De The Free Press:
¿Por qué los israelíes árabes apoyan a su país?

Muslims visit the beach during the Eid al-Fitr holiday on June 16, 2018, in Tel Aviv, Israel. (Lior Mizrahi via Getty Images)
La última temporada de ‘Fauda’ captura una pregunta que está en el centro de la estrategia del 7 de octubre de Hamas: ¿Los ciudadanos árabes de Israel se unirían a la revuelta? La respuesta siempre va a ser no.
A mitad de la temporada más reciente de Fauda, el éxito israelí de Netflix, los terroristas palestinos se están entrenando para un ataque cuand uno de los entrenados pregunta a sus superiores si las células dormidas dentro de Israel se unirán a la lucha. El oficial de mando mira a su propio jefe con una chispa de duda; el superior le da un asentimiento tentativo. Si, se les dice a los entrenados, los terroristas dentro de Israel harán su parte también.
Ese destello de duda es o porque el líder terrorista no espera realmente mucha ayuda desde adentro de Israel, o porque no está seguro de si el entrenado tiene derecho a conocer la respuesta a esa pregunta. Pero la escena captó mi atención porque yo había estado pensando en un aspecto ligeramente diferente de los ataques del 7 de octubre y su período posterior: no si las células terroristas dentro de Israel se involucrarían o podrían hacerlo, sino cómo la población árabe de Israel desafió las expectativas de Yahya Sinwar que ellos se levantarían y se unirían a la destrucción desenfrenada de su propio país, el Estado de Israel.
Sinwar subestimó a los árabes israelíes. El también subestimó la resiliencia de Israel como nación-estado. Hay una gran normalidad en lo que sucedió: Los ciudadanos del estado no se unieron a una invasión extranjera contra su país.
¿Y por qué lo harían? ¿Por qué se "levantarían"? Ellos son la minoría étnica, pero no son oprimidos. Muy lo contrario: Sólo en Israel tienen este nivel de libertad; ciertamente no bajo los gobiernos árabes. ¿Se levantaría el Juez Khaled Kabub de la Corte Suprema? ¿Contra quién? ¿Contra sí mismo?
En las elecciones de octubre, el partido islamista Ra'am se presentará una vez más bajo el liderazgo de Mansour Abbas. Abbas espera ser un hacedor de reyes (o un derribador de reyes, como es). No hay partidos de izquierda con posibilidades de llegar a la oficina del primer ministro, lo que significa que Abbas va a tratar de ayudar a un político israelí de centro-derecha a convertirse en primer ministro. Abbas incluso colocó a un político judío sionista en la lista de su propio partido.
Todos los involucrados están caminando un poco en la cuerda floja respecto a la opinión pública, por supuesto. Y habrá discurso acalorado en la recta final de la campaña. Si, las tensiones aumentarán.
Pero eso también es normal. ¿Y el mero hecho que tres años después del 7 de octubre un partido islamista esté tratando de reemplazar a Benjamin Netanyahu con alguien prometiendo ser más duro contra el terrorismo palestino y la seguridad fronteriza? Eso es un recordatorio que el carácter democrático y la cultura nacional de Israel son mucho más sanos de lo que ustedes alguna vez imaginarían observar o leer en las noticias occidentales.
Volvamos a Sinwar: Hace menos de un año, el Meir Amit Intelligence and Terrorism Information Center publicó las instrucciones del fallecido líder de Hamas a sus camaradas de armas antes de la gran invasión. Escritas en el 2022, Sinwar dice que una primera oleada exitosa de la invasión producirá imágenes que “provocarán un aumento de la euforia, frenesí, e impulso entre nuestra gente, especialmente entre los residentes de la Margen Occidental, los ‘internos’ [los árabes israelíes], Jerusalén, y nuestra nación islámica entera. Esto está destinado a incitarlos a responder a los llamados a levantarse y hacer una revuelta, mientras simultáneamente siembra temor y terror entre el enemigo."
Después que empezara la invasión, el segundo de Sinwar, Mohammed Deif, hizo su propio llamamiento: “A nuestros hermanos en el interior del país, en el Neguev y la Galilea, incendien el terreno debajo de los invasores. Ha llegado el momento para que todas las fuerzas árabes e islámicas se unan, para purgar nuestros sitios sagrados y la tierra de la ocupación."
Sinwar incluye a los árabes israelíes cuando dice "nuestra gente." El resto del mundo tiende a concordar--noten la tendencia de los medios de comunicación a referirse a todos los árabes en Israel como "palestinos." Pero resulta que la cohesión social de Israel puede ser sorprendentemente fuerte en los momentos críticos.
Hay un lado triste de esta historia. El resto del mundo dio a Sinwar la euforia y la violencia que pidió. Durante tres años ya hemos observado a los occidentales babeando frenéticamente ante la visión del dolor judío. Sinwar no logró inspirar el culto a la muerte entre los árabes israelíes, pero su llamamiento encontró eco a lo largo de todo el Occidente instruido.
Es un golpe demoledor. Sinwar comprendía claramente el lado oscuro de la humanidad menor que aquellos de nosotros que esperábamos un nivel mínimo de decencia del público. El tenía razón y nosotros estuvimos errados, y eso siempre dolerá.
Pero él estuvo equivocado en creer que los musulmanes árabes (y cristianos) no podían ser ciudadanos patriotas de un estado judío. Los medios de comunicación occidentales siguen perpetuando su error acerca de esto también. Eso, creo, es intencional. Porque la verdad es que Israel es una democracia normal en funcionamiento y no hay explicación que no sea malintencionada para la atención obsesiva que recibe de los hipócritas del mundo.

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