jueves, 22 de octubre de 2026

Del WSJ

 

Una adquisición para la 'Flota en las Sombras' de Irán

Estados Unidos puede aprovechar las sanciones para eliminar el mercado negro.
Por Miad Maleki
Octubre 21, 2026

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones sobre 17 de los buques de la así llamada flota en las sombras de Irán el 8 de octubre. La red envejecida de buques cisterna transporta ilícitamente petróleo crudo, petróleo y productos petroquímicos iraníes a mercados extranjeros. Menos de una semana después, la administración estaba considerando según se informa aliviar las sanciones sobre buques de la flota en las sombras y permitirles transportar petróleo no sometido a sanciones en un esfuerzo por reducir las tarifas de los fletes. Esas discusiones, dijo un funcionario estadounidense a Reuters, incluyen la posibilidad de levantar las sanciones sobre los buques cisterna "caso por caso", para que puedan cambiar de mano.

Un levantamiento generalizado de las sanciones sería una retirada, pero permitir que los buques individuales cambien de dueño podría ser una estrategia inteligente. Wash­ing­ton debería crear incentivos para que los operadores alineados con Estados Unidos compren embarcaciones procedentes del mercado negro iraní y los destinen a usos legítimos en el Estrecho de Ormuz.

El negocio iraní de la flota en las sombras está desapareciendo gracias al bloqueo naval estadounidense. Irán no cargó petróleo crudo en sus terminales exportadoras en septiembre, de acuerdo con la firma de rastreo de buques Kpler. El grupo investigador Energy Aspects, en una nota a los clientes, dijo que la mayoría de las embarcaciones sometidas a sanciones por vínculos rusos o venezolanos han seguido operando estos últimos tres meses. Los buques dedicados a Irán no lo han hecho.

Kpler informa sobre 160 superpetroleros bajo sanciones estadounidenses, 7 de cada 10 de ellos de menos de 20 años de antigüedad, pero dijo a Reuters que sólo unas 2 docenas podrían volver a unirse a la navegación comercial. Sin embargo, la labor que resulta más necesaria no forma parte del circuito convencional. La tarea más urgente consiste en transportar crudo del Golfo a través del estrecho de Ormuz, una ruta donde el seguro contra riesgos de guerra supone entre el 7,5% y el 10% del valor del casco de un buque, y el alquiler de un superpetrolero puede costar hasta 1,3 millones de dólares diarios. Con unas primas tan elevadas, utilizar un buque antiguo es la opción menos costosa a la hora de asumir riesgos.

Según la consultora Energy Aspects, una flexibilización de las sanciones podría permitir que un pequeño número de petroleros adicionales se incorporen al transporte a través de Ormuz. Es probable que los operadores convencionales que ya cubren esta ruta adquieran buques que actualmente operan en la "flota en las sombras", siempre que dicha compra conlleve un alivio de las sanciones. Los barcos más antiguos, por su parte, podrían venderse para su desguace.

Por sí solas, las sanciones rara vez llevan a los propietarios a abandonar el negocio. Al quedar excluidos de los sistemas bancarios, de seguros y de registro convencionales, recurren a clientes dispuestos a asumir el riesgo que implican dichas sanciones. Lo mismo ocurre con las refinerías de petróleo: tras la imposición de sanciones por parte del Reino Unido y la Unión Europea contra la empresa china Yulong Petrochemical en octubre de 2025, proveedores como BP y Saudi Aramco cancelaron sus envíos de crudo a la compañía. Según Reuters, la proporción de crudo ruso en el suministro de Yulong pasó de representar entre el 40% y el 50% del total a suponer "la mayor parte, si no la totalidad".

Durante mis ocho años en la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, aprendí que ofrecer una salida a los propietarios puede facilitar la aplicación de las sanciones. En casos concretos, procedíamos a retirar buques y empresas de las listas de sancionados cuando estos cambiaban de titularidad. Sin embargo, no contábamos con un bloqueo que hiciera que las operaciones de esta flota con Irán carecieran de valor. Ahora, esa herramienta de presión existe.

Además, existe un precedente: al mismo tiempo que el Departamento del Tesoro impuso sanciones a los 17 buques de la "flota en las sombras", retiró de la lista de sancionados a dos buques portacontenedores que habían sido vendidos a operadores alineados con Estados Unidos.

Washington debería ampliar este modelo y comenzar a buscar compradores para esta flota: operadores alineados con Estados Unidos que pongan estas embarcaciones a trabajar en la ruta del estrecho de Ormuz. Asimismo, deberíamos colaborar con los Estados de abanderamiento y los registros bajo los cuales opera la flota, para garantizar que un cambio de titularidad sea la única vía para volver a acceder a servicios de seguros y financiación. Los buques más antiguos podrían venderse para su desguace bajo las mismas condiciones.
 
Teherán construyó un mercado negro para eludir el muro de las sanciones. El bloqueo lo dejó sin recursos. En lugar de bajar el muro, Wash­ing­ton debería abrir una puerta y dejar que el régimen vea a su flota trabajar para otro.

El Sr. Maleki es miembro principal en la Fundación para la Defensa de las Democracias. Fue alto funcionario de sanciones en el Departamento del Tesoro del 2017 al 2025.

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