martes, 10 de marzo de 2026

DE RCW

 

Las leonas de Irán se enfrentaron a

Teherán. El mundo libre respondió



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Por Ed Tarnowski
//Marzo 9, 2026








Hoy, cinco jugadoras del equipo de fútbol femenino nacional iraní, las Leonas, se las arreglaron para separarse del grupo más grande en Australia donde habían estado compitiendo en la Copa Asiática Femenina. Reza Pahlavi, el príncipe de la corona exiliado de Irán, dice que ellas se han unido a la resistencia contra el régimen. Poco después, luego de la demanda del Presidente Trump que el primer ministro australiano Anthony Albanese conceda asilo -- y su oferta de refugio seguro en Estados Unidos si Australia se niega -- a las restantes miembros del equipo, el presidente anunció que "el resto están en camino a unirse a las otras cinco. Algunas todavía planean regresar a Irán en medio de amenazas reportadas a sus familias.

Esto surge después que el equipo se rehusó a cantar el himno nacional antes del partido del lunes contra Corea del Sur, un acto de resistencia que provocó que el régimen amenace a las miembros del equipo, llamándolas "traidoras en tiempos de guerra" que deben ser "tratadas más severamente." Partiendo de su partido final en un autobús el sábado a la noche, imágenes de video capturaron a miembros del equipo señalando la que parece ser la señal internacional de ayuda a una multitud de manifestantes que siguieron al autobús afuera. El jefe del sindicato del equipo había advertido que él no pudo contactarse con estas jugadoras para discutir el asilo.

Las acciones veloces tanto de Estados Unidos como de Australia representan como se ve el verdadero liderazgo -- dos aliados negándose a abandonar a las mujeres valientes y amantes de la libertad que enfrentaron a un régimen en guerra con el mundo libre y los derechos humanos más básicos. Si las leonas hubiesen sido enviadas todas de regreso a Irán, sus vidas estarían en peligro a manos del régimen islámico. Y para las que sienten que deben regresar, esta decisión no es verdaderamente libre – es extraída por un régimen que ha tomado como rehenes a sus familias.

Este es un régimen que no es ajeno a las tácticas represivas y a menudo violentas que toman como blanco a mujeres y otros civiles. Tal vez de forma más infame, el estado fue encontrado responsable por la "violencia física" que asesinó a Mahsa Amini, una mujer iraní arrestada por negarse a llevar un hijab. Testigos oculares recordaron que ella fue golpeada dentro de una camioneta policial.
Similarmente, Elnaz Rekabi, una escaladora representando a Irán en el Campeonato Asiático de Escalada 2022 IFSC en Seúl, compitió sin llevar su hijab. Una vez de regreso en el país, fue saludada por una multitud que aplaudía. Pero al abordar su vuelo de retorno a Irán, su pasaporte y teléfono fueron confiscados según se informa por autoridades del régimen y ella más tarde emitió una disculpa, afirmando que la cobertura de su cabeza cayó “inadvertidamente” y que ella “debería haberla” llevado. La disculpa es interpretada en gran medida como siendo dada bajo coacción.
Durante las protestas contra el régimen de enero, hay documentación condenatoria de crímenes contra la humanidad por parte del régimen islámico. Iran International, citando documentos clasificados del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní (CGRI), reveló que más de 36,500 manifestantes fueron asesinados en dos días solamente. La revista Time, citando dos "altas figuras" anónimas en el Ministerio de Salud del país, estimó de forma similar que la cuenta de muertos podría "superar los 30,000.” Un doctor hablando con The Jerusalem Post testificó la matanza de civiles en las camas de hospital. “En los hospitales, muchos pacientes fueron encontrados muertos en sus camas de tratamiento, todavía conectados a las máquinas, con agujeros de bala en sus cabezas…” Un testigo describió a Human Rights Watch “cuerpos apilados encima de cuerpos” mientras identificaba a un ser amado caído.
El régimen islámico ha demostrado su voluntad de emplear la barbarie para mantener su control sobre el poder, y mientras lucha por su supervivencia en medio de una amenaza militar existencial, podría volverse aún más errático.
La decisión de Australia no sólo fue moralmente contundente, sino legalmente defendible. La Subclase 866 de la Visa de Protección permite a cualquiera con una visa válida en Australia que tenga un temor “bien fundamentado” a la persecución – por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social particular u opinión política – a solicitar asilo. Las Leonas, etiquetadas públicamente por el régimen islámico como "traidoras en tiempos de guerra,” claramente cumplen ese criterio. Estas mujeres se enfrentaron valientemente y en desafío a un régimen que ha mostrado al mundo exactamente lo que es. Las Leonas de Irán han hecho su parte – Estados Unidos y Australia también lo hicieron.






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