Sr. Presidente,
Antes de empezar, sólo un rápido anuncio:
Si hay algún otro cobarde moral que no haya abandonado aún esta sala—por favor hágalo ahora.
Muchas gracias.
Damas y Caballeros,
Hace catorce años, yo me paré en este podio y tracé una línea roja.
Yo prometí impedir que la dictadura asesina de Irán desarrolle bombas atómicas, armas nucleares destinadas a destruir Israel, armas nucleares que podrían amenazar al mundo entero.
Eso es exactamente lo que hicimos.
Ahora permítanme decir algo que podría sorprenderlos.
Devastar las plantas nucleares de Irán fue difícil. Fue muy difícil hacerlo. Pero para mí, fue una de las decisiones más fáciles que haya tenido que tomar jamás como primer ministro. Porque si no lo hubiésemos hecho, estaríamos todos muertos.
Ahora, ¿ustedes quieren escuchar la ironía suprema?
¡Al defenderse, Israel está también defendiendo a muchos países cuyos delegados acaban de abandonar esta sala!
De hecho, quiero que ustedes sepan que muchos de sus líderes incluso nos agradecen en privado por eliminar la capacidad nuclear de Irán.
Es difícil imaginar hipocresía más grande, pero eso es exactamente lo que es.
Esta no es la primera vez que nos hemos enfrentado con la amenaza de aniquilación.
El 5 de junio de 1967, Israel estaba rodeada por enemigos que juraron abiertamente destruirnos.
Entonces no estábamos en Judea y Samaria, el corazón de la patria histórica del pueblo judío. No estábamos en Gaza. No estábamos en los Altos del Golan. Y Sr. Ashara, usted debería saber que los judíos hemos estado en los Altos del Golán desde los días de Moisés. Usted puede leerlo en la Biblia.
En ese tiempo, en la víspera de la Guerra de los Seis Días en 1967, no estábamos en ninguno de estos lugares. Estábamos en una pequeña franja de tierra—todavía estamos—que es igual a aproximadamente un tercio del 1% de la masa de tierra del mundo árabe entero.
Sin embargo ellos acusan a Israel de colonialismo. Vaya colonialismo.
¿Y quién nos está acusando? Entre ellos hay gente en Gran Bretaña y en Francia. Por el amor de Dios, si ellos inventaron el término. Sus colonias abarcaban el planeta entero.
Colonialismo… Pero por favor... Otra mentira.
Sin embargo, en la época, en esta pequeña porción de tierra, no la Margen Occidental, no Gaza, no los Altos del Golan, sólo la supervivencia misma de este solo y único estado judío, porque de esto es de lo que se trata este conflicto. No se trata de territorios, se trata e un estado judío en cualquier frontera. Y todavía en la época fuimos amenazados con la aniquilación por tres ejércitos árabes que estaban a punto de invadirnos.
¿Ustedes saben lo que los israelíes estaban haciendo en el momento? Estaban cavando tumbas masivas en preparación de miles y miles de bajas. En preparación para enterrar a nuestros muertos.
En la época, yo era un estudiante israelí de secundaria en Philadelphia, Pennsylvania.
Cinco días antes que estallara la guerra, volé de regreso a Israel.
Encontré un país en apagón total.
Israel se preparaba para el impacto.
Volé de regreso para ver a mi hermano Ionatán, Ioni.
El era un oficial paracaidista de 21 años de edad. Y como el resto del ejército, su unidad ya estaba movilizada. Fui a encontrarlo. Me habían dicho que los paracaidistas están en campamentos en los huertos, los naranjales alrededor de Ramle. Así que fui allí y pregunté a algunos soldados, "¿Saben dónde está Ioni Netanyahu?” “No". "No." Entonces un muchacho dijo "Ah ¿quieres decir el muchacho joven? Sí, él está en el siguiente naranjal."
Entonces fui allí, y de pronto, al final de una larga fila de árboles, ví a mi hermano.
El estaba absolutamente asombrado de verme.
“Bibi,” dijo, “¿qué estás haciendo aquí?”
Corrimos, nos abrazamos.
Mientras tomábamos una taza de café militar improvisado, le hice la pregunta que estaba en mi mente, la pregunta que estaba en la mente de todos.
“Entonces, Ioni,” dije, “¿qué va a pasar?”
El hizo una pausa. Y entonces dijo algo que yo no olvidaré nunca.
“Vamos a ganar," dijo él. "No tenemos ninguna otra opción."
Yo recuerdo esas palabras como si fuera ayer.
Nosotros vamos a ganar. No tenemos ninguna otra opción.
Y entonces lo hicimos.
Nueve años después, terroristas palestinos secuestraron un avión de pasajeros dirigido a Israel. Ellos lo llevaron a Entebbe, Uganda.
Como los nazis, los terroristas seleccionaron a los pasajeros judíos—hombres, mujeres, niños, bebés. Ellos amenazaron con matarlos a todos si Israel no liberaba a terroristas palestinos.
Y entonces, el 4 de julio de 1976, el bicentenario de Estados Unidos, en una de las misiones de rescate más dramáticas en los tiempos modernos, Ioni lideró a sus valientes soldados hasta el corazón de Africa.
Milagrosamente, ellos rescataron a 103 rehenes judíos y los trajeron a todos a casa, a cada uno de ellos.
Mi hermano, el comandante de la parte atacante, fue el único soldado muerto en esta misión.
Yo quiero agradecer a Uganda nuevamente por erigir hace poco una estatua de Ioni en el lugar donde él cayó.
Mis amigos,
las palabras de Ioni son tan ciertas hoy como lo fueron hace más de medio siglo.
Nosotros vamos a ganar. No tenemos ninguna otra opción.
En ningún momento esto quedó demostrado más claramente que el 7 de octubre del 2023—el día más oscuro en la historia de Israel.
En ese día horroroso, miles de terroristas palestinos irrumpieron dentro de Israel desde Gaza.
Yo quiero que ustedes sepan que no había un solo israelí en Gaza en el momento. Ni un civil, ni un soldado. ¡Ni uno!
No importó en absoluto.
Los terroristas de Hamas cometieron la peor matanza de judíos desde el Holocausto.
Ellos fueron de casa en casa disparando a quemarropa a los civiles israelíes. Lo hicieron con regodeo diabólico. Con alegría sádica transmitieron en vivo mientras asesinaban.
¿Y a quienes asesinaron? A los mismos israelíes—sus vecinos—que les daban empleo, que les recogían a los niños palestinos en la frontera con Gaza y los llevaban en coche a los hospitales israelíes para tratamiento del cáncer, y luego los traían de regreso.
¿Pueden ustedes imaginar tal monstruosidad?
Estos monstruos de Hamas, masacraron a sobrevivientes del Holocausto. Ellos quemaron vivos a bebés frente a sus padres. Decapitaron a nuestros hombres. Ellos violaron brutalmente a nuestras mujeres y luego las asesinaron.
En total ellos masacraron a 1,200 israelíes ese día.
Quiero darles a ustedes una idea de lo que esto significa para un país de 10 millones. Proporcionalmente, esto es igual a 40,000 estadounidenses inocentes masacrados en menos de 24 horas. Eso es 16 veces el 11/S. Dieciséis veces el 11/S que ocurrió no muy lejos de aquí.
En ese, el más oscuro de los días, nuestros enemigos esperaban que colapsemos.
Bueno, no colapsamos. En su lugar, nos levantamos y luchamos como leones.
¡Durante los últimos tres años, nuestros heroicos soldados han luchado día a día en una guerra en siete frentes!
¿Conocen ustedes algún otro país del tamaño de New Jersey capaz de librar una guerra en siete frentes? ¿Y por tres años?
Siete frentes: Hamas, Hezbola, los hutíes, Irán, milicias en Irak, milicias en Siria, terroristas palestinos en Judea y Samaria. Todos ellos se aliaron en nuestra contra para borrarnos de la faz de la Tierra.
Fracasaron.
Porque en lugar de colapsar, nosotros les asestamos golpes paralizantes a todos ellos.
Con nuestros grandes amigos estadounidenses, aplastamos al ejército, marina, fuerza aérea e instalaciones nucleares de Irán.
Israel golpeó duro a Hamas. Nosotros golpeamos duramente a Hezbola.
¿Recuerdan los buscapersonas? Bueno, puedo decirles esto, Hezbola ciertamente los recuerda.
¿Adivinen qué sucedió con el grueso del vasto arsenal de Hezbola de 150,000 misiles balísticos y cohetes, todos dirigidos hacia nuestros civiles?
Han desaparecido.
Los líderes de Hezbola—muertos.
Su espíritu—quebrado.
Los architerroristas, los peores asesinos en masa sobre la Tierra, no sólo asesinando israelíes, asesinando estadounidenses, asesinando británicos, asesinando ciudadanos de docenas de países, Khamenei, Deif, Sinwar, Haniyeh y Nasrallah, y miles de otros terroristas que buscaban destruirnos—todos ellos han desaparecido también.
Los terroristas restantes tratan desesperadamente de reagruparse.
Cada día ellos intentan asesinar a nuestra gente.
Y en particular, ellos tratan de asesinar a nuestra gente en nuestra patria histórica, en Judea. Dicho sea de paso, de ahí es de donde viene la palabra judío. Judea, esa es nuestra tierra. Ellos tratan de asesinarnos, miles de intentos al año contra familias, familias pacíficas que manejan en las rutas. Ellos disparan a mujeres embarazadas; disparan a familias enteras. Por supuesto, nada de esto es cubierto en la prensa internacional o en redes sociales. Nada de ello. Lo que cubren es a un puñado de delincuentes juveniles, unos 150 en número, que arrojan piedras, que talan olivos, ocasionalmente ocasionan algunos incendios. No soporto eso. No voy a tolerar el vigilantismo. Somos un país de derecho. Así que pusimos a nuestro Shin Bet tras ellos. Pero eso es lo que ellos llaman violencia de los colonos. ¿Y el número de víctimas fatales al año? Tal vez dos o tres. En el tiempo total que esto ha sido discutido, tal vez dos o tres muertos. Comparados con los miles de ataques terroristas contra los pobladores pacíficos, personas honorables, personas que acatan la ley. Qué distorsión. Es una obsesión. ¿Escucho esta discusión aquí? Los líderes de los países hablan seriamente sobre eso. Y lo dicen con tal importancia. "No podemos tolerar la violencia de los colonos." Ustedes no saben de qué están hablando.
Y escuchen, hace dos días...le digo esto a mi colega Emmanuel Macron. Hace dos o tres días, un ciudadano francés, Netanel Shukrun, padre de seis hijos, fue abatido a tiros cuando visitaba un manantial con su hijo de 16 años. Y un terrorista de Hamas, en Judea y Samaria, llega y le dispara a quemarropa. Y las últimas palabras que él pronunció, "Huye, huye hijo. Sálvate."
Eso fue hace tres días. Hace dos días, en Judea y Samaria, un oficial de la reserva, un soldado de la reserva, Neria Leiter, fue atropellado por un terrorista palestino. El está luchando por su vida ahora en un hospital en Jerusalén.
Yo visité a la familia justo antes de abordar el avión para venir aquí.
Neria, padre de cuatro hijos, es el hijo de Yejiel Leiter, nuestro brillante embajador ante Estados Unidos.
Hace tres años, el hijo mayor de Yejiel, Moshe, padre de seis niños, fue asesinado mientras despejaba un edificio con tramas caza-bobos en Gaza.
Yejiel, mi hermano, tu dolor es inconmensurable.
El pueblo entero de Israel, y muchos fuera de Israel, están rezando por la vida de Neria.
Pero a pesar del dolor, a pesar de la agonía, nosotros no nos rendimos.
En una publicación reciente antes de ser atacado, Neria escribió esto: No tenemos otro país. Es un privilegio defenderlo.
A Neria, y a todos los héroes de Israel, yo les hago una promesa sagrada:
Su sacrificio no será en vano. Nosotros seguiremos defendiendo a nuestro estado. Nosotros seguiremos ganando. Porque no tenemos ninguna otra opción.
En esta batalla contra los bárbaros, no hemos tenido mejor aliado que el Presidente Trump.
Le agradezco a él por su liderazgo audaz.
El enfrentó audazmente un peligro enorme para Estados Unidos, Israel y el mundo.
Hace décadas, él comprendió que si no se los desafiaba, los ayatolas fanáticos que cantan "¡Muerte a Estados Unidos! ¡Muerte a Israel!" finalmente llevarían a cabo sus fantasías locas.
Entonces Israel y Estados Unidos actuamos juntos no sólo para protegernos, sino para salvar a la civilización.
Los valientes pilotos estadounidenses junto con los valientes pilotos israelíes volaron en misiones conjuntas sobre los cielos de Irán.
Estados Unidos e Israel también trabajamos juntos para traer de regreso a nuestros rehenes restantes.
Los trajimos de regreso hasta el últim de ellos.
¿Ustedes preguntan por qué estamos ganando?
Ioni lo dijo de forma sencilla. No tenemos ninguna otra opción.
Durante esta larga guerra, nuestro objetivo nunca flaqueó: ¡A ganar!
Ganar con resolución inquebrantable. Ganar con valentía inquebrantable. Porque esto es Israel.
Una nación luchando por un futuro.
Izquierda y derecha. Joven y Antigua. Religiosa y laica.
¿Tenemos nuestras diferencias?
Por supuesto que las tenemos. ¿Quién no las tiene?
Pero en los momentos cruciales, esos momentos que forman nuestro destino, estamos juntos, porque lo que nos une es mucho más fuerte: nuestra historia, nuestros valores, nuestro coraje.
El coraje de nuestro pueblo valiente que resistió el impacto de 1,000 misiles balísticos masivos que Irán arrojó sobre nuestras ciudades, sobre nuestros civiles.
Damas y caballeros,
Ustedes están sentados aquí, en la sala de la Asamblea General de la ONU. ¿Saben ustedes lo que un misil de una tonelada, sólo una tonelada, haría si impactara en este lugar? Eliminaría el complejo entero. De hecho dos de tales misiles eliminarían la ONU.
Entonces ustedes pueden imaginar, piensen en mil misiles gigantes cayendo desde los cielos sobre sus casas.
Yo saludo el coraje del pueblo de Israel. Yo saludo el coraje de nuestros valientes soldados—judíos, cristianos, drusos, musulmanes. El ejército más moral en el mundo, las FDI.
Durante tres años, ellos han estado combatiendo valientemente una guerra en siete frentes.
Pero hay un octavo frente en esta guerra. Es la guerra por la verdad.
Es librada en los medios de comunicación del mundo, y de forma más perniciosa, en redes sociales.
Varios países extranjeros han gastado miles de millones para difundir mentiras sobre mi país.
El primero en hacerlo fue Catar.
Hace décadas empezó a financiar de forma masiva universidades estadounidenses y medios noticiosos tóxicos como al-Jazeera.
Ellos hicieron lo mismo en Europa, por cierto.
Su objetivo era claro. Lavar los cerebros jóvenes para que odien a Israel, odien a Estados Unidos y odien al Occidente.
Este es el mismo Catar que alberga a los carniceros de Hamas del 7 de octubre.
El último país en convertirse en un super-difusor de mentiras antisemitas es Turquía.
Erdogan es un tirano que también acoge a los jefes terroristas de Hamas.
El ha asesinado a miles de civiles kurdos. Niega el genocidio armenio. Encarcela a periodistas y dirigentes de la oposición. De hecho, piens que el tiene el récord mundial en esto, y eso es difícil decirlo. Pero pienso que él es el número uno.
El ocupa ilegalmente el Norte de Chipre, un miembro de la U.E., y comete transgresiones normalmente contra Grecia, un miembro de la OTAN.
Ahora quiere capturar Siria.
Eso no es sorprendente, porque él pide la destrucción de Israel casi cada día. El dice que va a ser el gobernante de Jerusalén.
No, señor. Usted no lo hará. Este es nuestro país, nuestra ciudad, nuestra capital eterna.
Tiranos de todo el mundo buscan amenazarnos, buscan debilitar nuestra resolución con su campaña de mentiras.
Pero finalmente, como en el campo de batalla militar, el pueblo judío prevalecerá.
Llevará tiempo. Llevará tiempo desmentir las mentiras. Llevará tiempo que el mundo admita lo que está tan a la vista. Que Hamas usó a los civiles palestinos como escudos humanos. Que usó los hospitales, escuelas y mezquitas como puestos de mando terroristas. Que robó mucho del alimento que dejamos que ingrese en Gaza.
Si bien Hamas hizo todo lo posible para mantener a los civiles palestinos en el camino del daño, a menudo a punta de pistola, Israel hizo todo lo posible para sacarlo del camino del daño.
Enviamos millones de mensajes de texto advirtiendo a los civiles que abandonen las áreas de combate.
Hicimos millones de llamadas telefónicas.
Arrojamos millones de panfletos.
Quiero hacerles algunas preguntas. ¿Qué régimen genocida da un millón de vaculas contra la poliomielitis a la población del enemigo? ¿Qué régimen genocida permite la distribución de dos millones de toneladas de alimento en Gaza? Eso es una tonelada por cada persona.
Acusar a Israel de genocidio es la mentira más grande del siglo.
Si ustedes quieren saber cuan grande es una mentira, si quieren saber cuan absurdo es esto, escuchen al Coronel John Spencer. El es director de estudios de Guerra Urbana en la Academia West Point. El es considerado el principal experto en el mundo en guerra urbana.
Pienso que él está con nosotros hoy.
El Coronel Spencer ha estudiado toda guerra urbana desde la antigüedad hasta los tiempos modernos, desde la antigua Grecia hasta Mosul y Gaza.
Aquí está lo que dice el Coronel Spencer: “Israel ha hecho más por prevenir las víctimas civiles que cualquier otro ejército en la historia."
Hemos tomado innumerables pasos para proteger a la población civil. ¿Es esto genocidio? Por supuesto que no. Es lo opuesto al genocidio.
Entonces a todos los que difunden estas mentiras acerca de mi país y acerca de nuestros valientes soldados, ya sea que se encuentren en esta sala o en la oficina del alcalde antisemita de la Ciudad de New York, yo les digo esto:
Dan vergüenza.
Dan vergüenza por distorsionar los hechos.
Vergüenza por invertir a la víctima y al agresor.
Vergüenza por escupir en la cara de la verdad.
Sr. Mamdani,
Desde que usted fue electo alcalde de esta ciudad, muchos judíos ya no se sienten más seguros en New York. Ellos hablan conmigo. Ellos me cuentan. Esta no es la ciudad que recordamos. Cambió muy rápidamente.
No es sorpresa.
Usted elogió a criminales condenados por apoyar a Hamas.
Usted cuenta entre sus amigos a gente como Hassan Piker quien dijo que Estados Unidos merecía el 11/S. Que Estados Unidos merecía el 11/S. Vaya amigos que tiene usted.
Usted invita a su casa a un periodista palestino que filmó a terroristas de Hamas golpeando y torturando a los rehenes israelíes, y más tarde admitió que él se negó a publicar los videos a fin de proteger—usted lo adivinó—¡a los terroristas!
Su esposa le dio un "me gusta" a una publicación elogiando la masacre del 7 de octubre.
Ella le dio un "me gusta" a otra publicación diciendo que Tel Aviv no debería existir.
Usted rechazó condenar nada de eso.
Usted acusa falsa y repetidamente a Israel de genocidio.
Sr. Madani, usted trató de impedirme venir aquí, usted intentó silenciarme. Usted no puede silenciarme. Usted no puede silenciar la verdad.
Y aquí está la simple verdad.
Israel no cometió genocidio. Israel impidió el genocidio.
Y eso es exactamente lo que los amigotes de Hamas del Sr. Mamdani nos habrían hecho si nosotros no los hubiésemos detenido. Ellos habrían asesinado hasta al último de nosotros.
Las mentiras que usted y otros antisemitas difunden sobre los judíos y el estado judío tienen consecuencias reales.
En New York, los judíos son amenazados cuando van camino a la sinagoga. Los judíos han sido apuñalados en las calles. Son demonizados. Ellos son atacados simplemente por ser judíos.
Los judíos han sido asesinados en Sydney, Manchester, Montreal, Boulder Colorado.
Han sido atacados en Los Angeles, Londres, París, Berlín, Washington DC.
Lo antisemitas del mundo quieren aterrorizar a nuestra gente.
Tengo noticias para ellos.
Los días en que los judíos eran víctimas indefensas que marchaban a la matanza, ¡esos días han terminado!
Hoy tenemos un estaddo. Hoy tenemos un ejército. Hoy tenemos un pueblo preparado y dispuesto a defendernos.
Así que hoy tengo un mensaje para los judíos en todo el mundo:
Levanten su cabeza en alto. Estén orgullosos. Estén confiados. No se dejen intimidar. Levántense.
Y a todos los demás que quieren defender la verdad y la justicia, únanse a nosotros en enfrentar a los bárbaros que amenazan nuestra civilización en común.
Pero tengo que ser franco con ustedes. No todos se están poniendo de pie. Vimos eso. Porque a diferencia de Israel, hay algunos, y muy recientemente especialmente en Europa Occidental, que han elegido no ponerse de pie.
Los líderes de estos países han elegido sucumbir ante las turbas antisemitas.
Ellos han elegido la debilidad. Han elegido el apaciguamiento.
No podemos evadir la triste verdad que está ante nosotros.
Muchos en el mundo libre temen defender la libertad.
Yo les pregunto a ellos, ¿qué les deparará este futuro, este comportamiento, este mundo?
La hermandad de las democracias o la Hermandad Musulmana?
¿Cuánto tiempo pasará antes que ustedes vean que estos yihadistas fanáticos están estrangulando su vías navegables, su suministro de energía, su salvavidas económico?
Puedo asegurarles, damas y caballeros, que nosotros en Israel no esperamos que otos despierten de su letargo moral.
Seguimos adelante. Tomamos el futuro. Somos pioneros en avances increíbles en salud, agricultura, inteligencia artificial—"inteligencia superior". Y traemos estas innovaciones asombrosas para toda la humanidad.
Israel nunca ha sido más fuerte.
No tenemos miedo, pero yo les diré quien tiene miedo.
Los tiranos de Teherán. Ellos son.
¿Saben ustedes a qué le temen más?
A su propio pueblo.
Al valiente pueblo iraní que ha sacrificado tanto durante tanto tiempo.
El régimen iraní tiene específicamente miedo cuando su pueblo tiene esto. Este es un dispositivo de comunicaciones, Starlink, que permite que la gente acceda a la verdad, haga elecciones y ejerza a libertad de pensamiento y libertad de expresión.
Ese es el motivo por el cual el régimen iraní gasta miles de millones de dólares censurando la Internet.
Sr. Presidente, voy a dejar este dispositivo con usted para que pueda dárselo a la delegación iraní, así cuando ellos deserten inevitablemente, puedan también contar libremente su historia en redes sociales.
A los manifestantes que están afuera, y a los delegados hipócritas que abandonaron esta sala, les pregunto:
¿Adónde estaban ustedes cuando los tiranos iraníes asesinaron y mutilaron a decenas de miles de civiles iraníes desarmados? Cuando ellos asesinaron y mutilaron a miles de su propio pueblo. ¿Adónde estaban ustedes?
¿Organizaron ustedes marchas masivas? ¿Huelgas de hambre?
¿Protestaron ustedes fuera de la misión iraní ante la ONU?
¿Han alzado la voz, dicho sea de paso, por los cristianos perseguidos en Irán y a lo largo del Medio Oriente?
No, ustedes no hicieron eso. Porque ustedes son falsos manifestantes por los derechos humanos.
Respecto a los cristianos, ustedes saben que sus números se están desplomando en todas partes en el Medio Oriente donde están siendo perseguidos y acosados, excepto por un lugar: mi país, Israel, donde la comunidad cristiana está creciendo, prosperando, teniendo éxito.
De hecho, ustedes no protestaron cuando nosotros abandonamos Belén. Cuando era controlada por nosotros era entre un 80-90% cristiana, y nosotros se la entregamos a la Autoridad Palestina. Y hoy es entre un 80-90% musulmana. Les digo a todos, los cristianos fueron expulsados. ¿Protestaron ustedes por eso? ¿Hablaron ustedes de eso? Nada. Nada.
Y ustedes no dijeron nada sobre Irán hace un momento. Ustedes no dijeron nada sobre Irán.
Pero quiero darles a ustedes las buenas noticias.
A pesar del silencio de ustedes, a pesar de su hipocresía, es sólo cuestión de tiempo para que en Irán suceda algo increíble. El poder del pueblo superará a la gente que está en el poder.
Quiero que ustedes escuchen mis palabras cuidadosamente:
Un día, y puede no estar muy lejano, el pueblo iraní será libre. Su régimen asesino será derrocado por sus mentiras, por su corrupción, por su crueldad.
Este régimen malvado caerá, y todos nosotros celebraremos ese día.
Damas y caballeros,
La historia de mi pueblo, el pueblo judío, se remonta a más de 3,000 años en el tiempo.
Hoy hablamos el mismo idioma que hablábamos entonces.
Vivimos en la misma tierra en la cual vivían entonces nuestros ancestros, David, Salomón, Isaías y Jeremías. Esa es nuestra tierra.
La tierra de Israel.
Nuestros profetas, nuestro propósito y nuestro pueblo son únicos en la historia.
Nuestros valores han inspirado a la humanidad durante milenios.
La creencia en un Dios. La santidad de la vida. El imperio de la ley. Nuestra búsqueda eterna de paz. Nuestra búsqueda eterna de justicia.
Son estos valores sagrados los que nos propulsaron a lo largo de las épocas. Son estos valores sagrados los que nos ayudaron a derrotar los pronósticos de la historia.
El gran escritor estadounidense Mark Twain lo dijo mejor hace 125 años. El lo dijo bastante antes del renacimiento del moderno estado judío, bastante antes de las grandes victorias de los soldados de Israel.
Aquí está lo que él dijo:
“El judío ha librado una batalla maravillosa en este mundo, en todas las épocas, y lo ha hecho con sus manos atadas atrás de su espalda...
El egipcio, el babilonio, y el persa surgieron, llenaron el planeta con contundencia y esplendor, luego se desvanecieron hasta convertirse en materia de sueños y desaparecieron....otros pueblos han surgido y mantuvieron su antorcha alta por un tiempo, pero se extinguió, y ellos están en el crepúsculo...
El judío los vio a todos, y ahora es lo que siempre fue, no exhibiendo ninguna decadencia, ni achaques de vejez, ni debilitamiento de su espíritu, ni lentificación de sus energías…”
Damas y caballeros,
A lo largo de los siglos, las tiranías que intentaron destruirnos fracasaron una y otra vez.
Si Dios quiere, ellas seguirán fracasando.
Si reunimos nuestro valor, si fortalecemos nuestra resolución, seguiremos ganando.
Como dice la Biblia, netsaj Israel lo ieshaker, la eternidad de Israel no flaqueará.
Y la razón es simple.
No tenemos otra opción.
Gracias a todos.