"Están aquí. Nos están quemando. Nos estamos sofocando", fue el último mensaje que escribió Jonathan, el padre de la familia Kedem.
A los cercanos de la familia Kutz se les informó que los cinco cuerpos fueron descubiertos abrazados en su cama, masacrados, dentro de la casa que habían construido hace apenas cuatro años.
La familia Kapshitter estaba acampando el 7 de octubre. El día siguiente era el quinto cumpleaños de Eitán, el hijo menor. El cuerpo de Aline, de 8 años, fue encontrado una semana después que el resto de su familia.
Imagina a estos padres e hijos mirándose a los ojos, los unos a los otros, mientras los torturaban hasta la muerte.
El dolor es indescriptible. 
No permitiremos que vuelva a suceder.

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