Cuando Shlomo comprendió que los terroristas habían irrumpido en su casa, tomó una decisión imposible:
Cuando lo vieron, le dispararon sin dudar. Luego los terroristas siguieron su camino, dejando la casa atrás.
Gracias a su sacrificio, su esposa, sus hijas y su nieto sobrevivieron.
Shlomo salvó a su familia con su vida y sin armas.
Un héroe. Que su memoria sea bendita.

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