Berlín recuerda a víctimas del Holocausto con nuevas placas Stolpersteine en medio del aumento del antisemitismo
Las históricas placas Stolpersteine en Berlín volvieron a convertirse en símbolo de memoria y reflexión durante una emotiva ceremonia realizada en la capital alemana, donde familiares de víctimas del Holocausto participaron de la colocación de nuevos memoriales dedicados a judíos asesinad0s por el régimen nazi.
El proyecto Stolpersteine —traducido como “piedras de tropiezo”— comenzó en 1992 en la ciudad alemana de Colonia y desde entonces se expandió por toda Europa.
El artista alemán Gunter Demnig instaló una nueva piedra conmemorativa frente a la antigua vivienda de Johanna Berger, una mujer judía deportada y asesinad@ por los nazis en 1941.
La pequeña placa de bronce incrustada en la vereda recuerda su nombre, fecha de nacimiento y el lugar donde fue elimin@da.
Para muchas familias judías, estas piedras representan el único lugar físico de duelo y recuerdo posible, ya que gran parte de las víctimas asesinad3s en campos de exterminio nunca tuvo una tumba.
“Espero que estas piedras sigan haciendo reflexionar a las personas”, sostuvo Tischler, quien manifestó preocupación por el resurgimiento del antisemitismo en Alemania.
Tras la colocación de las placas dedicadas a Berger, su esposo y sus dos hijos, familiares presentes dejaron rosas blancas y recitaron el Kadish, la tradicional oración judía por los muertos, mientras vecinos y transeúntes observaban la ceremonia en una lluviosa jornada berlinesa.
“Estas piedras son una especie de sustituto de las tumbas que nunca existieron”, expresó Michael Tischler, sobrino nieto de Berger y sobreviviente indirecto de una familia devastada por el Holocausto.
Actualmente existen más de 126.000 placas distribuidas en Alemania y otros 31 países.
Solo en Berlín ya fueron colocadas más de 11.000 piedras conmemorativas.
El objetivo del proyecto es recordar, en el lugar exacto donde vivieron, a las víctimas perseguidas por el nazismo: judíos, gitanos, homosexuales, comunistas y otras minorías perseguidas durante el Tercer Reich.
Demnig explicó que la iniciativa busca interrumpir por un instante la rutina cotidiana y obligar a las personas a detenerse frente a los nombres de quienes fueron asesinados.
“Quería que cada lugar donde actuaron la Gestapo, las SS y sus colaboradores tuviera una marca visible”, afirmó el artista de 78 años.
Las pequeñas placas de bronce suelen llamar especialmente la atención de niños y estudiantes, quienes preguntan a sus padres y docentes sobre la historia detrás de cada nombre.
En paralelo, el proyecto generó un fuerte movimiento educativo y comunitario. Escuelas, vecinos y organizaciones religiosas participan activamente en investigaciones históricas para identificar antiguos residentes perseguidos por el nazismo y organizar ceremonias de homenaje.
Durante la última jornada en Berlín también fueron instaladas nuevas piedras dedicadas a la familia Krein, víctimas de la persecución nazi.
Mientras algunos integrantes lograron escapar hacia Estados Unidos y el entonces Mandato Británico de Palestina, Michael Krein murió en Berlín en 1940 como trabajador forzado bajo el régimen nazi.
Reuters informó recientemente que Alemania enfrenta un aumento sostenido de incidentes antisemitas y extremistas desde el inicio de la guerra entre Israel y Ham@s, lo que reavivó el debate sobre memoria histórica y discursos de odio en Europa.
La ceremonia se realizó pocos días antes del aniversario número 81 de la liberación de Alemania del nazismo, una fecha que vuelve a despertar preocupación entre muchos alemanes ante el crecimiento político de sectores ultraderechistas.
Desde el ataque de Hamas contra Israel del 7 de octubre de 2023, decenas de placas Stolpersteine fueron vandalizadas en distintos países europeos.
En la ciudad alemana de Zeitz, por ejemplo, diez memoriales fueron robados durante el aniversario del atentado.
Antes del ascenso nazi al poder, Berlín albergaba la comunidad judía más grande del país, con más de 160.000 judíos viviendo en la ciudad en 1933.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, apenas unos 7.000 permanecían allí tras años de exterminio, persecución y exilio.
La adolescente Sibilla Ehrlich, estudiante presente durante la ceremonia, resumió el impacto emocional del homenaje: “Pienso todo el tiempo qué habría pasado si hubiera sido mi familia”.
Mientras Europa continúa enfrentando tensiones políticas y sociales vinculadas al antisemitismo y los extremismos, las Stolpersteine siguen funcionando como pequeños recordatorios urbanos de una tragedia que marcó para siempre la historia del continente.
Aurora Israel
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.