Un ‘aspirante a caudillo’ surge en Irán mientras Trump busca un negociador
Mohammad-Bagher Ghalibaf es conocido como un intransigente con una racha pragmática
Por Laurence Norman y Benoit Faucon
Mohammad-Bagher Ghalibaf is credited with helping to modernize Tehran when he was mayor.AFP/Getty Images
El combativo presidente del Parlamento de Irán, Mohammad-Bagher Ghalibaf, está surgiendo como una figura improbable en la búsqueda de Washington de un acuerdo para detener una guerra ampliada en Medio Oriente.
Ghalibaf, un ex comandante de la fuerza aérea del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y alcalde de Teherán, ha negado cualquier conversación con EE.UU. esté en marcha. El ha provocado al Presidente Trump y al Secretario de Defensa Pete Hegseth y llamó a la guerra estadounidense-israelí con Irán un atolladero. El se desempeñó en la Guardia Revolucionaria durante la brutal guerra de Irán con Irak en la década de 1980 y es conocido como un línea dura de los de línea dura.
Al mismo tiempo, se le acredita ayudar a modernizar Teherán mientras fue alcalde, volviéndose famoso por manejar su motocicleta por la ciudad y expandir las principales autopistas y el sistema de subterráneos en una ciudad congestionada por el tránsito. En el 2008 viajó al Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, describiéndose como un líder con una actitud más amistosa que otras partes del régimen.
Ghalibaf está entre un pequeño grupo de figuras del régimen que se ajustan al perfil de alguien con quien EE.UU. puede trabajar, dijeron los analistas. A pesar de su discurso rimbombante, los observadores de Irán dijeron que él en el pasado ha demostrado algún pragmatismo, el cual, combinado con la buena fe de su régimen, podría posicionarlo como un interlocutor viable.
“Ghalibaf es el aspirante a caudillo de Irán,” dijo Sina Azodi, directora de estudios meso-orientales en la Universidad George Washington. “Un intransigente con una fase pragmática.”
“El es alguien con las credenciales necesarias para llegar a un acuerdo potencial con la administración Trump," agregó Azodi.
Esas credenciales incluyen frecuentes publicaciones en X que proyectan una imagen de línea dura con poco espacio para la negociación.
“Nuestra gente demanda el castigo completo y humillante de los agresores,” publicó el lunes en X. “Ninguna negociación con Estados Unidos ha tenido lugar. Las noticias falsas tienen la intención de manipular la ayuda financiera y los mercados petroleros y escapar al atolladero en el cual están atrapados Estados Unidos e Israel."
El ha llamado a los vecinos de Irán a expulsar a las fuerzas estadounidenses y advirtió que los países que compran deuda estadounidense podrían ser tratados como adversarios. El se ha burlado abiertamente de Washington.
“¿Entonces qué piensa usted, Tele-General Hegseth?” escribió el 14 de marzo en X. “Ellos están enviando a pobres chicos a arreglar lo que los generales rompieron. Vayan a morir por Israel.”
Amenazas a un lado, algunos analistas dijeron que piensan que él podría ser el tipo de líder con el que Trump podría trabajar si el régimen permanece en el poder. El ha detentado muchas posiciones políticas y militares prominentes a lo largo de los últimos 30 años, y mantiene vínculos estrechos con la Guardia Revolucionaria, la poderosa entidad militar y económica del país.
El nació en 1961 en Torghabeh, cerca de Mashhad, una ciudad de importancia religiosa en el nordeste del país y hogar natal del fallecido líder supremo ayatola Ali Khamenei. Ghalibaf se unió al movimiento revolucionario durante la guerra de Irán e Irak de la década de 1980. El ascendió rápidamente a unidades de mando en algunas de las batallas más duras del conflicto. Sus lazo con Khamenei ayudaron a impulsarlo en una serie de altos puestos después que Khamenei se convirtió en líder supremo.
Ghalibaf es considerado despiadado y ambicioso, pero también un gerente competente.
Tras un período como jefe de la policía, él se volvió alcalde de Teherán en el 2005, una posición que detentó durante 12 años. Como político, él es algo populista. El ha atraído acusaciones de corrupción—las cuales ha negado—y ha sido acusado por haber acumulado presuntamente riqueza personal.
Ghalibaf ha publicado un video que lo muestra piloteando una aeronave y se volvió famoso como alcalde por manejar su motocicleta, cultivando una imagen de caudillo que algunos de los observadores de Irán han comparado con el presidente ruso Vladimir Putin. Durante la guerra de junio con Israel, él se movía por todo Teherán en motocicleta para evadir la detección, convirtiéndolo en el funcionario "más móvil" entre el liderazgo de Irán, dijo él en una entrevista en septiembre con el medio conservador Majaraa Media.
El también ha ensangrentado sus manos al reprimir el disenso político. En 1999, él firmó una carta junto con otros líderes advirtiendo al reformista Mohammad Khatami, quien entonces era presidente, que si no reprimía las protestas estudiantiles, ellos lo harían.
En el 2013, el Center for Human Rights in Iran (Centro para Derechos Humanos en Irán) con sede en New York, dijo que había obtenido una grabación de Ghalibaf mientras él se jactaba de su rol en tales represiones, incluyendo el uso de palos de madera para golpear a los alborotadores en 1999. Refiriéndose a otra ronda de manifestaciones estudiantiles en el 2003, él está grabado diciendo que amenazó con "demoler a cualquiera que se asomara esta noche" para protestar.
Es improbable que su historia de represión sea de mucha preocupación para Washington, dijo Michael Singh, un ex funcionario del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos que trabajó en temas e Irán.
“Trump siempre ha indicado que él preveía esta guerra terminando con un entendimiento diplomático similar al alcanzado con Venezuela," dijo Singh.
Estados Unidos capturó al líder venezolano, Nicolás Maduro, en una redada, y ha trabajado ccon su sucesora, Delcy Rodríguez. “El desenlace aquí será muy diferente…pero a Trump puede no importarle si él puede afirmar haber abordado las preocupaciones estadounidenses," dijo Singh.
Más prácticamente, Ghalibaf es apenas uno de los pocos líderes iraníes en el centro de la estructura de poder que todavía están con vida. En junio, durante los ataques israelíes y estadounidenses contra Irán, Ghalibaf desempeñó un rol en coordinar las respuestas.
El estuvo entre los pocos funcionarios en reunirse personalmente con Khamenei durante la guerra de los 12 días con Israel, dijeron funcionarios iraníes y árabes informados sobre la campaña bélica. Funcionarios saudíes y omaníes dijeron que, en el período previo a la guerra actual, ellos veían a Ghalibaf como el político más poderoso en emerger si Irán enfrentaba una crisis sostenida.
Ali Vaez, director del proyecto Irán en el Crisis Group, una organización de resolución de conflictos, dijo que aun con toda la bravuconada de Ghalibaf, él ha eludido los riesgos políticos. Ghalibaf podría no estar dispuesto a enfrentarse a las facciones de línea dura que se oponen a comprometerse una vez más en negociaciones infructuosas con los estadounidenses.
Ghalibaf “ha demostrado ser un hombre cauto en el pasado," dijo Vaez. “Si se va a convertir en la Delcy Rodríguez de Irán... tiene que alienar a algunos otros miembros de la Guardia Revolucionaria que podrían buscar restringirlo."
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.