Lir Itzik resultó herida leve tras el impacto directo en Rishon LeZion.
“Sonó la sirena y entré al refugio con mi perra. Estaba sola. Después de la alerta se escucharon explosiones y, de repente, un silbido seguido de una explosión muy fuerte. Todo se volvió blanco dentro del refugio. No veía nada. No sabía si podía abrir la puerta, si había fuego en la casa… no sabía nada”, relató.
Su padre, Yaron Itzik, describió los momentos de angustia:
“Me gritó: ‘¡Papá, no puedo respirar!’. Conduje a casa como un loco. Cuando llegué, todo estaba lleno de humo. Ella no podía salir. De repente saqué fuerzas, arranqué la puerta y logré sacarla”.

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