jueves, 23 de noviembre de 2023

 

La historia sobre la defensa de un kibutz por parte de una familia judía en 1948, adquiere un nuevo significado.

Se suponía que seria "solo una historia sobre una guerra".

No tenía la intención de impartir ningún tipo de gran mensaje, y ciertamente no tenía la intención de que se sintiera familiar u oportuna.
  • Cuando Arnon Shorr y Joshua Edelglass decidieron hacer un cómic corto sobre el momento en que el abuelo de Shorr fue herido defendiendo un kibutz en 1948, el objetivo era solo compartir una parte de la historia familiar con un pequeño giro sorpresa que no revelaré aquí.
  • Acababan de enviar las primeras páginas de dibujos entintados a su colorista, cuando Hamas invadió Israel, atacando varios kibutzim entre otros objetivos.
  • Para cuando Shorr y Edelglass recibieron esas páginas coloreadas en un correo electrónico a las 6 a.m. del lunes 9 de octubre, el mundo había cambiado irrevocablemente, asi como también su proyecto.
  • "Nuestra forma de pensar sobre esta historia, su propósito y su significado cambió", dijo Shorr, cineasta y guionista con sede en Sharon, Massachusetts.
  • "Es un significado que no hubieramos podido predecir ni ni en nuestras peores pesadillas. Pero ahí está".

Nueva vida para una vieja historia.

El abuelo de Shorr, Jacob, también conocido como Saba Yaacov, nunca habló mucho sobre la guerra que siguió a la declaración de independencia de Israel el 14 de mayo de 1948.
  • "Todo el mundo sabía que a mi abuelo le habían disparado en las rodillas durante la guerra, y que por eso a veces le dolían las rodillas", dijo Shorr.
"Realmente no obtuve la historia completa de él, hasta que mi tío lo sentó durante varios, muchos días, y lo entrevistó en video".
  • Nacido en Jerusalén en 1930, Yaacov tenía solo 18 años cuando estalló la guerra, pero el joven sabra fue asignado para entrenar a nuevos reclutas, algunos de ellos sobrevivientes del Holocausto.
  • Apenas una semana después, las fuerzas árabes avanzaban hacia el kibutz Ramat Rachel, un objetivo estratégico crucial en el camino hacia Jerusalén.
  • Yaacov y sus hombres se mantuvieron en la cima de la colina todo el tiempo que pudieron, en medio del intenso bombardeo. Cuando les quedaba la última granada, sabian que habia llegado el momento de retirarse.
  • Mientras Yaacov y su variopinto grupo de soldados corrían, recibió un disparo en ambas rodillas.
La primera vez que Shorr recurrió a la historia de esa batalla, de su Saba Yaacov, y de como el cuidado que recibio le salvó las piernas y la vida, fue para un guión de cortometraje que escribió para un evento en su sinagoga cuando vivía en Los Ángeles. Lo tituló "Brother's Keeper" "El Cuidador del Hermano", y a Yaacov, todavía vivo en ese momento, le gustó la versión hollywoodense de su historia.
  • Aunque nunca llegó a producir la película, Shorr guardó el guión en su archivador digital de ideas.
  • Fue el verano pasado, en medio de una tormenta de ideas entre él y Edelglass, que se reencontraron con el escrito.
La pareja se habia conocido hacia más de una década en Camp Ramah, Nueva Inglaterra, donde Edelglass es ahora el codirector, y Shorr llego a impartir un taller de cine.
  • Mas tarde, hace unos años, cuando Shorr buscaba hacer su primera incursión en los cómics, recurrió a Edelglass, quien durante mucho tiempo habia mantenido un trabajo secundario como ilustrador independiente.
  • Ambos terminaron colaborando en "José y el capitán pirata Toledano", una novela gráfica sobre piratas judíos en el Caribe del siglo XVI.
  • De vuelta en Camp Ramah el pasado mes de agosto, la historia de Saba Yaacov llamó su atención.
Rápidamente decidieron que "Brother's Keeper" sería su próximo proyecto, y harian un cómic corto de un solo número, justo a tiempo para presentarlo en "The Jewish Comics Experience" (también conocido como JewCE), que tendra lugar este mes de noviembre, en la ciudad de Nueva York.Shorr trazó la narrativa, y escribió un nuevo guión. Luego, Edelglass hizo bocetos a lápiz para 20 páginas de paneles, escaneándolos y enviándoselos a Shorr poco a poco. Discutieron y ajustaron.
Shorr estaba decidido a enmarcar la historia como él sentía que la habria echo su abuelo: sin una moraleja o un mensaje estridente.
  • "Quería asegurarme de dejar claro eso", dijo.
  • "Ello es algo desafiante para cualquier narrador que esté tratando de contar una historia de guerra:
  • Como te aseguras que no estas incitando a un confllicto y que tal vez no deberías estar haciendolo? ¿Y cómo te aseguras de que no estás hablando en contra de la guerra cuando...
¿A veces nos vemos obligados a entrar en ellas por una cuestión de supervivencia?"
  • La primera página del libro, y la primera de Edelglass entintada y enviada a Aljoša Tomić, su colorista en Serbia, muestra a un Yaacov mayor sentado en un estudio oscuro en su hogar adoptivo en Lexington, Massachusetts, a fines de la década de 1990.
  • Está agregando cuidadosamente a su colección, los sellos que ha recibido en un sobre, incluido un Doar Ivri, o Correo Hebreo, de color amarillo brillante, sello con matasellos de Jerusalén 1948.
  • ¿Una historia de guerra tiene que significar algo?", reflexiona. "¿Y si a veces una historia de guerra no tiene sentido? ¿Te gusta mi historia?
  • Solo una historia de una guerra". Es transportado de vuelta a la cima de la colina en Ramat Rachel, el momento y el recuerdo se mezclan en un panel conmovedor que muestra a Yaacov todavía en su silla giratoria levantada hacia su escritorio, ahora encaramado en un pico con vistas a un paisaje sereno.
  • A pesar de lo frenéticas que parecían las cosas para cumplir con su próxima fecha límite, con Edelglass comenzando a entintar alrededor de una página al día en las horas de la noche después de su trabajo diario, estaban en camino. Todo estaba bajo control, si no exactamente en calma.
  • Entonces, de repente, Edelglass estaba sentado en su mesa de dibujo en el sótano, entintando escenas de guerra de hace 75 años mientras veía otras nuevas en las noticias. "Fue muy extraño sentir que estaba dibujando esta historia de un ataque", dijo, "mientras esta noticia se filtraba y absorbía durante un par de días la magnitud de lo que había sucedido".

Nueva vida para una vieja historia, Parte II

En el caos y la conmoción de esa primera semana, ninguno de los colaboradores comprendió de inmediato cuanto había cambiado su libro.
  • No porque las palabras o las imágenes en sí mismas fueran diferentes, sino porque ahora se publicarían a raíz de una nueva tragedia y una guerra en curso.
Asi se lo señaló un amigo de Shorr una noche. La esposa de Shorr había organizado una reunión para que los niños dibujaran tarjetas para los soldados israelíes, y Shorr les mostró a algunos de los padres esas primeras páginas coloreadas.
"Uno de mis amigos señaló la pantalla y dijo: 'Necesitamos esto. Necesitamos esto ahora. Necesitamos esto ayer'", recordó Shorr.
  • Su amigo lo ayudó a darse cuenta de que "esto es un recordatorio de que hemos estado aquí antes y hemos sobrevivido a esto antes".
  • Mientras Edelglass seguía el ritmo de los dibujos, y Tomić de los colores, Shorr trató de averiguar cómo hacer que el libro estuviera ampliamente disponible más pronto que tarde.
Trajeron copias a JewCE según lo planeado, pero también pusieron el cómic a disposición para ordenar en copia impresa en línea, y para comprar como libro electrónico.
Shorr también está trabajando con sus padres para traducir la historia al hebreo, y está buscando opciones para compartir "Brother's Keeper" en Israel.
  • "Todavía hay algo de disonancia cognitiva para mí", dijo Edelglass.
"Recuerdo el espacio mental en el que estábamos mientras hablábamos de hacer la historia, y luego el espacio mental en el que estábamos estas últimas dos semanas en las que hemos estado completando la historia. Estamos casi en dos universos diferentes".
  • Shorr también siente esa disonancia.
  • "Es como una progresión de acordes que no se resuelve", dijo.
  • "Las emociones se superponen e interactúan entre sí. Es una experiencia inusual contar la historia y participar en ella, estar en medio de ella, al mismo tiempo, y sentir la historia y el presente en este extraño cruce".
Pero sentarse a dibujar noche tras noche en los días y semanas posteriores al 7 de octubre, fue terapéutico para Edelglass.
  • "La historia pasa de la batalla y la confusión a una gran esperanza", dijo Edelglass. Y él y Shorr esperan que también pueda ser una fuente de consuelo y esperanza para los lectores.
  • "Es una historia que comienza en este horrible caos de la guerra", dijo Shorr. "Pero de alguna manera, sobrevive un sentido de comunidad, de fraternidad, de unión y de cuidado mutuo"
Hay un panel llamativo cerca del final del libro. Una enfermera que ayudó a cuidar a Yaacov se aleja de las camas de los enfermos en el hospital de campaña improvisado que se había instalado en un monasterio.
Va a escribir una carta a su madre para hacerle saber que está vivo y recuperándose de sus heridas. El ardiente sol de Jerusalén entra a raudales a través de una pasarela arqueada, y se puede vislumbrar el cielo azul más allá.
  • "Inclusive si tan solo se trata de la historia de una guerra, puede significar algo. Todavía puede tranquilizar", dijo Shorr.
  • "Vemos los ecos de las partes oscuras del pasado y esperamos que los días más brillantes también resuenen".
Por: Stav Ziv
Traducido por Lilian Rotter para Amando Nuestra Cultura Judia.
jweekly.com
Este artículo fue publicado originalmente en el Forward.

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