Somos soldados de la reserva en la línea norte, y este hombre del Centro Comercial Nahariya no nos dejó ir hasta que tomamos comida para todo un pelotón sin pagar un shekel.
En todo caso, este es otro caso de un verdadero
“malaj”, ángel.
Hamalachim

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.