Irán no puede mantener al mundo como rehén
Las superpotencias no se acobardan ante un régimen gobernado por los bandidos militarizados. Ellos le dan una golpiza.
Las consecuencias a largo plazo de la guerra con Irán son desconocidas. Los resultados a corto plazo son obvios: Estados Unidos e Israel están ganando—en grande. Desde el lanzamiento de Operación Furia Epica y Operación León Rugiente, Estados Unidos ha atacado más de 5,500 objetivos en Irán. El liderazgo del régimen fue eliminado en los momentos iniciales de la campaña. Sus sucesores se ocultan en búnkeres y casas seguras.
Aviones de combate y bombarderos estadounidenses e israelíes dominan los cielos de Irán. Estados Unidos está golpeando la maquinaria bélica de Irán, mientras que Israel ataca el aparato de represión del régimen y su programa nuclear. La capacidad del régimen de responder se ha deteriorado. Los ataques con misiles balísticos disminuyeron un 90% y los ataques con drones un 83%. La armada iraní está bajo el agua.
La conectividad de internet de Irán está cancelada, entonces es difícil saber lo que está pasando dentro del país. Por lo tanto la mayoría de la cobertura de la prensa se enfoca en el comportamiento externo de Irán. El costo ha sido real. Al momento de escribir esto, siete soldados estadounidenses han resultado muertos y 140 heridos; 31 civiles israelíes han sido asesinados y más de 1,400 hospitalizados; y el petróleo está por encima de los us$90 por barril.
Cuando los periodistas y analistas describen la represalia de Irán, sin embargo, ellos raramente se detienen a considerar lo que dice sobre el régimen. Ellos están demasiado ocupados para ponderar lo que los misiles y drones de Irán revelan sobre la naturaleza de la República Islámica: lo que está dispuesta a hacer para sobrevivir y por qué presenta un riesgo inaceptable para Estados Unidos.
El hecho es que la conducta de Irán en la guerra muestra exactamente por qué debe ser incapacitado. Cierto, la acción militar carga un precio. Pero al descargar contra el mundo, el régimen iraní ha hecho su propio mejor argumento para la intervención estadounidense.
Lo primero que Irán trató en respuesta a Operación Furia Epica, por ejemplo, fue expandir el conflicto. A la fecha, las fuerzas iraníes han lanzado misiles y drones a 12 países, incluyendo a naciones que se pensaba eran amigables con la República Islámica. Los ataques no sólo apuntaron a instalaciones militares estadounidenses, sino también al transporte, a la energía, y a la infraestructura residencial. Irán no hizo ningún esfuerzo por proteger a los civiles.
Esta estrategia de “Yosemite Sam” de disparar salvajemente en todas las direcciones muestra que las delicadezas diplomáticas son insignificantes al lidiar con regímenes fanáticos y autoritarios. La capacidad de Irán de dañar, matar e interrumpir a los aliados y socios estadounidenses es prueba que sus armas son una amenaza intolerable—una tolerada durante demasiado tiempo. Afortunadamente, la escalada regional de Irán salió mal. Está más aislado que nunca antes.
Incapaz de ganar en un ataque directo, la República Islámica recurrió a sus aliados. El 2 de marzo, el Hezbola libanés abrió un segundo frente lanzando misiles y drones a una base de las FDI en el norte de Israel. El ataque no ha salido como fue planeado. Hezbola, habiendo sufrido tremendas pérdidas en su guerra previa con Israel, es un fantasma de su anterior yo. Y el gobierno libanés dice que puede utilizar esta oportunidad para desarmar a Hezbola tras décadas de terror.
El "Anillo de Fuego" de Irán—sus tentáculos terroristas que se extienden desde Irak, Siria y Líbano a Yemen—es todavía un peligro para la estabilidad regional. Si bien los hutíes se han mantenido fuera de la guerra de Irán hasta ahora, su capacidad de poner fin al tráfico marítimo en el Mar Rojo pone en riesgo al comercio mundial.
La estrategia de Irán es maximizar el caos económico, forzando así al Presidente Trump a poner fin a Operación Furia Epica antes que esta logre sus objetivos. Central para este plan es intimidar a los buques en el Golfo Pérsico. La geografía de Irán le permite cerrar el Estrecho de Ormuz, prohibiendo la entrada al golfo e interrumpiendo los flujos de energía.
Irán ha atacado buques que transitan por el golfo e intentó minar sus aguas. Estados Unidos ha respondido destruyendo los buques de minas y amenazando con represalias aún más duras. Esta no es la primera vez que la República Islámica ha cerrado el estrecho. Durante la guerra de los buques cisterna, un escenario en la Guerra de Irán-Irak a fin de la década de 1980, la Armada de EE.UU. reembanderó y escoltó a los transportes de petróleo para garantizar el paso seguro. Puede suceder nuevamente.
¿Qué da a la Guardia Revolucionaria Islámica el derecho de sostener una daga en la garganta del mundo? ¿Por qué Estados Unidos e Israel deben acatar las normas del CGRI? ¿Qué lógica posible hay en permitir a estos matones obtener armas nucleares?
El régimen es gobernado por bandidos militarizados revestidos de un barniz chií. Demanda inmunidad para no cortar los suministros mundiales de energía. Ese es el mismo cuadro del islamofascismo. Un mundo que permite que grupos terroristas mantengan como rehenes a pueblos enteros no merece ser llamado "desarrollado."
Escrudiñen otra páginas de artículos de opinión estadounidenses, sin embargo, y ustedes muy probablemente verán denuncias al Sr. Trump en lugar de a la pandilla dispuesta a incendiarlo todo. Ustedes encontrarán los siguientes argumentos: Operación Furia Epica es una guerra de elección innecesaria y costosa. Es una distracción inconstitucional de temas más importantes, como disuadir a China. Es otro ejemplo de la "presidencia oportunista" del Sr. Trump. Podría ser recordada como un error de juicio colosal y arrogante. Mejor ponerle fin ahora y "ver cómo se desarrollan las cosas.
Lo que es más asombroso acerca de este comentario es la certeza. Hay poca duda entre estos formadores de opinión que la acción militar contra Irán, especialmente bajo el Sr. Trump, terminará mal. Ellos apenas consideran el argumento de la administración Trump que la diplomacia ha llegado a su fin y que las reservas de misiles de Irán, su apoyo al terrorismo y su gobierno opresivo presentaban una amenaza inaceptable para la región. Ellos no dan crédito a la posibilidad que un Irán debilitado, mucho menos un Irán transformado, privará tanto a Rusia como a China de un aliado clave. Ellos ignoran la perspectiva que ejecutar las líneas rojas trazadas contra Irán reforzará la disuasión estadounidense en el mundo.
Si las democracias otorgan la iniciativa a los regímenes canallas, entonces no hay "orden internacional liberal." Hay un orden autoritario. Y si así es como se comporta el actual régimen iraní, ¿cuánto más temerario sería con los misiles y drones intactos, aliados bien armados y bien financiados y bombas nucleares?
Pensar que las negociaciones saciarán los apetitos de los terroristas es ilusorio. Decir que una situación no puede ser abordada a través de la fuerza es rendirse. La conducta del régimen iraní en la guerra revela ser obstinadamente irresponsable y maligna. Las superpotencias no se acobardan ante tal régimen. Ellas le dan una golpiza.
El Sr. Continetti es un columnista de Expresión Libre en el WSJ.
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