Khamenei consolidó la alianza entre Estados Unidos e Israel
El quiso destruir al estado judío y sacar a Estados Unidos de la región. ¿Cómo funcionó eso?
Por Yaakov Katz y Gil Troy
Marzo 11, 2026
Jerusalén
El Ayatola Ali Khamenei será recordado por oprimir al pueblo de Irán, lanzar una campaña global de terror y transformar a su país en una potencia regional. Debería dársele el crédito por un logro inesperado: elevar la alianza militar entre Israel y Estados Unidos a un pico sin precedentes.
Demonizar a los "demonios mellizos" de Estados Unidos e Israel fue central para la ideología de Khamenei y su régimen. El llamó a Israel "un tumor canceroso maligno...que tiene que ser removido y erradicado" y aplaudió a los estudiantes que cantaban "Muerte a Estados Unidos," diciendo "muerte a las políticas de EE.UU., muerte a la arrogancia." El proclamó: "El régimen sionista es un sirviente del Gran Satán," Estados Unidos. Sus seguidores asesinaron estadounidenses, israelíes y judíos en todo el mundo.
La red de terror y ambición nuclear que su malévolo casamentero construyó forzó finalmente a EE.UU. e Israel a integrar sus ejércitos en formas que habrían sido inimaginables hace algunos años.
El instante que simbolizó esta transformación llegó con su propia muerte. La información de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) de una fuente humana señaló la localización del líder supremo de largo tiempo. La información fue pasada a Israel, la que envió 100 aviones hacia Teherán para atacar el objetivo--el complejo de Khamenei--eliminándolo junto a otros altos funcionarios. Ese ataque fue sólo una misión en una operación que ha cambiado fundamentalmente la naturaleza de la relación entre Estados Unidos e Israel.
Tras nueve días, la escala de Operación Furia Epica y Operación León Rugiente se había vuelto clara. La fuerza aérea israelí ha lanzado más de 2,000 vuelos sobre Irán, volando junto a las fuerzas estadounidenses que han atacado más de 3,000 blancos propios.
Operación Martillo de Medianoche en junio fue completamente diferente. Durante 11 días, Israel ejecutó casi todos los ataques contra las plantas militares y nucleares de Irán. Los bombarderos B-2 estadounidenses llegaron para una única misión, arrojar bombas destructoras de búnkeres sobre instalaciones nucleares cruciales. Fue una parte vital de la campaña, pero siguió siendo una pieza separada del rompecabezas.
Hoy las operaciones están completamente fusionadas. Los F-15 y F-35 estadounidenses e israelíes están volando casi lado a lado en paquetes de ataque simultáneos, guiados por información compartida. Ellos comparten las mismas vías de reabastecimiento; cientos de vuelos israelíes ya han sido abastecidos por aviones cisterna de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
La integración es más visible en los centros de mando conjuntos en Tel Aviv y en las bases de la fuerza aérea israelí. Allí, el personal estadounidense del Comando Central (CentCom) se sienta frente a sus homólogos israelíes y planifican estrategias. La división de tareas es precisa. Estados Unidos se enfoca en las amenazas balística y de drones para sus bases regionales y en la armada iraní, la cual ha sido destruida en su mayoría. Mientras tanto, Israel está atacando instituciones del régimen en Teherán y neutralizando amenazas para el frente interno israelí. Ambos toman como blanco la infraestructura nuclear. Los altos oficiales de las Fuerzas de Defensa de Israel llaman a esta la primera guerra de Israel en inglés. Las FDI incluso han adoptado la hora del meridiano de Greenwich que utiliza el ejército de Estados Unidos.
Esta es una salida histórica. Durante décadas, la cooperación militar entre EE.UU. e Israel fue principalmente defensiva. Estados Unidos intentó inicialmente evitar una carrera de armas en Medio Oriente y no vendió armas a Israel durante su Guerra de Independencia de 1948 o para su campaña del Sinaí en 1956. En 1962 el Presidente John F. Kennedy vendió a Israel misiles antiaéreos Hawk. Aunque las armas eran defensivas, la venta puso fin al embargo de armas de Estados Unidos. Sólo tras la Guerra de los Seis Días de 1967 y gracias a Lyndon B. Johnson--en medio de una Guerra Fría intensificada--Estados Unidos se convirtió en el principal abastecedor de armas de Israel, ya que Israel se convirtió en el aliado indispensable de Estados Unidos. A diferencia de otros aliados, Israel solicitó a los estadounidenses armas, no cuerpos, y combatió sola.
Durante la Guerra del Golfo de 1991, el apogeo de la sociedad fue el despliegue de baterías Patriot manejadas por EE.UU. para interceptar los Scud iraquíes. Fue un gesto de protección por parte de Estados Unidos ideado para mantener a Israel segura, pero también fuera del combate.
Incluso los éxitos de las décadas siguientes permanecieron en las sombras o en el laboratorio. El arma cibernética Stuxnet que atacó la instalación de enriquecimiento de uranio de Natanz, Irán, en el 2010 es según se informa una obra maestra de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA) y la Unidad 8200 de Israel. La eliminación en el 2008 de Imad Mughniyeh, un terrorista de Hezbola, en Damasco, Siria, podría haber sido un momento de sinergia táctica entre la CIA y el Mossad. Pero las campañas fueron encubiertas--y excepciones. A un nivel militar formal, la relación fue definida por ejercicios israelíes-estadounidenses como Juniper-Cobra, que se enfocaron exclusivamente en la defensa misilística.
El cambio comenzó en el 2021, cuando, luego de los Acuerdos de Abraham, Israel fue movida del Comando Europeo (EuroCom) al CentCom. Lo que parecía un ajuste burocrático, fue de hecho un cambiador de juego estratégico. Permitió a los generales de las FDI poner a los comandantes del CentCom--generales estadounidenses que se especializaban en las amenazas que enfrenta Israel en el Medio Oriente--en marcado rápido y fomentó reuniones cumbre secretas entre jefes militares israelíes y árabes. Vimos los frutos defensivos de este trabajo en abril y octubre del 2024, cuando una coalición de socios occidentales y regionales árabes interceptó casi todos los bombardeos aéreos injustificados de Irán contra Israel.
Pero, eso fue todo hecho desde una postura defensiva. Lo que estamos viendo ahora es completamente diferente. Por primera vez, los ejércitos israelí y estadounidense están librando la misma guerra, en el mismo espacio de batalla, al mismo tiempo. Israel está actuando no como un aliado menos, sino como un socio bien abastecido y confiable.
La ironía es que nadie hizo más por construir esta alianza que Khamenei, el hombre que pasó décadas tratando de destruirla. El buscó aislar a Israel y debilitar la influencia estadounidense en el Medio Oriente. En su lugar, logró lo opuesto. El creó las condiciones para la alianza miitar más poderosa que la región haya visto jamás.
El Sr. Katz es co-fundador del foro político MEAD, miembro principal en el Jewish People Policy Institute, ex editor en jefe del Jerusalem Post y autor de "Mientras Israel Dormía." El Sr.Troy es un historiador presidencial estadounidense, miembro principal en Pensamiento Sionista en JPPI, y autor de "Para Resistir la Intifada Académica: Cartas a Mis Estudiantes Sobre Defender el Sueño Sionista."
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