lunes, 9 de marzo de 2026

DEL NEW YORK TIMES

 

Irán se equivocó completamente con Trump

Marzo 1, 2026
A black-and-white photo of Donald Trump.
Credit...Damon Winter/The New York Times

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Durante décadas, Irán se las arregló para engañar a los presidentes estadounidenses. Disuadió los ataques de una superpotencia y llevó a cabo campañas indirectas contra sus vecinos e Israel. Nuestros ataques contra Irán el sábado son prueba que esta estrategia a largo plazo de negociar de mala fe está quebrada. La campaña militar en marcha es el resultado directo de las tácticas de demora, ocultamiento y dilación de los líderes iraníes.

Esta vez, ellos juzgaron mal al presidente.

El camino a hoy empezó en el 2020, cuando el Presidente Trump tomó la decisión de atacar al Mayor General Qassim Suleimani, un líder militar iraní que planificó ataques contra el pueblo e instalaciones estadounidenses en el Medio Oriente. Desde su muerte, Irán ha sido incapaz de recuperar la coherencia y propósito de las operaciones indirectas del General Suleimani. Igualmente importante, el ataque estableció las credenciales del Sr. Trump como alguien que no se dejaría subyugar por Irán. El presidente es la ventaja única que tenemos en la región. Por primera vez en décadas, el poderío militar estadounidense en el Medio Oriente desplegado contra Irán es emparejado con un comandante en jefe que no tiene miedo de utilizarlo.

Durante décadas, el objetivo principal del arte de gobernar iraní ha sido la preservación del régimen. La generación de la década de 1970, aunque envejeciendo, todavía se propone pasar la antorcha en casa y exportarla al extranjero en la forma del Islam chií militante. Los líderes de Irán parecen creer que mantener vivo el fuego revolucionario es su prioridad más grande, y responden sólo a la presión directa e inequívoca sobre el régimen. Durante la guerra entre Irán e Irak de la década de 1980, por ejemplo, el Ayatola Ruhollah Khomeini, entonces el líder supremo, "tomó del cáliz envenenado", como lo dijo él, y aceptó una tregua con Irak bajo circunstancias adversas para preservar al régimen clerical en Irán.
Los ataques estadounidenses e israelíes de este fin de semana aplican más presión directa de la que el régimen ha enfrentado en casi cualquier momento en su historia. La muerte del líder supremo, Ayatola Ali Khamenei, es un evento profundamente significativo. Nuestras fuerzas continuarán atacando blancos del régimen dentro de Irán y reducirán simultáneamente su capacidad de responder. El ejército hace esto atacando los nodos del liderazgo y buscando y destruyendo las áreas de almacenamiento de misiles iraníes, sus transportadores y sitios de lanzamiento. Hemos practicado estas misiones durante años.

Las primeras respuestas iraníes contra nuestras bases y ciudades en la región fueron casi con seguridad arregladas con antelación, dando a los comandantes locales la autoridad para abrir fuego en el caso de un ataque. Casi con seguridad se volverá más difícil para el ejército iraní continuar esta presión, particularmente a medida que continúa fluyendo la condena a Irán desde Arabia Saudita, los Emiratos Arabes Unidos, Bahréin, Catar, Jordania y otros estados.

En la llamada escalera de la escalada — el concepto que los planificadores bélicos han utilizado durante décadas para evaluar cómo podría evolucionar un conflicto — Irán todavía tiene opciones, pero están todas en el extremo inferior. En el extremo superior de la escalera de la escalada, todas las opciones son nuestras.

Se ha vuelto una platitud en Washington decir que el cambio de régimen en Irán es imposible debido a que el actual liderazgo ha eliminado todas las alternativas posibles en las formas más brutales imaginables. Puede haber alguna verdad en esta observación, pero deberíamos ser humildes en lo que respecta a nuestra capacidad de predecir la longevidad de los regímenes totalitarios bajo presión. Pocos vieron venir el colapso sirio. La presión sostenida y letal sobre el régimen puede proporcionar una vía para que surjan alternativas. O podría sobrevivir.

Una cosa es cierta: Sin presión, nada cambiará. Hay oportunidad en la muerte del líder supremo No deberíamos despilfarrar este momento, cuando Irán es singularmente débil y vulnerable y nosotros tenemos todas las ventajas — literalmente.

Podemos también buscar regresar a las negociaciones. Si lo hacemos, no debería ser un diálogo de iguales. Debería ser entre el victorioso y los vencidos. Deberíamos requerir que Teherán acepte un fin a su programa nuclear; limitaciones sobre los misiles balísticos, crucero y de ataque terrestre; límites sobre las fuerzas aliadas; y, por último, una política declaratoria que reconozca el derecho de Israel a existir. Yo priorizaría la reforma política de Irán debajo de cualquiera de estos objetivos, pero no puede ser posible obtenerlas sin reordenar al liderazgo iraní. Esto puede ser más fácil ahora que el Ayatola Khamenei ya no está más a cargo.

Optar por la guerra nunca es una decisión fácil, y se a partir de mi observación personal que el Sr. Trump no busca un conflicto prolongado con Irán. Creo que hay cosas peores que la guerra, sin embargo — la continua exportación iraní de terrorismo a lo largo de la región y el maltrato al propio pueblo de Irán, por nombrar unas pocas. Esta campaña militar puede permitirnos encontrar un camino a la paz duradera en la región, y con la muerte del líder supremo, una oportunidad de gobierno representativo en Irán.

El Gen. Kenneth F. McKenzie Jr. es un marine retirado. Fue el 14º comandante del Comando Central de Estados Unidos.

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