En 1966, un hombre se presentó ante el Comité Nobel en Estocolmo y dijo: "No estoy solo.. El espíritu de mis antepasados me acompaña"...
Su nombre era Shmuel Yosef Agnon y fue el primer escritor en ganar el Premio Nobel de Literatura por obras escritas íntegramente en hebreo...
Nacido en un pequeño shtetl gallego en 1888, Agnon entrelazó el mundo de la vida judía de Europa del Este, la erudición talmúdica y el misticismo cabalístico en novelas y relatos que aún hoy se leen y estudian...
No solo escribió historias... Preservó un mundo... Un mundo de casas de estudio a la luz de las velas, almas errantes y el vínculo inquebrantable de un pueblo con su antigua lengua y tierra...

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