lunes, 12 de octubre de 2026

Del WSJ

 

Ira­níes sueltos en Gran Bretaña

Por la Junta Editorial
Octubre 7, 2026

La retirada apresurada de todos los bombarderos B-1 estadounidenses de la base aérea Fairford del Reino Unido el domingo nos dice mucho sobre Irán, Gran Bretaña y las amenazas emergentes para las fuerzas y activos estadounidenses. Nada de eso es bueno.

El peligro, dicen los funcionarios estadounidenses y europeos, radicaba en un potencial ataque iraní con drones contra los aviones y personal estadounidense en la base. Un vocero del gobierno de Reino Unido dijo que las bases militares del país son seguras y se negó a comentar sobre la decisión estadounidense. Eso es una forma de hacerse el valiente ante la situación.

La medida de EE.UU.—con los B-1 supuestamente despegando incluso antes que los aviones de reabastecimiento estuvieran listos para ayudar—puede hablar en cambio de la urgencia. Incluso después del arresto de cinco hombres enmascarados cerca de la base, más un británico-iraní arrestado más tarde, la amenaza persistía.

Empecemos con Irán, desde el cual un ataque "sorpresa de octubre" antes de las elecciones estadounidenses no sería sorpresa en lo absoluto. Entre los funcionarios de Trump, ahora es esperado. Este podría haber sido el caso, y habrá otros intentos en tanto persista el régimen de Irán. Teherán habla frecuentemente de venganza, incluyendo en términos personales contra el Pres­id­ente Trump y su equipo.

Cada día parece traer una nueva caída para la moneda de Irán, ahora operando debajo de los 2.7 millones de riales el dolar. La inflación está en el 90%, con los precios de los alimentos más que duplicándose. Los apagones rotativos interrumpen la industria mientras que las nuevas exportaciones de petróleo llegan a cero. El régimen no pude detener nada de eso.

En cambio, puede expulsar los activos militares estadounidenses de las bases en el Medio Oriente—y ahora más allá. El costo del daño para las bases estadounidenses en el Golfo y tan lejos como en Jordania, está aumentando, y no está garantizada una restauración.

El primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, citó "fuertes indicios" que Irán tuvo parte en el plan inicial en Fair­ford. El martes fiscales británicos revelaron un plan iraní contra dos periodistas disidentes, quienes eran vigilados en el Reino Unido en una presunta preparación para la violencia. Anteriormente este año, los británicos identificaron una oleada de incendios apuntando a los judíos de Reino Unido como la obra del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, contratando locales para efectuar ataques con bombas incendiarias contra las sinagogas.

Sin embargo la respuesta al terror iraní en suelo británico se ha encontrado con una respuesta tibia. La protección de las fuerzas en Fair­ford es parte de eso, y avanzar en la tecnología estadounidense contra drones ayudará. Cada pérdida de un B-1 se ha vuelto más preocupante ahora que Estados Unidos tiene tan pocos de ellos—unos 44 hoy, menos de los 100 que tenía en 1988.

Pero para Gran Bretaña el mayor problema ha sido encontrar la voluntad de enfrentar a los iraníes y pasar a la ofensiva contra sus redes terroristas. ¿Proteger los aviones estadounidenses y a los judíos de Reino Unido cumple con lo esperado?

El CGRI, como Vladi­mir Putin, claramente no cree que pagará un alto precio por orquestar terrorismo en Gran Bretaña—o en muchos otros estados. Hasta que eso cambie, ni siquiera la mejor tecnología de defensa puede hacer mucho.

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