TRES AÑOS DESPUÉS
El pasado fin de semana celebramos Simjat Tora. Amaneció como siempre para esta época del año, cálido, soleado. Un día agradable, como siempre.
A excepción de hace 3 años.
Ese día Simjat Torá fué el 07 de octubre.
Sábado.
La noche anterior todo fue festejo, alegría y celebración.
Era un día de alegría y de felicidad pero amaneció diferente.
Era un día para cantar, para bailar, para abrazar la Torá y celebrar que después de terminarla, volveríamos a comenzar.
Pero aquella mañana, Israel despertó con una realidad que nadie imaginaba.
La alegría se transformó en angustia, miedo y tragedia.
Muchas familias recibieron llamadas que jamás hubieran querido recibir.
Muchas personas no volvieron a sus casas.
Y miles de familias comenzaron un camino que todavía no terminó.
Han pasado tres años.
Tres años de dolor, de incertidumbre, de lágrimas y de preguntas que todavía esperan respuestas.
Las autoridades siguen en deuda con todos los israelíes que queremos saber cómo pudo pasar esto.
Lo mismo que queremos saber cómo estaba ese copiloto del avión de Fly Dubai sentado en la cabina de mando de ese avión. Se evitó una tragedia, allí estaban los héroes que ese vuelo precisaba. Un milagro más en nuestra historia.
Estos tres años vimos algo que forma parte de nuestra realidad desde siempre, la capacidad de levantarnos, la resiliencia.
Volvieron los niños a las escuelas.
Volvieron los padres al trabajo.
Volvieron las familias a reunirse.
Volvieron las canciones.
Y, poco a poco, también volvimos a celebrar.
Porque recordar no significa dejar de vivir.
Al contrario.
Quizás una de las formas más profundas de honrar a quienes ya no están es continuar viviendo.
Tres años después, seguimos aquí.
Con heridas que no se ven, con ausencia de respuestas tan necesarias para todos.
Pero seguimos y seguiremos aquí.
Con recuerdos que no se borran.
Con ausencias que siempre estarán.
Pero también con familias, con hijos, con nietos, con sueños y con un futuro que todavía estamos construyendo.
Y como siempre, seguiremos construyendo futuro, como la Torá que nos enseña el pasado, los judíos de hoy construimos futuro tal como lo harán las próximas generaciones.
Quizás por eso el 07/10/23 tiene un significado todavía más profundo.
Porque la Torá termina,
y vuelve a empezar.
Una y otra vez.
Por ellos.
Por nosotros.
Por nuestros hijos.
Por Israel.
Porque nuestra historia no terminó aquella mañana.
Nuestra historia continúa, y continuará.
Que Ds nos bendiga y proteja a todos.
Que nos de salud
Que guarde en su regazo el alma de quién se fué demasiado temprano.
Que ayude a la familia a sobrellevar el dolor en este durísimo momento 

AM ISRAEL JAI
SHABAT SHALOM 

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