¡LEVANTARSE Y CAER! CAER Y LEVANTARSE!
La estamos en plena festividad de Sucot.
En Sucot, cuando comemos el pan y recitamos la bendición de los alimentos, añadimos una frase:
‘Que el Misericordioso reestablezca para nosotros la Sucá caída de David."
Ello significa que D/s, el Misericordioso, y levantará a la nación de Israel que ha caído.
La bendición está basada en una profecía del profeta Amós, en la que D/os anuncia:
“En aquel día levantaré el Tabernáculo de David (que está) caído”.
¿Pero por qué decir que nosotros somos como una Sucá?
Por qué no compararnos con una casa, o un palacio, ¿o cualquier otra cosa?
Nuestros comentaristas explican que si una casa se cae, simplemente queda destruida.
Habría que construir una casa nueva, desde cero.
No es posible volver a construir la misma casa y lleva mucho tiempo hacerlo.
La Sucá, en cambio, es flexible.
Ella está constantemente pasando por turbulencias. Muchas tormentas y sobresaltos la derriban, pero siempre es posible volver a levantarla.
ASÍ SOMOS NOSOTROS!
La Sucá es un símbolo de Jerusalén, del Templo, de la nación israelí.
Rashi explica que esta frase es simplemente nuestra historia: al final de todo el exilio, el sufrimiento y los problemas, vendrán la redención, el consuelo, la salvación y la resurrección.
Esta mañana pedimos que el Misericordioso restablezca para nosotros el Tabernáculo caído de David!
Sivan Rahav Meir
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