Hoy, Melanie está reconstruyendo su vida en Los Ángeles y acaba de conseguir un papel protagónico en una película del actor y cineasta israelí Shalom Assayag. Pero hay algo que no piensa esconder: ser israelí, ser judía y haber servido como soldado de combate.
En una industria donde muchas personas prefieren mantener su vínculo con Israel en silencio, ella lo lleva con orgullo. Y su historia con las FDI tampoco terminó: ya recibió una nueva convocatoria de reserva para noviembre.
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