sábado, 18 de abril de 2026

 

Como amo a mi pueblo en Israel.

Cuando un impacto directo de un misil destruyó un edificio de viviendas en Dimona, uno de los residentes fue evacuado herido al hospital.

Se quedó sin nada, sin saber cual sería el destino de todo su mundo: sus dos perros que desaparecieron entre los escombros y las cenizas.
Zvi Yehuda no pudo quedarse de brazos cruzados.

Entró en el sitio de destrucción, buscó entre los escombros hasta encontrar el colchón y los juguetes conocidos de los perros. Cuando un rescatista sacó de entre los escombros a una perra asustada, Zvi acercó su juguete hacia ella, y la cola que comenzó a mover entre los escombros lo dijo todo.

Zvi Yehuda no descansó hasta encontrar también a la segunda perra, y entonces llegó el momento en que no quedó un ojo seco: una videollamada desde el lugar entre el dueño herido y sus perros.

Ver a los perros llorar de felicidad al escuchar su voz desde el teléfono de Zvi Yehuda fue un momento de gracia que no se puede explicar con palabras.
Para Zvi Yehuda, la misión no terminó ahí.

Hasta hoy continúa acompañando al joven con dedicación en el camino hacia la recuperación, asegurándose de que tenga una casa nueva que lo contenga a él y a los perros, y nos recuerda a todos que incluso cuando los muros caen, el amor y la solidaridad mutua son nuestro verdadero hogar.
Aplaudimos a este ángel, que bien se lo merece ❤️

Hamalachim


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