Durante una emergencia en Israel, Moshe Dayan, que circulaba demasiado rápido, fue parado por un policía que le preguntó si sabía a qué velocidad iba. Con su característico humor judío, Dayan respondió: “Mire usted, tengo un solo ojo; o miro la carretera o miro el velocímetro”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.