¿Cuánto dolor se puede tragar?
Padre compasivo, Padre misericordioso,
gracias a Ti que respiro, y por eso…
(de la canción “La canción del sticker")
Una canción de hace mil años
que justamente me vino a la cabeza esta mañana
y no deja de resonar en mi cabeza
una y otra vez...
No logro contener el dolor,
no puedo digerir esta realidad,
no logro imaginar lo que están pasando los rehenes,
lo que están pasando los soldados...
Pero entonces sí tengo emuná y puedo rezar,
rezar por el pueblo de Israel.
Y doy las gracias por poder respirar,
por poder estar con vida, por estar acá
y entonces lo único que quiero hacer
es hacer el bien, irradiar luz...
Incluso sonreírle a alguien....
es una gran explosión de luz! 


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.