miércoles, 24 de diciembre de 2025

 

Hebraica de Venezuela celebró Janucá Fest: “El misterio de la última vela”. Con muchísimo orgullo, satisfacción y alegría, público este evento que tuvo lugar en mi Caracas natal, en conjunto con diversos departamentos y organizaciones judías y personas no judías.

El pasado jueves 11 de diciembre, el Auditorio Jaime Zighelboim se convirtió en un espacio donde la luz de Janucá brilló con especial intensidad a través de Janucá Fest, evento artístico que celebró la tradición, la familia y la fuerza de la comunidad mediante el arte.

Concebido como una propuesta transdisciplinaria, Janucá Fest integró a diversos departamentos de Hebraica, entre ellos el Círculo Edad de Oro, el Departamento de Bailes, el Centro Creativo Brief Kohn y el Centro Cultural Hebraica Gonzalo Benaím Pinto, uniendo a distintas generaciones y lenguajes artísticos en una experiencia escénica profundamente emotiva.

Teatro, música y artes plásticas confluyeron para dar vida a una obra con intervenciones musicales, resultado de aproximadamente dos meses de trabajo y ensayos, primero por separado y luego en conjunto, hasta lograr una creación colectiva sólida y sensible.
Desde lo conceptual, la obra se desarrolló como un homenaje a la familia y a la trasmisión de valores.

Tal como expresó Karina Beraha, directora del Festival, “en esta entrañable obra, la esencia de la familia y la tradición se entrelazan en un encuentro vibrante, lleno de amor y nostalgia”. A través de los ojos curiosos de Hana y la sabiduría de su abuela Bobe, se invitó al público a revivir la magia de Janucá, no solo como la celebración de la victoria de los Macabeos, sino también como un recordatorio de los pequeños milagros cotidianos que iluminan nuestra vida.

El escenario se trasformó simbólicamente en un hogar, donde las risas, las canciones y las historias compartidas crearon un lazo inquebrantable entre generaciones.
“Cada personaje, con su acento y su humor, nos recuerda que, aunque el tiempo pase, los valores y las enseñanzas de nuestros ancestros perduran en nuestros corazones”, destacó Beraha, subrayando el profundo mensaje identitario de la obra.

La música fue un elemento fundamental para acompañar y potenciar la narrativa, convirtiéndose en un puente emocional entre el pasado y el presente.
Janucá Fest fue, en palabras de su directora, “una invitación a descubrir y vivir nuestras tradiciones con orgullo y alegría”.

En cada nota musical y en cada diálogo entre generaciones, el objetivo fue encender no solo la janukiyá, sino también “la chispa de la fe y la esperanza en nuestros corazones”, recordándonos la importancia de la comunidad, la perseverancia y el amor incondicional que nos une.

Fue una noche mágica, colmada de risas, música y memorias compartidas, que reafirmó que, incluso en tiempos de adversidad, siempre hay espacio para la luz, la alegría y el encuentro.

Karina Anidjar, Departamento de Comunicaciones e Información del CSCDR Hebraica
Editado del Semanario, Nuevo Mundo Israelita de Caracas.




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