jueves, 26 de febrero de 2026

De The National Interest

 Las estrellas se están alineando

para el desarme de Hezbola

Febrero 23, 2026
Por Rany Ballout

A pesar de las muestras públicas de desafío, Hezbola está más débil que nunca antes—y el resto de Líbano está unido en oposición a su militancia continuada.



Líbano ha presenciado un impulso elevado este mes rodeando los esfuerzos por desarmar a Hezbola.

Si bien la visita del Comandante Rodolphe Haykal de las Fuerzas Armadas Libanesas (FAL) a Washington para discutir la cooperación militar reafirmó la importancia del apoyo sostenido a las FAL en sus esfuerzos por defender la soberanía estatal y promover el desarme de Hezbola, la isita del ministro del exterior francés Jean-Noël Barrot a Beirut para coordinar los preparativos para una conferencia en marzo en París respaldando a las FAL puso de relieve la creciente presión internacional sobre el tema. Estas visitas coincidieron con una audiencia del Congreso dedicada al desarme de Hezbola, tanto como a la presentación de un nuevo proyecto de ley por parte de los congresistas Darrell Issa (R-California) y Darin LaHood (R-Illinois) buscando sancionar a "cualquier persona o entidad extranjera que obstaculice, obstruya o demore el proceso electora de Líbano."

Tal impulso rodeando el desarme de Hezbola no tiene precedentes, y presenta una oportunidad histórica de remodelar Líbano. Desarmar y debilitar a Hezbola no sólo es integral para restablecer la soberanía y prosperidad de Líbano, sino también un componente clave de los esfuerzos estadounidenses para consolidar la paz y estabilidad en el Medio Oriente y presentar potencialmente un marco de seguridad regional duradero.

Hezbola no quiere entregar sus armas

El apoyo estadounidense a las FAL ha seguido siendo complejo durante mucho tiempo, dado el continuo afianzamiento de Hezbola dentro del "estado profundo" de Líbano, incluidos elementos del ejército e instituciones de seguridad. Sin embargo, la defensa de la ayuda sostenida persiste bajo la premisa que unas FAL capaces pueden servir como un contrapeso institucional a Hezbola. Ahora es evidente que el expediente del desarme se ha corrido desde un enfoque de gestión de crisis a dar forma al futuro de Líbano.

Contra este contexto, las FAL presentaron el 16 de febrero durante una reunión de gabinete su plan para la segunda fase del desarme de Hezbola—solicitando cuatro meses para ser completada, extendibles a ocho, dependiendo principalmente de las capacidades disponibles. La fase cubre la zona entre los ríos Litani y Awali, aproximadamente a 25 millas al sur de Beirut. El plan más amplio de cinco fases empezó con el despliegue de las FAL al sur del Río Litani, luego se expande al norte entre el Litani y el Awali, prosigue hasta Beirut y sus suburbios sureños, gira hacia el Valle de Bekaa en el oriente de Líbano, y finalmente se extiende al resto del país. Las FAL dijeron en enero que habían completado la primera fase y lograron control operativo al sur del Litani, aunque Israel sigue escéptica de la ejecución por parte del ejército.

Pero mientras el comandante de las FAL estuvo esbozando el plan, el secretario general de Hezbola, Naim Qassem, rechazó en un discurso tanto el marco como el calendario de cuatro meses, describiendo el foco en el desarme como sirviendo a los intereses israelíes.

El rechazo de Qassem no fue sorprendente. Desde la conclusión de la primera fase, Hezbola ha argumentado que el cese del fuego negociado por Estados Unidos en el 2024 que puso fin a 13 meses de conflicto con Israel se aplicaba sólo al sur del Litani. Días después que las FAL declararan el control operativo en el sur, Qassem dio un discurso combativo rechazando categóricamente el desarme total y acusando a los opositores internos de alinearse con los intereses israelíes y estadounidenses. Sus comentarios llegaron en medio de creciente impulso internacional por el desarme de Hezbola y de las amenazas estadounidenses renovadas contra Irán, pero también después que el Presidente Joseph Aoun describiera el armamento de Hezbola en una entrevista en enero como una "carga sobre Líbano” que contradice la soberanía estatal—marcando una postura oficial más firme del gobierno libanés respecto a la militancia continuada del grupo.

Públicamente, Hezbola sostiene que retener sus armas es esencial para defender a Líbano contra Israel, mientras que en privado busca, según se informa, garantías políticas y de seguridad para preservar su inserción dentro de las instituciones estatales. En paralelo, han circulado narrativas pro-Hezbola advirtiendo de presuntos preparativos por parte del presidente interino sirio Ahmad al-Sharaa y Hay’at Tahrir al-Sham (HTS) para atacar a Hezbola en coordinación con Israel en caso de un ataque estadounidense contra Irán.

En esta encrucijada, aunque improbable, Hezbola probablemente espera que cualquier avance entre Washington y Teherán pospondría al menos la cuestión del desarme al norte del Litani. Los comentaristas pro-Hezbola han promovido la especulación sobre un potencial acuerdo entre EE.UU. e Irán favorable para Teherán y sus satélites regionales, incluyendo compromisos sobre las armas de Hezbola al norte del Litani. El funcionario Mahmoud Qmati, de Hezbola, hace poco dijo que el desarme del grupo no era parte de las negociaciones entre EE.UU. e Irán, describiendo a Hezbola como un actor libanés autónomo aliado con—no subordinado a—Irán.

Aunque cauto en el tono, Hezbola ha recurrido también al discurso con amenazas veladas de represalias en el caso de un ataque estadounidense contra Irán. En un discurso reciente, Qassem no llegó a una declaración abierta de guerra contra Israel en el caso de enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán, pero dijo que Hezbola no permanecería neutral y advirtió sobre una guerra regional generalizada si Estados Unidos libraba la guerra contra Irán. Qmati describió estos comentarios como ambigüedad estratégica deliberada por las razones correctas.


Hezbola está todavía sufriendo por la última guerra

A pesar de tal discurso, y a menos que un ataque estadounidense-israelí contra Irán evolucione en una ofensiva de guerra de desgaste prolongada, es improbable que Hezbola inicie otra guerra con Israel.

Aunque los informes sugieren esfuerzos por reconstituirse, el grupo enfrenta restricciones significativas: la oposición local al conflicto renovado, una base desmoralizada, capacidades militares agudamente disminuidas luego de la campaña de Israel en el otoño del 2024, y las líneas de abastecimiento interrumpidas luego del colapso del régimen de Bashar al-Assad en Siria. Mientras tanto, Israel continúa los ataques y eliminaciones selectivos contra Hezbola para impedir su reconstitución, con más de 400 agentes de Hezbola supuestamente eliminados por agentes israelíes desde el cese del fuego. El argumento que Hezbola no está tomando represalias contra los ataques israelíes debido a que el grupo está confiando en que el estado libanés busque medios diplomáticos es falaz; en verdad, Hezbola no es militarmente capaz de represalias significativas. 


Es notable que Hezbola optara por no intervenir durante la guerra de 12 días entre Israel e Irán en junio del 2025, a pesar de todos los indicios que el régimen iraní estuvo bajo presión severa. De acuerdo con este relato, el liderazgo del grupo fue aconsejado por Irán en el quinto día de la guerra, cuando Irán (supuestamente) absorbió la conmoción inicial, de intervenir en un intento por renegociar potencialmente un nuevo acuerdo de cese del fuego mejor que el cese del fuego del 2024. Sin embargo, tras una evaluación minuciosa, Hezbola supuestamente decidió no intervenir tomando en cuenta factores cruciales tales como las quejas de su base de apoyo y "divisiones" internas. Aunque tales narrativas pueden ser cuidadosamente preparadas, reflejan restricciones estructurales genuinas que enfrenta la organización.

Las FAL pueden enfrentar a Hezbola

Aunque los enfrentamientos entre las FAL y Hezbola han ocurrido desde la guerra civil, los funcionarios libaneses actualmente descartan la perspectiva de enfrentamientos directos durante la segunda fase. Desde que las FAL aseguraron y eliminaron un envío de municiones a Hezbola en Kahale en agosto del 2023 en medio de intercambios de disparos, a su postura durante las protestas del 17 de octubre del 2019, y su bloqueo de afiliados armados de Hezbola y el Movimiento Amal en Tayouneh de Beirut en octubre del 2021, las respuestas del ejército han sido medidas, pero decisivas.


Las afirmaciones que el sectarismo dentro de las instituciones libanesas fracturaría a las FAL en un enfrentamiento serio son de igual manera exageradas.


La primera fase al sur del Litani prosiguió sin incidentes. Esto no eimina el riesgo, por supuesto. El 9 de agosto del 2025, seis soldados libaneses resultaron muertos y otros heridos mientras desmantelaban municiones en un depósito de armas en el sur.

Varias evaluaciones indican que Hezbola ha reposicionado armas y unidades de combate al norte del Litani, dentro del Valle de Bekaa, y los suburbios sureños de Beirut. El área al Norte del Litani alberga las capacidades defensivas centrales del grupo, insertas dentro de terreno montañoso y bastante afuera de la competencia operativa de la UNIFIL. De acuerdo con el Alma Research and Education Center (Centro Alma de Investigación y Educación), Hezbola retiene aproximadamente 25,000 cohetes de corto y mediano alcance, un número más chico de misiles de precisión y defensas aéreas, y un arsenal en expansión de drones que incluye aproximadamente 1,000 drones kamikaze. El grupo tiene un estimado de 40,000 a 50,000 combatientes activos y decenas de miles de reservistas, incluida la unidad de élite Radwan de 5,000 integrantes como su formación ofensiva principal. Israel, a su vez, ha expandido su campaña de ataque para incluir el norte del Litani y el Bekaa.

Mientras tanto, Hezbola está emprendiendo según se informa la reestructuración interna, pasando de una jerarquía dominada clericalmente hacia una estructura liderada por figuras políticas no clericales. Particularmente, tales informes surgieron en conjunto con noticias que indican que Wafiq Safa, ex jefe de la Unidad de Enlace y Coordinación de Hezbola, envió su renuncia—descripta por algunos como un despido como parte de un sacudón interno y por otros como un reflejo de un derrumbe interno luego de las pérdidas devastadoras por parte de Hezbola en su guerra del 2024 con Israel. Sin embargo Qmati negó tales relatos, comentando que Safa podría asumir un rol más importante en el futuro. De hecho, de acuerdo con una evaluación israelí, Safa todavía tendrá un rol importante en supervisar las operaciones de contrabando a pesar de su renuncia manifiesta. Los analistas israelíes incluso han especulado que la renuncia de Safa podría ser "una forma de engaño" para bajar su nivel de prioridad para el Mossad y escapar a la potencial eliminación.
 

¿Está regresando la guerra a Líbano?

Líbano ahora está en una encrucijada crucial, en medio de un interjuego intensificado entre los imperativos estratégicos regionales y las realidades operativas locales. Mientras están en marcha los preparativos para la conferencia del 5 de marzo en París destinada a movilizar el apoyo a las FAL para que busque la segunda fase del desarme de Hezbola, luego de la visita de Haykal a Washington y posteriormente a Riad para discutir la cooperación y luego a la Conferencia de Seguridad de Munich en el mismo tenor, la confrontación se está avecinando rápidamente entre Washington y Teherán, con informes surgiendo del canal de TV Al-Alam de Irán describiendo la Base Aérea Hamas de las FAL como una base estadounidense que está bajo vigilancia. De acuerdo con la radiodifusora pública israelí KAN, las FDI están en un estado de alerta junto a la frontera norteña de Israel en preparación de un conflicto potencial con Irán y Hezbola.

En medio de estas tensiones crecientes, la dirigencia de Líbano, particularmente el Presidente Joseph Aoun, está según se dice en contacto con sus homólogos internacionales, en particular en Estados Unidos, en un intento por mantener a Líbano lejos de cualquier escalada, tanto como con Hezbola para disuadir al grupo de unirse a una guerra potencial junto a Irán. Lo más revelador, el medio noticioso libanés Nidaa al-Watan está citando a prominentes figuras políticas que piden que el estado libanés declare oficialmente neutral a Líbano e insistiendo en que Hezbola no arrastre al país de regreso a la guerra. 

En este momento, el desarme de Hezbola en el norte del Litani presenta como la fase más seria en las campañas de Líbano por lograr la soberanía y poner todas las armas bajo la autoridad estatal y esto sigue siendo dependiente del respaldo internacional, mientras mantiene a Líbano fuera de los conflictos regionales. Al final, al establecer un cronograma claro de cuatro a ocho meses para implementar la segunda etapa, el gobierno libanés ha mostrado que está absolutamente comprometido a expandir la autoridad estatal sobre las armas.

Rany Ballout es un analista de riesgos y diligencia debida radicado en New York con extensa experiencia en temas de Medio Oriente. El tiene una maestría en Estudios Internacionales de la Universidad de Montreal en Canadá y un título en Lingüística de la Universidad de Uppsala en Suecia.

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