La histórica sinagoga de Trzebinia, en Polonia, ha regresado a manos judías después de años de abandono.
Los planes incluyen la restauración del edificio, el establecimiento de un museo judío y la creación de un centro de hospitalidad para los visitantes de las tumbas de rabinos y líderes jasídicos venerados en el cementerio judío local.
La sinagoga, ubicada en la región de Silesia en Polonia, fue devuelta al pueblo judío el martes, después de años de deterioro.
La comunidad judía de Katowice renunció a su derecho a reclamar el edificio, tras lo cual el municipio lo puso a la venta mediante un proceso de licitación.
En respuesta, un grupo de socios unió fuerzas para evitar que la propiedad se convirtiera en un lugar no judío y asegurarse de que se conservara como era originalmente.
La adquisición de la sinagoga fue posible gracias a la cooperación entre tres partes: la delegación israelí, liderada por Meir Bulka, conocido como el “Cazador de Tumbas”, quien dirige J-NERATIONS, una organización dedicada a preservar el patrimonio judío en Europa, Jacek Purski, director del Centro de Investigación Auschwitz sobre Odio, Extremismo y Radicalización, y Marcin Majchrowicz, un empresario y filántropo comprometido con la preservación del patrimonio judío en la región de Silesia, Polonia.
La comunidad judía en Trzebinia se remonta al menos al siglo XVI, con una presencia más destacada a partir del siglo XVIII.
Una comunidad judía independiente se estableció en la ciudad en 1815, creciendo hasta su pico en 1921, cuando los judíos representaban el 23% de la población de Trzebinia.
Entre las dos guerras mundiales, Trzebinia albergaba cuatro sinagogas, un Talmud Torá, yeshivas,(Casas de Estudio de la Tora), casas de oración, instituciones benéficas y organizaciones de ayuda.
Entre las figuras rabínicas prominentes que ejercieron en la ciudad se encontraban el rabino Dov Berish Weidenfeld, conocido como el Gaon de Tchebinas, así como el rabino Ben Zion Halberstam, el segundo Rebe de Bobov.
Junto a la sinagoga se encuentra el cementerio judío, donde están enterrados rabinos y varios líderes espirituales.
Sin embargo, el Holocausto destruyó la vibrante comunidad judía.
Muchos miembros de la comunidad fueron deportados a campos de concentración y guetos, y numerosos habitantes de la ciudad fueron asesinad0s en Auschwitz.
Las propiedades de la comunidad judía fueron destruidas, dejando la sinagoga sobreviviente como el único testimonio que queda del patrimonio judío de la ciudad.
“La sinagoga, ubicada a solo 40 minutos en coche de Cracovia y ahora devuelta al pueblo judío, pronto se convertirá en otro destino para los judíos que visiten la región”, dijo Meir Bulka.
"Esto no se trata únicamente de salvar una sinagoga; también se trata de asumir la responsabilidad de preservar la memoria de toda una comunidad."
Jacek Purski, director del Centro de Investigación de Auschwitz sobre Odio, Extremismo y Radicalización, dijo que salvar una sinagoga no es simplemente conservar un edificio, sino reconocer que la vida judía "no es solo parte del pasado de Polonia, sino también de su presente y futuro."
Siempre que sea posible, los socios dijeron que usarán documentación histórica y evidencia arqueológica para recrear la apariencia del lugar antes del Holocausto.
En los próximos días, se establecerá una fundación en Polonia para gestionar la restauración de la sinagoga, y será posible participar a través de donaciones e inversiones.
Imagen 1: La histórica sinagoga en Trzebinia, Polonia.(Crédito de la foto: Meir Bulka, J-NERATIONS)
Imagen 2 y 3: Muestran la restauración planificada de la histórica sinagoga en Trzebinia, Polonia. (crédito: Meir Bulka, J-NERATIONS)
Mathilda Heller
Traducido de Jerusalem Post
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