fujairah en el Golfo de Omán, un vasto complejo de instalaciones de almacenamiento de petróleo y gas que continúan llenando los buques cisterna a pesar de los incendios causados por los ataques iraníes con drones en los primeros días de la guerra. Las filas de camiones ociosos se extienden varias millas hacia el puerto cercano emiratí de Khorfakkan, el cual está recogiendo los envíos que ya no pueden llegar más a Dubai.
En los poblados emiratíes cerca del Estrecho de Ormuz, tales como Al Jeer, nuevos carteles muestran el gobernante de la monarquía del Golfo flanqueado por tropas, aviones de combate y helicópteros. La declaración "Te he fortalecido en el nombre de Dios, oh patria," está en las carteleras que cuelgan de muchas casas.
Hasta ahora, las naciones europeas y asiáticas han mostrado poco apetito por unirse a la campaña militar estadounidense para reabrir el Estrecho de Ormuz. El presidente francés Emmanuel Macron el jueves dijo que una opción militar en Ormuz es irrealista, y que la libertad de navegación en la vía fluvial sólo puede ser restablecida a través de la coordinación con Irán.
Los estados del Consejo de Cooperación del Golfo tales como E.A.U. y Arabia Saudita poseen significativas fuerzas navales y aéreas propias. Pero ellos también es improbable que combatan a Irán por el estrecho en ausencia de una importante intervención estadounidense, dicen diplomáticos y funcionarios.
Sin embargo—junto con otras partes regionales, tales como Turquía, Egipto y Pakistán, y la bendición de mucha de la comunidad internacional—estos estados del golfo podrían aplicar significativa presión política y económica sobre el régimen iraní para que reabra la vía fluvial al paso libre. Incluso Rusia, aliado cercano de Irán, dijo esta semana que cualquier acuerdo para el Estrecho de Ormuz debe ser aceptado por todos los otros estados del litoral del golfo.
Irán tratando de ejercer su control sobre el Estrecho de Ormuz una vez que terminen las hostilidades sería similar a piratería, dijo Mehran Haghirian, director de investigación en la think tank Bourse & Bazaar. “Sólo llevaría a un aislamiento completo de la República Islámica más allá de lo que es en este preciso momento. ¿Y en qué mundo los estados del Consejo de Cooperación del Golfo simplemente se sentarían cómodamente y permitirían que su medio de vida sea controlado por Irán?” dijo él. “La tensión sería no sólo con los estados del Consejo de Cooperación del Golfo, sino con la comunidad internacional entera, desde Indonesia a Burkina Faso pasando por Colombia, que todos dependen de una u otra manera del Estrecho de Ormuz.”
Hay otra dificultad, más práctica: Actualmente, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, es considerado una organización terrorista por muchos estados, incluidos EE.UU. y miembros de la Unión Europea. Las transacciones financieras con Irán, incluido el pago por el paso por Ormuz, están sometidas a sanciones estadounidenses que disuadirían a las principales empresas de transporte global.
“En esta era extraña de dinero a cambio de protección marítima, los dueños de embarcaciones arriesgarían su embarcación si no pagan a Irán—pero si le pagan, arriesgan su futuro en el sistema financiero global,” dijo Jason Chuah, profesor de derecho marítimo en la Universidad de la Ciudad de Londres. “Lo que los iraníes están pidiendo no es apenas un peaje, sino una prueba de lealtad. Es una prueba que ninguna entidad comercial puede esperar aprobar.”
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