Hace 85 años, el pogrom del Farhud estremeció a una de las comunidades judías más antiguas del mundo.
En junio de 1941, turbas en Bagdad atacaron brutalmente, asesinaron, agredieron y saquearon a judíos simplemente por ser judíos.
El Farhud no fue solo una tragedia para los judíos de Irak: se convirtió en un símbolo de la persecución que enfrentaron las comunidades judías en todo Medio Oriente.
Hoy recordamos a las víctimas, honramos la rica herencia de los judíos iraquíes y reafirmamos la importancia de enfrentar el antisemitismo, el odio y la incitación.
Estados Unidos ha encontrado una forma de derribar un dron sin gastar us$1 millón
Nuevos vehículos tácticos con armas y municiones especializadas pueden bajar el costo de detonar drones en el cielo
Por Mike Cherney
Mayo 30, 2026
A Marine Air Defense Integrated System, or Madis, vehicle at a joint Philippines and U.S. military exercise in April.Ted Aljibe/AFP/Getty Images
ESTACION NAVAL LEOVIGILDO GANTIOQUI, Filipinas—Sobre una cresta que otea el Mar del Sur de China, un grupo de marines estadounidenses en vehículos tácticos tomaron como objetivo un dron de alas fijas que estaba elevándose hacia ellos.
Los cañones en los vehículos dispararon, bocanadas de humo flotando de las armas. Tras algunos intentos, los marines impactaron su objetivo y el dron se desplomó hacia el mar.
“Se perdieron algunos proyectiles,” dijo el Sargento del Estado Mayor Noah Konie. “Pero al final, todavía está en el agua.”
El simulacro en Filipinas en abril ofreció una vista de cómo EE.UU. está buscando derribar uno de los problemas más urgentes de la guerra moderna: derribar drones de bajo costo sin usar misiles que pueden costar más de 10 veces ese costo producirlos.
Para los marines, los vehículos que estaban usando, conocidos colectivamente como el Sistema Integrado de Defensa Aérea de la Marina, o Madis, son parte de la solución.
Los Madis consisten en dos Vehículos Tácticos Ligeros Conjuntos, el sucesor del Humvee. Uno de los vehículos es montado con radar avanzado diseñado para facilitarle atacar objetivos en vuelo tales como drones. El segundo vehículo lleva misiles Stinger. El sistema también presenta capacidades de guerra electrónica tales como interferencia.
Ambos vehículos Madis están equipados con un cañon y una ametralladora más chica que, junto con nuevos tipos de municiones, se están volviendo una parte creciente de las operaciones contra drones.
En el Medio Oriente, por ejemplo, Estados Unidos y las naciones del golfo han estado usando helicópteros y aviones con armas para derribar drones iraníes. Pero también han confiado en misiles aire-aire más costosos y más difíciles de producir, tales como el AIM-120, que cuestan us$1 millón cada uno, de acuerdo con un informe del Center for Strategic and International Studies (CSIS) de Washington.
La idea de los Madis es dar a los comandantes en el campo varias opciones—pistolas, misiles o guerra electrónica—para que ellos puedan elegir la mejor forma de proteger a las tropas y otros activos de los drones sin gastar mucho.
“Los Stinger, van a ser más capaces [que las pistolas]…pero también van a ser más limitados en términos de números,” dijo Tom Karako, director del Missile Defense Project en el CSIS.
La movilidad de los Madis es particularmente importante para los marines, quienes se están preparando para una lucha potencial en los ambientes de las islas del Indo-Pacífico que serían centrales en cualquier conflicto con China por Taiwán o el Mar del Sur de China.
Los marines dicen que uno de los rasgos más prometedores de los Madis es su capacidad de disparar un proyectil especializado de 30mm con una mecha de proximidad. Las mechas gatillan el proyectil para detonarlo una vez que un objetivo se acerca, entonces el tirador no necesita lograr un golpe directo.
Aunque a menudo menos precisa que los misiles, el proyectil de 30mm tiene el potencial de reducir costos. Aun si lleva cinco proyectiles derribar un dron, el costo total sería de unos us$11,250 por dron, de acuerdo con un estimado de Steven Sawyers, un ex técnico en municiones en la agencia de apoyo logístico y adquisición de la OTAN.
Otros sistemas antidrones son mucho más costosos. Los misiles Stinger en el sistema Madis pueden costar us$430,000 cada uno, dijo Sawyers, mientras que el interceptor de drones Coyote, que parece una cruza entre un misil y un dron y ha sido utilizado en la guerra en Medio Oriente, puede costar entre us$100,000 y us$125,000, dijo Sawyers.
Los drones de clase Shahed de Irán, que han sido lanzados contra EE.UU. y sus aliados en el Medio Oriente, y que Rusia ha usado en Ucrania, cuestan aproximadamente us$30,000. Drones cuadricópteros más chicos cuestan entre us$1,500 y us$5,000, de acuerdo con Sawyers, el fundador de Integrated Synergy Consulting, una empresa consultora de Reino Unido.
Sawyers dijo que los proyectiles de 30mm ofrecen un respaldo confiable contra un Shahed iraní si otros métodos tales como la interferencia no derriban el dron primero.
Aunque son más económicos que los misiles, los fabricantes de defensa estadounidenses todavía enfrentan el reto de hacer suficientes cantidades de proyectiles, dado que se necesitarán cientos de miles más.
“Las mechas de proximidad son dispositivos electromecánicos de precisión, y las líneas que los construyen a escala son pocas," dijo Sawyers.
Northrop Grumman con sede en Virginia, a la que le fue otorgado un contrato de más de us$200 millones por parte del Ejército para producir un proyectil con mecha de proximidad, dijo que ha invertido en sus instalacione e investigación a medida que aumenta la demanda por las municiones. L3Harris, que fabrica mechas para proyectiles de 30mm, está "intensificando rápidamente para cumplir con la demanda creciente a través de un rango de mechas," dijo una vocera de la empresa radicada en Florida.
En el simulacro reciente en las Filipinas, los marines dispararon docenas de proyectiles inertes de entrenamiento para practicar el ataque unidireccional y drones de vigilancia y una mezcla de blancos de ala fija y rotor. En general, Konie, el sargento del estado mayor, dijo que ellos utilizaron su cañón y los proyectiles de 30mm para los objetivos más grandes, mientras sacan ventaja de la proporción de fuego para objetivos más chicos de las armas más chicas.
“Hay simplemente tantos [tipos de drones] por ahí, que no sabes exactamente lo que vas a estar combatiendo," dijo. “Tu esperas que tu información sea buena, pero simplemente sales allí con todo lo que tienes, esperando lo mejor.”
Hacia el final del simulacro, los marines lanzaro un misil Stinger. Derribó el dron de un disparo.
La paz puede no estar al alcance de la mano en Irán
Ambas partes quieren que la guerra termine, pero la brecha entre sus requerimientos básicos es amplia.
Por Walter Russell Mead
Mayo 25, 2026
President Donald Trump, Vice President JD Vance and Defense Secretary Pete Hegseth in Arlington, Va., May 25.Kent Nishimura/Agence France-Presse/Getty Images
¿Está la paz al alcance de la mano entre Estados Unidos e Irán, o las declaraciones sobre el fin de la guerra son pura propaganda? ¿Es el acuerdo potencial, como insiste el Presidente Trump, un buen acuerdo que es mucho más duro que cualquiera que la administración Obama se las arreglara para negociar? ¿O es la rendición apenas disimulada de una administración Trump desesperada por liquidar una guerra que el presidente ahora en privado siente que nunca debió haber iniciado?
Hasta el Día de los Caídos, nadie, posiblemente incluidos tanto el Sr. Trump como el líder supremo de Irán, parecen saberlo. Eso no debería ser sorprendente. Tanto el presidente estadounidense como sus opositores iraníes creen que el propósito del discurso es menos informar que manipular la información. Sumen esto a la sensibilidad y reserva con las cuales deben proceder las negociaciones diplomáticas delicadas, y tenemos una niebla de declaraciones engañosas, publicaciones dramáticas pero falsas en redes sociales, y filtraciones intencionalmente confusas.
Ambas partes tienen un interés en proclamar una paz inminente. Los furiosos automovilistas estadounidenses quieren que los precios bajen en las expendedoras de nafta. Los aliados políticos del Sr. Trump acosados por los números en caída en las encuestas antes de las elecciones de medio término, anhelan buenas noticias. Los aliados estadounidenses ansiosos en la región y más allá anhelan un fin a las interrupciones de energía y comercio. Los rumores de paz hacen aumentar los mercados financieros. Los rumores de hostilidades renovadas dejan a los comerciantes en desesperación.
Por el lado iraní, las autoridades políticas nerviosas necesitan alguna buena noticia acerca del alivio de las sanciones para apaciguar a un público intranquilo. Los líderes, temiendo de forma no irracional más oleadas de ataques de decapitación israelíes, anhelan un fin a esa ansiedad. Y cualquier resultado que pueda ser manipulado como una victoria por la República Islámica contra Israel y Estados Unidos proporcionaría la legitimidad muy necesaria a un líder supremo elegido por nepotismo, no puesto a prueba y no amado.
El interés común en terminar la guerra une a Irán y EE.UU. y da a todas las partes un incentivo para ensalzar las perspectivas para la paz, pero la brecha entre los requerimientos mínimos de ambas partes hace enormemente difícil conseguir un acuerdo real. Habiendo alejando a un ala de su coalición al iniciar la guerra, el Sr. Trump parece reticente a enfurecer a la otra aceptando una paz débil. El régimen iraní siente que su capacidad de bloquear el Estrecho de Ormuz y dañar a sus vecinos por medio de ataques con drones y misiles le da derecho a conceciones dolorosas de la parte estadounidense.
Los que ven un ablandamiento de la posición estadounidense en los últimos días no están equivocados. Los críticos de la administración culpan a Israel por la decisión de Washington de atacar Irán, pero Arabia Saudita estaba también en favor de saldar cuentas con Teherán de una vez por todas. Eso ha cambiado. Los ataques iraníes han despertado a los saudíes ante la vulnerabilidad de su infraestructura de energía tanto como de las plantas de desalinización de las cuales depende mucho del reino.
Las ciudades de Arabia Saudita dependen fuertemente de los complejos masivos de desalinización. La capital, Riad, está particularmente expuesta, ya que la mayoría de su agua llega a través de tuberías de grandes plantas de desalinización en el golfo. Si esas instalacines fueran dejadas fuera de servicio, mucha de la población de Riad probablemente tendría que ser evacuada al cabo de días.
Los ataques contra las plantas desalinizadoras cuyo propósito principal es proporcionar agua potable a los civiles constituyen uno de los crímenes de guerra más atroces imaginables. Como han demostrado los ataques contra las plantas desalinizadoras en Kuwait y Bahrein durante la guerra actual, eso no es un problema para los autoproclamados fanáticos religiosos de la República Islámica de Irán. Los saudíes han tomado nota.
La amenaza a las plantas de desalinización del golfo ha sacudido la coalición que apoyaba la guerra y puede tener mayor relevancia en la diplomacia de la paz que las amenazas de Irán a la navegación en el Estrecho de Ormuz. La administración Trump enfrenta un disyuntiva difícil. ¿Tranquiliza a los árabes del golfo disuadiendo los ataques iraníes contra su suministro de agua por medio de amenazas de represalias masivas, o busca un fin rápido a la guerra al precio de condiciones más favorables para Irán?
La demanda del Sr. Trump que un grupo de países árabes más Turquía y Pakistán deberían firmar simultáneamente los Acuerdos de Abraham refleja probablemente la búsqueda por parte de la administración de una victoria diplomática contundente para compensar los compromisos con Irán. En un tiempo en que los recuerdos de la guerra de Gaza y la ausencia de progreso en las cuestiones palestinas han hecho a Israel aun más impopular globalmente y entre los musulmanes de lo acostumbrado, ese sería un precio muy alto que los saudíes tendrían que pagar.
La cuestión de la seguridad hídrica para las poblaciones del golfo aumentará. A menos que EE.UU. esté preparado para aceptar una hegemonía iraní a largo plazo sobre los estados del golfo tanto como el Estrecho de Ormuz, tendrá que encontrar una disuasión efectiva a los ataques iraníes contra la infraestructura vital. La elección podría reducirse a proporcionar un escudo nuclear creíble para nuestros aliados del golfo o abandonarlos a la merced de la República Islámica.
Europa está empezando a pensar que Putin expandirá la guerra más allá de Ucrania
Rusia ha amenazado a los países del Báltico mientras lleva a cabo ataques masivos contra Kiev
Por Yaroslav Trofimov
Mayo 26, 2026
Kyiv has been hit with a wave of Russian missiles in the past few weeks. Serhii Korovayny for WSJ
TALLINN, Estonia—Rusia está atascada en el campo de batalla ucraniano y descargando ataques masivos contra Kiev. El miedo creciente en las capitales europeas es que el Presidente Vladimir Putin intente luego repartir nuevamente las cartas expandiendo el conflicto a Europa.
En las últimas semanas, Rusia ha hecho declaraciones cada vez más belicosas contra los estados del Báltico. Ha amenazado con bombardear los "centros de toma de decisiones" en Letonia tras acusar al país de albergar a operadores de drones ucranianos, una acusación negada por las autoridades letonas. Las alarmas de ataques aéreos sonaron en Lituania la semana pasada, forzando al gobierno a ir a un búnker, después que presuntos drones rusos se aproximaron a su espacio aéreo desde Bielorrusia.
El Ministerio de Defensa de Rusia también ha publicado las direcciones de empresas que están trabajando supuestamente en producción de drones con Ucrania en ocho naciones europeas, advirtiendo de "consecuencias impredecibles" y "escalada aguda" si no cesa la ayuda militar a Kiev.
Si bien los temores que Rusia podría expandir el conflicto a Europa no son nuevas, los acontecimientos recientes los han hecho más urgentes. Varios funcionarios de seguridad nacional europea han advertido que Rusia podría tratar de poner a prueba la cohesión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte atacando a una de las naciones del Báltico, las islas suecas y danesas en el Mar Báltico o territorio de la alianza en el Artico.
“El entorno de seguridad en Europa se ha deteriorado durante los últimos 24 meses, y vemos una mayor inclinación de la parte rusa a asumir mayores riesgos operativos en sus operaciones híbridas, incluyendo también elementos cinéticos," dijo en una entrevista Pål Jonson, ministro de defensa de Suecia. “Estamos conscientes que tenemos que estar enfocados en fortalecer nuestra capacidad de disuadir y defendernos contra los rusos."
Las amenazas recientes del Presidente Trump de retirarse de la OTAN, y sus medidas para reducir las fuerzas estadounidenses desplegadas en Europa, han debilitado su disuasión. Altos funcionarios europeos dicen que temen que Rusia pueda ver una oportunidad en los siguientes 12 meses cuando la conmoción petrolera a partir de la guerra de Irán crea agitación política adicional en Europa, beneficiando a los partidos de extrema derecha que buscan un retorno a comprar petróleo y gas rusos, y un fin a la ayuda a Ucrania.
“Sabemos que el objetivo de Rusia es amenazar la arquitectura de seguridad europea entera, así que hay todas las razones para estar extremadamente vigilantes, para continuar el apoyo a Ucrania, y para continuar, por supuesto, los esfuerzos hacia el rearme europeo,' dijo Benjamin Haddad, ministro de Francia para asuntos europeos. Francia celebrará una elección presidencial el año próximo, con un candidato más amigable con Rusia teniendo fuertes probabilidades de ganar.
No hay señales que Rusia esté moviendo realmente tropas o equipo para llevar a cabo ataques contra los estados del Báltico u otras partes fuera de Ucrania en el futuro inmediato, dicen funcionarios de inteligencia y militares en varias naciones europeas. Pero, ellos agregan, Putin se enfrentará a una opción aguda en los próximos meses debido a una aritmética simple de agotamiento.
Las fuerzas rusas están perdiendo casi 35,000 soldados al mes, de acuerdo con estimados de los servicios de inteligencia occidentales, más de los que puede reclutar el Kremlin. Continuar la guerra en Ucrania a su ritmo actual pronto se volverá insostenible sin recurrir a la movilización forzada—algo que Rusia no ha hecho desde una movilización excepcional de 300,000 tropas en el 2022. Tal medida tendría enormes consecuencias dentro y fuera de Rusia.
“Si sólo movilizas para esta guerra, entonces enviarías una señal que no estás realmente ganando esta guerra," dijo en una entrevista Kaja Kallas, la funcionaria principal de la Unión Europea para asuntos exteriores y políticas de seguridad. “Entonces llega el punto en que necesitan escalar para justificar la movilización. Y ese es un momento muy peligroso. Por supuesto, nadie está en la cabeza de Putin, pero este podría ser el cálculo para avanzar y cambiar el rumbo de esta guerra."
El estancamiento actual se debe en gran parte a los avances en guerra de drones de Ucrania—y de Rusia. Lo que solía ser una línea del frente ahora es una vasta "zona de exterminio," de docenas de millas de ancho, en la cual cualquier movimiento es generalmente descubierto rápidamente y las tropas que avanzan son asesinadas mucho antes de llegar a las posiciones enemigas. La ventaja creciente de Ucrania en drones de alcance más grande, facilitada por Starlink, significa que Kiev puede también atacar los camiones que se mueven y los depósitos de combustible y municiones a más de 100 millas en la retaguardia rusa, interrumpiendo seriamente la logística rusa tras la línea del frente.
“Rusia no puede permitirse continuar la guerra en su trayectoria actual porque enfrentará la trampa de los recursos disminuidos,” dijo Oleksandr V. Danylyuk, presidente del Centro para Reformas de Defensa en Kiev y ex funcionario de defensa e inteligencia ucraniano. “Esto significa que Putin tendrá que escalar. El puede hacerlo verticalmente, incrementando la intensidad de la violencia, incluso a través del chantaje nuclear, pero sin ningún uso real de las armas nucleares. Y él puede hacerlo horizontalmente, expandiendo la geografía del conflicto mientras busca congelar la guerra bajo mejores términos."
Rusia ya condujo ejercicios nucleares sorpresa que incluyeron desplegar ojivas en Bielorrusia este mes. Moscú ha advertido también que Kiev enfrentará una ola de fuertes bombardeos "sistemáticos" como la ola de ataques con misiles y drones de la semana pasada, instando a las embajadas y ciudadanos extranjeros a evacuar la capital.
Putin, cuyos comandantes militares ahora inventan avances en el campo de batalla rutinariamente, afirmando el control sobre ciudades que siguen en manos ucranianas tales como Kupyansk y Lyman, sigue insistiendo en que la victoria está a la vista. “La situación en la línea del frente para las fuerzas armadas de Ucrania se está volviendo gradualmente de difícil y crítica a catastrófica," dijo él este mes, instndo a las tropas ucranianas a no seguir las órdenes de la "junta ilegítima y de ladrones" en Kiev.
No hay indicios que el objetivo estratégico de Putin—el dominio de toda Ucrania, y retrazar el equilibrio de fuerzas a lo largo de Europa—haya sido desintensificado a pesar de los retos en el campo de batalla para Moscú. “Rusia puede estar cambiando su táctica, pero no ha cambiado su estrategia y sus objetivos, y no se detendrá por sí misma,” dijo Mariana Betsa, viceministra del exterior de Ucrania. “Sus aspiraciones imperialistas y revanchistas permanecen."
En el discurso oficial de Rusia, relativamente conciliatorio hacia EE.UU. desde la elección de Trump, la UE—que ahora proporciona la mayoría del apoyo a Ucrania—se presenta como el enemigo implacable que debe ser castigado o destruido.
“Rusia ve claramente a la Unión Europea como una amenaza para su sistema de gobierno, que se trata de opresión y miedo,” dijo en una entrevista Michael McGrath, el comisionado de la UE para la democracia, justicia y el imperio de la ley. “Finalmente, su objetivo es destruir a la Unión Europea. Y no deberíamos ilusionarnos acerca de eso porque ellos no quieren un bloque democrático grande, poderoso y unido en su umbral."
En los juegos de guerra recientes, los equipos de drones ucranianos derrotaron velozmente a unidades mucho más grandes de las fuerzas de la OTAN. El problema es que las tropas rusas poseen experiencia y equipos de drones comparables—y probablemente les iría mucho mejor contra los ejércitos europeos de lo que les va contra Ucrania, especialmente si Estados Unidos no se apresura a acudir en su ayuda.
Para embarcarse en tal escalada, Rusia primero tendría que reabastecer las filas de su ejército. "La movilización, técnicamente, es absolutamente factible; su sistema de movilización ha sido establecido. Pero esto crearía también serios problemas y presión interna, los que podrían llevar en diferentes direcciones curiosas. Sería una decisión riesgosa para Putin," dijo Kaupo Rosin, director del Servicio de Inteligencia Exterior Estonio. “Dentro de Rusia están empezando a apilarse los problemas: no tener éxito en el campo de batalla, la situación financiera, y los ataques ucranianos profundos que están afectando la economía, pero también a la gente."
Jonson, el ministro de defensa sueco, recordó que cientos de miles de hombres rusos huyeron del país después que comenzó la movilización en el otoño del 2022, temerosos de ser arrojados dentro de la picadora de carne ucraniana. "La última vez que Putin hizo la movilización, hubo una considerable fuga de cerebros, y nosotros vimos también que la popularidad de Putin decayó seriamente," dijo él.
Atacar a la OTAN sería un error grave, agregó Jonson: “Estamos muy determinados a mantener a salvo cada pulgada de territorio aliado."
La idea de quebrar el estancamiento en Ucrania expandiendo la guerra a países de la OTAN en el Báltico podría ser seductora—pero peligrosa—para Putin, dijo Norbert Röttgen, un legislador alemán veterano. “Esto sería un gran riesgo adicional tan grande como para que Putin, tras no haber sido lo suficientemente exitoso en Ucrania, sume simplemente otro adversario muy fuerte en un conflicto militar,” dijo Röttgen.
Putin, sin embargo, es conocido por hacer grandes apuestas, agregó él: “A pesar de mis dudas, también tenemos que calcular que Putin se comporta irracionalmente y en una forma escalatoria.”