martes, 10 de junio de 2025

DEL WSJ

 LA BUSQUEDA DE UNA DECADA POR PARTE DE UNA FAMILIA SIRIA DE LOS NIÑOS ROBADOS POR EL REGIMEN DE ASSAD 

Documentos revelan cómo el régimen sirio derrocado ocultó a cientos de niños secuestrados durante la guerra civil.

Por Isabel Coles
Junio 7, 2025
TRADUCIDA POR  Marcela Lubczanski
DAMASCO—El parecido era asombroso. El niño en la foto tenía las mismas cejas gruesas de la familia y se veía de aproximadamente 17 años, la misma edad que tendría ahora Ahmed Yaseen—si estuviera vivo aun.
¿Podría ser él? se preguntó su tía Naila al-Abbasi. Habían pasado más de 12 años desde que el niño y sus cinco hermanas habían desaparecido, después que la inteligencia militar siria los detuvo a ellos y a sus padres en los primeros años del levantamiento contra el Presidente Bashar al-Assad.
Seis meses después que los rebeldes derrocaran al régimen de Assad en un momento sísmico para el Medio Oriente, muchos sirios todavía están buscando parientes desaparecidos, incluidos un estimado de 3,700 niños.
Una investigación de The Wall Street Journal, basada en documentos secretos del régimen de Assad y conversaciones con ex detenidos y corroborados por el actual gobierno de Siria, halló que al menos 300 niños como Ahmed fueron separados por la fuerza de sus familias y colocados en orfanatos después de ser detenidos durante la guerra civil del país.
“El se ve muy similar,” dijo al-Abbasi, quien había investigado a través de cientos de fotos en los sitios web de los orfanatos sirios antes de encontrar este. “La nariz, incluso la boca.”
Más de 112,000 sirios arrestados desde el inicio de un levantamiento contra Assad en el 2011 siguen desaparecidos, de acuerdo con la Red Siria para Derechos Humanos. Esa cifra es comparable con el número de personas que han desaparecido en las guerras de drogas de México, aunque la población de Siria es de apenas un quinto del tamaño.
Los niños a menudo son utilizados para castigar o presionar a los oponentes en la guerra. Rusia ha capturado miles de niños de Ucrania. Décadas después que terminara la dictadura militar de Argentina, las familias todavía están encontrando parientes perdidos capturados de recién nacidos y adoptados por parejas de militares.
Lidiar con este legado brutal es un rato crucial para la nueva Siria, cuyo gobierno, liderado por un grupo islamista que cortó sus lazos pasados con al Qaeda, está tratando de afirmar su control sobre un país rajado por las tensiones sectarias. La presidencia de Siria en mayo dijo que establecerá comisiones para investigar crímenes cometidos bajo el mandato de Assad, compensar a las víctimas y rastrear a los desaparecidos.
Pero es una tarea enorme y compleja para un gobierno cercado con otros temas urgentes, incluida una economía golpeada.
No abordar la cuestión de las personas desaparecidas “podría contribuir a ciclos de violencia,” dijo Kathryne Bomberger, directora general de la Comisión Internacional de Personas Desaparecidas.
La historia de una familia
En el momento de su secuestro, los niños Yaseen estaban viviendo en el barrio relativamente adinerado Dumar, de Damasco. Su madre, Rania al-Abbasi, era una campeona nacional de ajedrez que dirigía una exitosa clínica dental.
En las fotos que Rania publicó en redes sociales, los niños aparecen sonriendo junto a actores disfrazados de Bob Esponja y el Hombre Araña durante un viaje a la costa de Siria. Otras fotos muestran a Ahmed en una hamaca en un patio de juegos; llevando una corona de cartulina; y con su pelo con gel formando nítidamente una cresta.
Cuando empezó el levantamiento contra Assad, los parienes los instaron a abandonar Siria. La familia tenía una historia con el régimen: el padre de Rania—un prominente erudito religioso—había pasado 13 años en la cárcel bajo el mandato del padre de Assad, el Presidente Hafez al-Assad, debido a sus opiniones opositoras. Los islamistas eran a menudo considerados una amenaza por el régimen laico de Assad.
Después que el padre de Rania fue puesto en libertad, la familia fue al exilio en Arabia Saudita, donde nació Ahmed. Pero sus padres querían criarlos a él y a sus hermanas donde tenían raíces y regresaron a Damasco en el 2009.
“Ella pensaba que era seguro,” dijo la hermana menor de Rania, Naila, una doctora que permaneció en Arabia Saudita con mucha de la familia. Entre seis hijos y el trabajo, Rania no tenía tiempo de involucrarse en actividad política o u, aun cuando apoyaba sus demandas.
Pero ella sí dió generosamente a los sirios desplazados por la represión del gobierno. Y su padre, desde el exterior, había expresado apoyo al levantamiento. Fue suficiente para que el puño del régimen cayera sobre la familia.
El 9 de marzo del 2013, agentes de los servicios de inteligencia sirios llegaron en busca del esposo de Rania, Abdurrahman Yaseen. Dos días después, regresaron y se llevaron a Ahmed y a los otros niños, de entre 1 y 14 años de edad, junto con su madre.
La suerte del padre finalmente salió a la luz en un lote de 50,000 imágenes que se filtraron de contrabando fuera de Siria por parte de un fotógrafo forense que desertó en el año 2013. El sombrío catálogo contenía fotos de unos 6,786 sirios que habían muerto bajo custodia, algunos con sus ojos salidos de las órbitas. Entre las imágenes había una de Abdurrahman.
Sin embargo, no había ninguna señal de Ahmed, sus hermanas o Rania.
La pista más fuerte llegó de otra madre que había sido detenida con sus hijos el año después que al-Abbasi y su familia. Liberada en un intercambio de prisioneros en el 2017, Rasha al-Sharbaji reveló que los servicios de seguridad habían capturado a sus cinco hijos y los colocaron en un orfanato dirigido por SOS Children’s Villages, una organización de caridad internacional con muchos lugares en Siria. Ella dijo que recuperó a sus hijos de la organización después de ser liberada.
Preguntando por ahí, los parientes se enteraron que cuatro hermanas de edades similares a las cuatro de las niñas Yaseen estaban viviendo en uno de los centros de SOS Children’s Villages. Pero el personal del orfanato estaba muy temeroso para hablar, de acuerdo con los familiares, y un abogado nombrado para preguntar a las autoridaddes no recibió respuestas.
Momento de la verdad
Después que el régimen se desmoronó en diciembre, miles de prisioneros salieron de celdas de prisión fétidas mientras los sirios celebraban en las calles.
Desperdigados en el extranjero, los miembros de la familia extendida movilizaron una nueva búsqueda, incluyendo contactar nuevamente a SOS Children’s Villages.
En una declaración, su operación en Siria admitió que había recibido 139 niños “sin documentación apropiada” entre los años 2014 y 2018, cuando demandó que las autoridades dejen de colocar tales casos bajo su cuidado.
La mayoría de esos niños fueron devueltos a las autoridades bajo el régimen anterior, dijo SOS Children’s Villages, citando una auditoría en registros anteriores. El Journal no pudo determinar lo que les sucedió después.
“Lamentamos la situación insostenible en que nos encontramos cuando recibimos a los niños y desaprobamos inequívocamente tales prácticas," dijo. El grupo dijo que había tomado medidas para garantizar que no sucediera nuevamente.
La organización desde entones ha presentado un reclamo al fiscal público de Damasco para abrir una investigación oficial de la desaparición de los niños Yaseen. Dijo que no había registro que alguna vez hayan sido colocados al cuidado de SOS Children’s Villages.
“Muchas tumbas masivas”
La familia expandió su investigación a otros orfanatos.
Baraa al-Ayoubi, director del orfanato al-Rahma en Damasco, dijo que agentes de la seguridad siria habían colocado 100 hijos de detenidos bajo su cuidado durante el curso de la guerra, pero ninguno de ellos pertenecía a Rania.
Al orfanato le fue prohibido divulgar detalles sobre los niños, ni siquiera a sus parientes, cuando Assad estaba en el poder, dijo ella. Finalmente, todos los niños fueron devueltos a sus padres, dijo ella.
Los registros en el Ministerio de Asuntos Sociales y Trabajo, que tiene autoridad sobre los orfanatos, confirmaron que la práctica era oficial. Escondidos en archivos abultados había comunicados secretos de los servicios de inteligencia sirios, vistos por un periodista del Journal, ordenando al ministerio transferir a los niños detenidos a orfanatos.
Una investigación iniciada por el ministerio encontró un documento indicando que SOS Children’s Villages había devuelto a los niños Yaseen al régimen anterior. Pero la familia no estaba convencida que el documento, el cual no tenía membrete oficial, fuera real. SOS Children’s Villages se negó a confirmar si era auténtico.
Una investigación de los archivos del ministerio identificó a unos 300 niños que fueron transferidos a cuatro orfanatos en Damasco, dijo el portavoz Saad al-Jaberi.
Pero muchos documentos probablemente se han perdido, dijo Jaberi, y las respuestas que los parientes de los 3,700 niños perdidos están buscando pueden estar en otro lado.
“Hay muchas tumbas masivas,” dijo.
Buscando pistas
Como encontró la búsqueda, la tía de los niños, Naila, viajó a Damasco desde Arabia Saudita, regresando a su país natal por primera vez desde antes del levantamiento.
Abrir la puerta del departamento de su hermana, fue como si el tiempo se hubiera detenido en el día que la familia fue llevada 12 años antes. Libros escolares cubiertos de polvo estaban apilados nítidamente sobre la mesa del comedor. Los contenidos de la heladera estaban putrefactos.
En una notebook perteneciente al segundo niño más grande, había declaraciones de amor por Siria. "Permaneceremos en Siria hasta que te vayas, Bashar,” escribió Najah Yaseen, quien tenía 11 años al momento en que la familia fue detenida.
Una colilla de cigarrillo en una bandeja era el único rastro evidente dejado por los hombres de seguridad.
Otro documento, recopilado por grupos de la sociedad civil de la agencia de inteligencia de la fuerza aérea de Siria, indicaba que Rania había sido transferida a otra rama del aparato de seguridad en el 2014. No había referencia a los niños, sugiriendo que podrían haber sido separados para entonces.
La familia sólo pudo suponer que ella había sido asesinada, pero no se rendirían con los niños.
Los familiares estudiaron fotos en los sitios web de los orfanatos y canales oficiales del ex gobierno sirio. Una niña en un video promocional de SOS Children’s Villages se parecía mucho a una de las niñas Yaseen, Dima, quien ahora tendría 25 años. SOS Children’s Villages insistió en que era otra persona.
Los familiares no estaban seguros de si reconocerían a los niños hoy, así que un amigo de la familia usó inteligencia artificial para visualizar cómo podrían verse ahora.
Después de ver al niño que se parecía a Ahmed en el sitio web de Lahn al-Hayat, otro orfanato, la familia lo rastreó. Su nombre era Omar Abdurrahman—no Ahmed Yaseen—pero otros niños que crecieron en el orfanato dijeron que sus identidades habían sido cambiadas. Los administradores del orfanato se negaron a comentar.
El no podía recordar nada sobre su vida antes del orfanato. Pero tal vez el trauma de estar detenido a la edad de 5 años había borrado sus recuerdos—y la semejanza es innegable.
Mientras los familiares esperaban una prueba de ADN para despejar cualquier duda, Omar comenzó a referirse a las tías del niño perdido como suyas. Cuando vio una foto de Ahmed, se reconoció.
“Ese soy yo de niño,” dijo.
Pasaron semanas antes que un laboratorio procesara finalmente la prueba. El resultado dio negativo.
El muchacho permaneció en el orfanato. Para la familia Abbasi, continúa la búsqueda.

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