sábado, 10 de octubre de 2026

 

🚨 El mismo día en que Navi Pillay ganó el Nobel de la Paz por defender el derecho internacional, el gobierno de Trump anunció sanciones contra la Corte Penal Internacional y amenazó con desmantelarla. Rubio lo dijo sin rodeos: “O la corte pone fin a sus amenazas, o nosotros le ponemos fin a la corte.” Las sanciones la cortarían del sistema financiero de EE.UU. y de las transacciones en dólares, lo que puede paralizarla. Hay un plazo hasta el 7 de abril para negociar, y Europa ya empezó a hablar con Washington. Para ser exactos, Washington les avisó a las capitales europeas el jueves, así que la decisión no fue una reacción al Nobel, pero la coincidencia habla sola. Lo que EE.UU. exige son garantías de que la corte nunca procesará a estadounidenses, y rechaza que pueda juzgar a ciudadanos de países que no son miembros, como EE.UU., Israel y Rusia. Esa misma facultad es la que permite investigar a Netanyahu por crímenes en Palestina, que sí es miembro, a Putin por Ucrania y a agentes de la CIA y militares estadounidenses por Afganistán. La presidenta de la corte respondió que no se dejará intimidar. Cuando el que amenaza con destruir al tribunal es el que no quiere ser juzgado, la pregunta es qué teme.

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