lunes, 11 de agosto de 2025

De RCW

 EL TERROR DE HAMAS SE HA EXPANDIDO


Por J.T. Young
Agosto 8, 2025

Aunque parece imposible que el terror de Hamas empeore, lo ha hecho. Habiendo desencadenado un ataque terrorista contra Israel hace dos años, y reteniendo todavía rehenes israelíes, Hamas está ahora haciendo lo mismo con Gaza. Para Hamas, la muerte ha pasado de ser su medio pervertido para ser su único fin. Con todo lo grotesco que se ha vuelto el terror de Hamas, las naciones civilizadas están presionando para validarlo implícitamente.

El 7 de octubre del 2023, Hamas perpetró un ataque incuestionablemente genocida contra Israel, matando a todo judío—hombre, mujer o niño—que pudo; cometió atrocidades; tomó rehenes; cerca de dos años después, todavía retiene a esos rehenes.

Israel respondió como lo haría cualquier nación cuyos ciudadanos han sido atacados así. En la Segunda Guerra Mundial, los aliados—tales como Gran Bretaña, Francia y Canadá—exigieron nada menos que la rendición incondicional y llevaron a cabo juicios para los criminales de guerra del Eje. Israel está justificada en exigir nada menos de Hamas.

Durante los casi dos años, Hamas no ha disminuido su fanatismo por matar israelíes; sólo sus medios para hacerlo han sido disminuidos. Todavía inserta a sus terroristas entre los civiles; todavía dispara cohetes indiscriminadamente a las poblaciones civiles—tanto a la de Israel (intencionalmente, como lo ha hecho durante mucho tiempo) como a la de Gaza (presuntamente no intencionalmente); cuando libera rehenes, sólo lo hace en términos que le son fuertemente favorables; se niega firmemente a liberar a todos los rehenes que retiene.

Durante cerca de dos años, Hamas ha mostrado un desprecio absoluto por la vida humana. Ahora, su terror se ha expandido para incluir al pueblo gazatí en una escala masiva. No es que Hamas no haya causado ya suficiente carnicería en Gaza. Aproximadamente 60,000 han muerto en la guerra que Hamas trajo sobre Gaza; Hamas es también cuidadoso de no divulgar nunca cuánto de ese número se debe a sus propios cohetes o a su inserción entre las poblaciones civiles. Hamas ha matado y torturado deliberadamente a los gazatíes que se oponen a su liderazgo.

Ahora se avecinan bajas gazatíes drásticamente más altas. El espectro de la hambruna se extiende sobre Gaza cuando Hamas es acusado de robar la ayuda de la población civil para revenderla en el mercado negro.

Por supuesto, Hamas podría detener la amenaza de hambruna en cualquier momento liberando simplemente a todos los rehenes restantes y rindiéndose—algo que pudo haber hecho en cualquier momento durante los últimos dos años. Que todavía se niegue a hacerlo, incluso con la amenaza de hambruna avecinándose en Gaza, no es sorpresa. Tal desprecio por la vida humana siempre ha estado en el corazón de los métodos de Hamas.

Remontándose a la segunda intifada, durante la cual surgió Hamas, los bombardeos suicidas eran un elemento prominente, siendo el más letal el asesinato por parte de Hamas de 30 israelíes en Netanya. Luego que Hamas tomó el control del gobierno de Gaza, purgó sistemáticamente a sus opositores y contruyó túneles a lo largo del territorio, incluso bajo escuelas y hospitales. Dentro de estos, Hamas envió a sus terroristas y luego a los rehenes, garantizando a sabiendas las bajas civiles cuando Israel contraatacara.

Las muertes de civiles en Gaza no fueron una consecuencia de la estrategia de Hamas de librar la guerra terrorista contra Israel; fueron parte integral de ella: una cruel herramienta de propaganda. Ahora la amenaza de hambruna lleva la estrategia desmesurada de Hamas a otro nivel de destrucción humana.

Está claro para cualquiera que esté viendo objetivamente la situación actual: Hamas carga con la responsabilidad total por la carnicería desde el 7 de octubre del 2023, no sólo en Israel sino en Gaza también. Hamas también carga con la responsabilidad total por eso que ahora se cierne sobre el pueblo del que declara cínicamente que es su principal preocupación.

Sin embargo, el mundo se niega a mirar objetivamente, porque no está dispuesto a observar a las víctimas demacradas que Hamas se niega a ayudar. Implícitamente, el mundo sabe que Hamas nunca dejará de asesinar, porque no tiene ningún otro propósito ni objetivo mayor. El mundo no puede apelar a la humanidad de Hamas porque el mundo sabe que Hamas no tiene ninguna a la cual pueda apelar. Así, el mundo en su lugar toma el camino más fácil y presiona a Israel para que detenga lo que Hamas ha traído sobre sí mismo y sobre Gaza, pero se niega a detener.

Ciegamente, tales naciones—Gran Bretaña, Francia y Canadá que demandaron la rendición incondicional de las potencias del Eje de la Segunda Guerra Mundial—están validando todo lo que ha hecho Hamas. Pedir un estado palestino, mientras Hamas retiene las riendas del gobierno en Gaza—algo que estas naciones nunca habrían hecho con los gobiernos del Eje—significa permitir que el terror genocida y todos los crímenes contra la humanidad—israelí y gazatí—logre el propósito aparente de Hamas.

Gaza nunca ha demostrado ser menos capaz de autogobernarse; nunca ha sido menos válida la justificación de tal estado; Israel nunca ha tenido menos confianza en el futuro de tal estado o su propia seguridad. ¿Cómo es que tal validación de los medios despreciables de Hamas hace algo aparte de sumar incentivos para la repetición de más terrorismo?

Esas naciones que ahora piden un estado palestino no tienen respuesta. No la tienen porque hay sólo una respuesta. Esa respuesta revierte el pronunciamiento solemne de “nunca más” en “siempre nuevamente.” Y trágicamente, “una y otra vez.”

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