Durante miles de años, las familias judías han colgado una Hamsa en su puerta, colocado una cuenta del mal de ojo en la cuna del bebé o atado un hilo rojo a su muñeca...
No se trata solo de adornos... Son antiguas tradiciones populares arraigadas en el concepto judío del "Ayin Hara", el mal de ojo, una creencia que sostiene que la envidia y las miradas maliciosas poseen un verdadero poder espiritual...
La Hamsa, cuyo nombre proviene de la palabra hebrea para "cinco", se ha utilizado como amuleto protector en comunidades judías desde Marruecos hasta Bagdad y Europa del Este durante siglos..
Lo fascinante es cómo estas tradiciones populares sobrevivieron junto con la práctica religiosa formal, transmitiéndose de generación en generación, entretejiéndose en rituales nupciales y extendiéndose por continentes durante la Diáspora... Son hilos vivos que conectan a las familias judías modernas con un mundo ancestral.....

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