El «guion» de la cena más antigua del mundo: ¿Qué es la Hagadá de Pésaj? por Daniela Cohen
La Hagadá de Pésaj es el "manual" que guía el Seder, la cena ritual más antigua del mundo. Entre el Ma Nishtaná y los quince pasos del orden, este libro transforma el relato bíblico del Éxodo en una experiencia de libertad personal y familiar
Cuando llegue la primera noche de Pésaj y se celebre el Seder, la cena más antigua del mundo, cada judío deberá sentirse como si él mismo, o ella misma, fuera liberado de la esclavitud en Egipto: y esa velada es tan importante que hasta se creó, con el paso de los siglos, una especie de guion conocido como Hagadá.
La Hagadá de Pésaj contiene textos antiguos que se remontan a los tiempos bíblicos, así como a la era talmúdica. Todos ellos, desde profundas plegarias a fábulas con moralejas, se unen para recrear la historia de Pésaj y compartir su significado con los judíos de cada generación.
En la Pascua judía se celebra cómo Dios sacó a los israelitas de Egipto, donde habían sido esclavizados por el faraón. Con Moisés como su representante, Dios envió diez plagas sobre los egipcios hasta que accedieron a dejar salir a los judíos de su tierra.
Se trata, por supuesto, de una de las historias más famosas de la humanidad, narrada en el Éxodo, el segundo libro de la Biblia, y del relato fundacional del pueblo judío y de su conexión con la Tierra de Israel.
Sus detalles y personajes forman parte fundamental de la cultura occidental, desde Moisés y el Faraón a las diez plagas y la partición del Mar Rojo para que los israelitas iniciaran su camino hacia la libertad.
Esta festividad viene generando una cantidad imposible de contar de libros desde la antigüedad y películas en los tiempos más modernos. Pero para los judíos se resume en el Seder de Pésaj, la noche en que la familia se reúne para recordar los hechos que, según los historiadores, ocurrieron entre trece y quince siglos antes de la era cristiana.
El primer Seder tuvo lugar la noche del Éxodo, tradicionalmente fechado el 15 de Nisan del siglo XIII antes de Cristo. Aquella celebración inicial fue apenas una comida conmemorativa, mientras que el servicio estructurado, tal como se lo conoce hoy en día, probablemente se desarrolló alrededor del año 70 después de la era cristiana, tras la destrucción del Segundo Templo.
De a poco, combinando relatos bíblicos con interpretaciones talmúdicas y piezas de la historia oral, la Hagadá terminó de tomar forma. Y, desde hace ya varios siglos, guía a los comensales a través de los quince pasos de la experiencia del Seder, con instrucciones y textos para leer y comentar.
Desde la invención de la imprenta, comunidades judías de todo el mundo los editan en forma de cuadernillo, pero hay ediciones antiguas, manuscritas e ilustradas, valuadas en cientos de miles de dólares. En su forma moderna, está en el podio de los mayores best-sellers de los judíos, solo detrás de la Biblia y del libro de plegarias Sidur.
¿Qué se encuentra en la Hagadá? Básicamente una recopilación de extractos de la Biblia, la Mishná y el Midrash, intercalados con numerosos rituales, como comer matzá y beber cuatro copas de vino, todos símbolos de la historia del Éxodo de Egipto.
Durante una experiencia interactiva, los participantes del Seder van conectando la historia de la liberación de los israelitas oprimidos por el faraón con los contenidos del libro (relatos, comentarios y canciones) y con la keará, el plato que es una metáfora comestible del recuerdo.
(En el plato conviven seis elementos que van desde un huevo duro que simboliza el milagro continuo de la vida hasta hierbas amargas que representan el dolor de la esclavitud).
El motor que pone en marcha el relato es el Ma Nishtaná («¿Por qué esta noche es diferente?»). Se trata de una serie de cuatro preguntas rituales que los niños de la mesa dirigen a los adultos para indagar sobre las «anomalías» del banquete: el consumo exclusivo de pan ázimo, el uso de hierbas amargas o la costumbre de cenar reclinados.
Esas preguntas activan formalmente el bloque del Maguid, la sección de la Hagadá dedicada a dar respuesta detallada al origen de cada uno de estos símbolos.
Si bien sus contenidos incluyen instrucciones rituales (para el lavado de las manos y el encendido de las velas durante el Seder, por ejemplo) y se vinculan con enseñanzas del relato bíblico, el elemento clave de la Hagadá es recordarles a los judíos de cada generación que deben internalizar los sentimientos de sus antepasados esclavos.
«En cada generación, está obligada la persona a verse a sí misma, como si ella misma hubiese salido de Egipto, como está escrito: ‘Y le relatarás a tu hijo en ese día diciendo: Por esto es que Dios hizo por mí, cuando salí de Egipto'», se lee en la Hagadá.
Se trata de un fragmento ubicado en el corazón mismo de la existencia del pueblo judío: desde hace siglos, familias alrededor del mundo recorren año tras año esta historia pero no como un relato abstracto, sino como parte de su propia historia personal, de la de sus padres, abuelos, hijos y nietos y de las generaciones por venir.
«Por esto es que Dios hizo por mí», enfatiza la gratitud personal por la redención física y espiritual y la celebración de libertad, un elemento quizás más «laico», conecta la redención con los problemas sociales y políticos de cada generación.
La Hagadá, escribió el autor Dovie Schochet, del grupo Jabad, es «más que una guía para la cena de Pésaj», ya que «nos involucra en una experiencia dinámica, dándonos la sensación de que fuimos nosotros quienes salimos de Egipto».
Este libro que funciona como guía para la cena más antigua del mundo, el Seder, «explora nuestra historia, comenzando con el primer judío, Abraham, y llevándonos al culminante Éxodo de Egipto», al tiempo que «nos educa y nos desafía», completó Schochet.
El «índice» del libro lleva a los comensales a través de los quince pasos del Seder:
Marzo del 2026



