Netanyahu contra Bar: Es fascinante quién llamó a quién, pero ambos ignoraron la escritura en la pared - análisis
El desastre del 7 de octubre se estuvo armando durante una década o más, especialmente con las contribuciones de las fallas tanto de la dirigencia política como del estamento de defensa.
Shin Bet Chief Ronen Bar and Prime Minister Benjamin Netanyahu.(photo credit: ABED RAHIM KHATIB/FLASH90, Canva, CHAIM GOLDBEG/FLASH90)
Por YONAH JEREMY BOBOCTUBRE 15, 2026
La última arremetida del ex director del Shin Bet (Agencia de Seguridad de Israel), Ronen Bar, contra el Primer Ministro Benjamin Netanyahu incluye algunas nuevas revelaciones fascinantes y provoca nueva discusión.
La mayoría del foco ha estado en si Bar tenía el número de teléfono de Netanyahu y en si el primer ministro en el pasado había tomado siempre las llamadas de Bar o a veces las ignoró.
Estas anécdotas son reveladoras, y la lucha por ellas muestra la extensión de la falta de comunicación y enemistad entre los hombres.
Si bien The Jerusalem Post las considerará aparte para explicar lo que significan realmente, el punto principal es que todo esto es un espectáculo secundario.
Netanyahu quiere que el debate se enfoque en la noche antes de la invasión, pero eso es una cortina de humo.
El desastre del 7 de octubre se estuvo gestando durante una década o más, ayudado por las fallas de la dirigencia política y el estamento de defensa entero tras la guerra del 2021 con Hamas, y durante la lucha interna israelí por la reforma judicial.
La llamada telefónica que no fue
En un rato ahondaremos, tras explicar el drama telefónico.
Los presidentes y primeros ministros no tienen sus teléfonos conectados a sus cerebros mientras duermen.
Por lo tanto, tienen personal de seguridad nacional cerca, quienes están designados para recibir llamadas en medio de la noche para despertarlos si es necesario.
En el caso de Netanyahu, como escribí en mi nuevo libro, En la Sala de Guerra, un funcionario del Shin Bet, bajo las órdenes de Bar, llamó al personal que debía despertar a Netanyahu a las 6:13 a.m., 16 minutos antes que empezara la invasión.
El jefe del equipo que debía despertarlo, el Mayor General Avi Gil, seleccionado especialmente por Netanyahu como secretario militar, decidió no despertarlo.
Esto no es culpa del Shin Bet.
Gil era el nombramiento personal de Netanyahu, empoderado para tomar exactamente este tipo de decisión: cuando despertar al primer ministro en medio de la noche.
En ese sentido, Bar no tenía que quejarse que Netanyahu no le había dado su número de teléfono personal, porque Netanyahu no habría tomado esa llamada mientras dormía.
El ataque innecesario de Bar en este tema fue efectuado debido a la defensa innecesaria de Netanyahu: Ellos no me llamaron el 7 de octubre.
Nadie llamó a Netanyahu personalmente porque el procedimiento era llamar a su personal, lo que se hizo.
No obstante, es en cierta forma inquietante si Netanyahu hubiese retenido información de contacto del jefe del Shin Bet, y podría indicar que él nunca convió en él porque Bar fue nombrado por Naftali Bennett.
En la hora de la verdad, ¿quién es responsable por el 7 de octubre?
Pero eso es inmaterial para la pregunta: ¿Quién es responsable por el 7 de octubre?
Netanyahu, las FDI, el Shin Bet, y todos los funcionarios en sus posiciones en los últimos 10 o 15 años son responsables porque todos ellos participaron en propagar la idea que Hamas estaba contenido y disuadido.
Ellos no presionaron para ver si lograr un acuerdo de paz con Fatah en la Margen Occidental debilitaría suficientemente a Hamas como para causarle que sea una amenaza menor, ni atacaron a Hamas en una forma más fuerte como para derrotarlo militarmente, tampoco dejaron suficientes soldados sobre la frontera como para defenderse de una invasión terrestre que estaban seguros nunca llegaría.
Estas fueron las verdaderas fallas del 7 de octubre de Netanyahu, las FDI, y el Shin Bet.
Adicionalmente, todos ellos malinterpretaron la guerra del 2021 como una victoria israelí, cuando el jefe de Hamas, Yahya Sinwar, la veía como una validación de su estrategia de iniciar una guerra en múltiples frentes contra Israel.
Aparte, todos ellos manejaron mal la lucha interna por la reforma judicial en una forma que llevó al país a ser visto por Hamas como vulnerable a los ataques. Las relaciones entre Netanyahu y las principales figuras del estamento de defensa eran tan malas en julio del 2023 que él se rehusó a recibir ciertos informes de inteligencia cruciales para que no lo expongan a las distintas críticas potenciales tras el hecho.
Al final, sea lo que sea que haya sucedido en la víspera del 7 de octubre fue una pequeña parte de la historia; el hecho que Netanyahu le facilitara o no su número de teléfono celular a Bar no impacta el resultado. Y la persona a quien el primer ministro eliió para decidir sy despertarlo, decidió no hacerlo, porque él, como todos los demás en Israel, no pudo imaginar que Hamas haría realmente lo que hizo muy poco tiempo después.
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