domingo, 15 de marzo de 2026

DEL WSJ

 

Los 444 días olvidados en Teherán

En 1979 los iraníes mantuvieron rehenes a 52 estadounidenses durante más de un año.


Por Warren Kozak
Marzo 10, 2026
imageLos iraníes se reúnen ante la entrada del complejo de la embajada estadounidense en Teherán, noviembre 6 de 1979. Associated Press
¿Por qué la captura de la Embajada de Estados Unidos en 1979 es una parte tan pasada por alto de la historia de las relaciones de Estados Unidos con Irán?
La inmunidad diplomática es un concepto que se remonta a los tiempos antiguos, cuando las tribus en guerra permitieron a los mensajeros enemigos el paso seguro como una forma de comunicarse entre sí. Evolucionó a lo largo de los siglos como una norma aceptada entre los gobiernos, codificada de forma permanente por la Convención de Viena en 1961.
Esto involucraba más que simplemente tratar bien a los diplomáticos, en la expectativa que los diplomáticos propios serían tratados de manera similar. En verdad, elevaba la conducta humana.
Consideren una nota al pie histórica de la Segunda Guerra Mundial. Poco después de Pearl Harbor en 1941, todos los alemanes y japoneses en sus embajadas en Washington fueron enviados bajo vigilancia a los lujosos centros vacacionales Greenbrier y Homestead. Alemania y Japón hicieron algo similar con la gente de nuestra embajada en Berlín y Tokio (aunque sus acomodaciones no fueron tan lujosas). Al cabo de seis meses, los suizos negociaron un intercambio y el personal de la embajada de cada lado regresó a casa a salvo. Incluso Adolfo Hitler respetó la inmunidad diplomática.
El Ayatola Ruhollah Khomeini regresó a Teherán del exilio en Francia en 1979, después que partió el shah. A siete meses de la subsiguiente Revolución Islámica, el 4 de noviembre de 1979, los iraníes atacaron la embajada estadounidense y tomaron docenas de rehenes, 52 de los cuales retuvieron durante más de un año.
Pero los iraníes continuarían utilizando la inmunidad diplomática--cuando era en su interés asesino. El 18 de julio de 1994, un coche bomba detonó fuera de un centro judío en Buenos Aires, asesinando a 85 personas e hiriendo a otras 300. Dos años antes, la Embajada de Israel en la misma ciudad fue atacada por un atacante suicida, asesinando a 29 personas. Aunque nadie ha sido llevado ante la justicia por este acto de terror, los fiscales argentinos depositaron la culpa directamente sobre funcionarios del gobierno iraní vinculados a su embajada en Buenos Aires. Los iraníes utilizaron la inmunidad diplomática para ingresar el material de la bomba.
Desde 1979 a 1981, los cautivos capturados de la Embajada de Estados Unidos fueron humillados, exhibidos con los ojos vendados ante las cámaras y multitudes burlonas, y amenazados. Años más tarde, Jimmy Carter, presidente cuando fue capturada la embajada, reflexionó sobre su conducta con orgullo. El dijo que pudo haber bombardeado fácilmente Irán, pero en su lugar, mostrando restricción, todos los rehenes salieron vivos. (El Sr. Carter olvidó convenientemente que en abril de 1980 autorizó un rescate que terminó en fracaso catastrófico y las muertes de ocho soldados estadounidenses).
Un desarrollador de bienes raíces de 34 años de edad de New York vió de forma bastante diferente el enfoque de Carter. En una entrevista en 1980, Donald Trump llamó un horror al episodio entero de los rehenes y dijo que era ridículo que Estados Unidos permitiera que su gente fuera maltratada durante tanto tiempo.
Nosotros no sabemos si los rehenes habrían sobrevivido si Estados Unidos hubiese reaccionado enérgicamente en 1979, pero decenas de miles de seres humanos estarían vivos hoy, y el Medio Oriente entero no habría sido desestabilizado durante medio siglo si la teocracia iraní hubiese sido detenida al inicio.
El Sr. Kozak es autor de "Diciendo Adiós: La Vida Después de la Pérdida."  
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