sábado, 18 de abril de 2026

DEL NEW YORK TIMES (artículo de Bret Stephens)

 

Como Trump puede terminar la guerra

Abril 14, 2026
A dark illustration of President Trump in silhouette as fighter jets fly overhead.
Credit...Photo illustration by Evan Hume for The New York Times
“El método más fácil para que EE.UU. reabra Ormuz," escribí el martes pasado, "es empezar a capturar los buques cisterna que llevan crudo iraní una vez que llegan al Mar de Arabia." Yo estaba reiterando un argumento que había planteado en esta columna una semana antes: "El principio sería 'todo o nada': o la energía fluye libremente desde el estrecho, sin ser obstaculizada por Teherán, o no fluye en lo absoluto."

El domingo, Donald Trump describió el argumento de su bloqueo de Irán a María Bartiromo de Fox News: “No será tu amigo, como un país que es tu aliado,” dijo el presidente, refiriéndose a Irán dando paso seguro a los buques petroleros que habían transportado su petróleo o pagado un peaje. “Es todo o nada.”

Como el presidente está siguiendo buenos consejos, déjenme ofrecer algunas sugerencias más.

Primero, Trump debería poner al régimen de Irán ante una opción fundamental: Puede tener una economía. O el régimen puede intentar tener un programa nuclear mientras trata de controlar el Estrecho de Ormuz. Pero no puede tener ambos.

“El banco central de Irán ha advertido al Presidente Masoud Pezeshkian que reconstruir la economía del país dañada por la guerra podría llevar más de una década,” informa Iran International, un sitio noticioso opositor iraní con sede en Londres. El banco anticipa hasta dos millones más de personas desempleadas por la guerra, junto con inflación tan alta como el 180%. Una tasa de inflación de más del 40% era lo que provocó las protestas masivas de enero. En cuanto a los efectos del bloqueo, informa el sitio, eliminaría "un estimado de us$435 millones en actividad económica diaria," y fuerza a "cierres de campos petroleros en semanas."

Teherán seguramente tratará de poner a prueba el bloqueo atacando puertos árabes. El régimen debería ser advertido de las consecuencias, empezando por la destrucción de las plantas de energía más vitales de Irán, en la Isla Kharg. (Hasta ahora, Estados Unidos ha atacado sólo blancos militares en la isla.) Alternativamente, los líderes de Irán pueden renunciar a sus reservas de uranio enriquecido alto, olvidarse de enriquecer uranio y reabrir el Estrecho de Ormuz como una vía fluvial internacional. La elección sería suya.

Segundo, Trump debe tener en mente lo que precipitó la crisis actual con Irán — no sus programas nucleares, sino el asesinato de miles de manifestantes iraníes en enero. Lo que los líderes de Irán temen más que al colapso económico es a la ira de su propio pueblo.

La política de la administración debería dirigirse a aprovechar esa ira. Eso empieza quebrando el bloqueo de información que el régimen ha buscado imponer a través de un apagón de internet. Restaurar totalmente la financiación a Radio Farda, el servicio en idioma persa de Radio Free Europe que la administración Trump recortó el año pasado durante el mandato de la incompetente Kari Lake sería un buen lugar para emprezar. Inundar Irán con terminales adicionales de Starlink — demasiadas como para que las detenga el régimen — sería lo siguiente. Lo que no ayudaría, por el contrario, es atacar la infraestructura civil, particularmente las plantas de energía, cuya destrucción podría sólo traer miseria a los iraníes comunes.

El paso más importante que podría dar Trump sería advertir públicamente al régimen — y en una forma que sea comunicada al pueblo de Irán — que intervendrá militarmente si intenta nuevamente una represión sangrienta de las protestas públicas. Estados Unidos no puede generar el cambio de régimen en Irán. Pero puede hacer lo que pueda por inclinar la balanza en favor de los millones de iraníes descontentos que pueden hacerlo. 

Tercero, si el régimen quiere vincular el cese del fuego actual con un fin a los ataques de Israel contra Hezbola en Líbano, entonces debe desistir de armar y financiar al grupo terrorista.

El principio es simple: Israel saldrá de Líbano en el instante en que Irán salga de Líbano. Irán sale de Líbano. Fallando eso, Estados Unidos daría a Israel una luz verde para seguir degradando las capacidades de Hezbola hasta que éste ya no pueda iniciar más guerras contra Israel, como hizo el grupo en los años 2006, 2023 y nuevamente este año. Si otros estados, particularmente Francia como ex potencia colonial de Líbano, objeta esto, ellos pueden siempre presentarse como voluntarios para enviar a sus propias tropas a ejecutar la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que Hezbola ha estado violando durante cerca de 20 años.

Por último, Trump puede ofrecer al régimen un gran acuerdo: lo que he llamado durante mucho tiempo "normalización a cambio de normalización."

Irán podría obtener un fin tanto a la guerra como al bloqueo, alivio total de las sanciones internacionales, la reanudación de las relaciones diplomáticas y comerciales con Estados Unidos y todo otro beneficio que Teherán solía gozar antes de la revolución islámica de 1979. A cambio, todo lo que se pediría de Irán es que se comporte como un país normal: sin campañas para apoyar a las milicias armadas a lo largo de la región, o albergar a líderes de al Qaeda, o enviar escuadrones de la muerte para aessinar o secuestrar a los enemigos en el exterior, o declarar "muerte a Israel" y "muerte a Estados Unidos" como principios fundacionales del régimen mientras trata de construir armas nucleares.

¿Algo de eso suena descabellado? Por supuesto que no. Lo descabellado es que los actuales dirigentes del régimen casi con seguridad descartarían de plano la propuesta debido a su militancia ideológica, en lugar de fidelidad a los intereses del pueblo iraní, es lo que los ha definido durante los últimos 47 años.

En el instante en que un gobierno iraní, incluido el actual, acepte estos términos, sabremos que estamos lidiando con un régimen fundamentalmente diferente. Sería un gesto de estadista de Trump proponerlo — y sabio de su parte seguir apretando los tornillos sobre los líderes del régimen hasta que lo acepten.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.