jueves, 3 de septiembre de 2026

DEL WSJ

 

Ellos olvidan quien inició la guerra

La candidata principal para secretaria general de la ONU no puede enfrentar la verdad de Palestina en 1948 o Israel en el 2023.



Por Elliot Kauf­man
1º de septiembre 2026
La campaña para el próximo secretario general de Naciones Unidas está en marcha, y la última encuesta informal de los miembros del Consejo de Seguridad tiene tres sudamericanos o centroamericanos en lo más alto. La candidata principal elogia a Fidel Castro y se enfurece de forma ignorante, y reveladora, con Israel.
Los candidatos al tercero y segundo lugar en la encuesta informal del 21 de agosto podrían ser prometedores. Rafael Grossi, el líder argentino de la Agencia Internacional de Energía Atómica, es un diplomático formidable con experiencia navegando entre las potencias mundiales. En par­tic­u­lar, él ha sido pro­fe­sional al responsabilizar a Irán por su engaño nuclear. Rebeca Gryn­span, una economista, política y líder comercial de la ONU costarricense, es vista como moderada y reformista.
En primer lugar está Car­o­lyn Rodrig­ues-Birkett, de Guyana. Ella tiene un currículum con­vencional como embajadora de la ONU y ex ministra del exterior con experiencia en trabajo alimentario de la ONU. Pero sus opinioes, similarmente convencionales en estos círculos, no son para los débiles de corazón o los fuertes de mentalidad.
El human­it­arismo no restringió a la Sra. Rodrig­ues-Birkett mientras celebraba los 40 años de relaciones diplomáticas de Guyana con Cuba. “Hablar acerca de Cuba, sus logros, su resiliencia, su foco en el desarrollo humano," dijo lq Sra. Rodrig­ues-Birkett en el 2013 como ministra del exterior, “no puede hacerse sin rendir tributo al visionario, determinado, y revolucionario detrás de todo, el Comandante Fidel Castro. . . . Rindamos tributo al Comand­ante Fidel no sólo por lo que ha hecho por Guyana, sino también por la humanidad en general."
Para Israel, por el contrario, la Sra. Rodrig­ues-Birkett está llena de invect­iva. Hablando en el Consejo de Seguridad de la ONU durante los últimos años, ella acusó repetidamente al estado judío de “gen­o­cidio” junto con “aspiraciones colonialistas, alimentadas por una ideología racista y religiosa de superioridad."
La Sra. Rodrig­ues-Birkett incluso arremetió contra Israel por tratar de sacar a los civiles de Gaza de en medio del peligro. "Bastante cínicamente," dijo ella en mayo del 2024, "ha instado a los civiles a evacuar hacia zonas seguras." Esto fue justo después que Israel había evacuado a los civil­es de la ciudad de Rafah en días, a pesar de la insistencia del mundo en que era imposible—y en que Hamas así había quedado en control de su centro de contrabando de armas.
Tal vez más instructivo es el comentario de la Sra. Rodrig­ues-Birkett en septiembre del 2024 sobre la historia del conflicto árabe-israelí. Ella empezó con el cliché usual para excusar a Hamas: “La situación en Palestina hoy no empezó el 7 de octubre del 2023.” En cambio, continuó, “Debemos proyectar nuestros pensamientos nuevamente en 1948 porque fue el año en que Israel rechazó por primera vez violentamente la solución de dos estados."
En realidad, los judíos de Palestina aceptaron el Plan de Partición de la ONU de dos estados, y los árabes de Palestina fueron a la guerra para evitarlo. Su objetivo era extinguir a cualquier estado judío, y su tema era el exterminio—apenas algunos años después del Holo­causto, el cual su líder había instado a Hitler a traer a Palestina. Ellos perdieron a pesar de la ayuda de cinco ejércitos árabes, sólo para volver a proyectar su derrota y sufrimiento como agresión israelí.
Como ha destacado la autora israelí Shany Mor, la guerra reciente siguió el mismo patrón. Hamas inició la guerra masacrando judíos el 7 de octubre del 2023, en un estado de éxtasis, el cual las masas palestinas compartieron mientras celebraban la victoria. Pero el éxtasis inicial fue olvidado tan pronto como Israel contraatacó. Los gazatíes sufrieron bajo el bombardeo mientras Hamas luchaba desde y debajo de las ciudades de Gaza en lugar de liberar a los rehenes. Para los palestinos, los humanitarios estilo ONU y la mayoría de la prensa, la guerra nuevamente se volvió un cuento de agresión israelí y victimización palestina.
Es más simple verlo así e imaginar, con la Sra. Rodrig­ues ­Birkett, que los palestinos simplemente quieren compartir la tierra. De otra forma, ¿qué hacer con un movimiento nacional que rechaza las ofertas de estado de su opresor—no sólo en 1948, sino dos veces en este siglo—y en su lugar lanza oleadas espantosas de terrorismo y guerra tras guerra que no puede ganar? ¿Qué hacer con una "comunidad internacional" que lo recompensa cada vez?

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