"Aquello que parece roto, todavía puede volverse a unir".
Tenne Czaczkes: la artista israeli que transforma banderas abandonadas en un símbolo de unidad nacional
Esta artista israelí conocida por rescatar banderas abandonadas de calles y rutas, convirtió ese gesto en un proyecto de resiliencia y reconstrucción simbólica que hoy recorre distintos espacios de Israel.
La propuesta, denominada The Flag of Flags (“La Bandera de las Banderas”), está confeccionada con casi 700 banderas israelíes descartadas y busca promover un mensaje de unidad en una sociedad marcada por tensiones políticas, duelo colectivo y debates sobre identidad nacional.
La obra, una inmensa instalación textil de aproximadamente 180 metros cuadrados, surgió de una práctica que comenzó de manera espontánea: levantar pequeñas banderas olvidadas después de las celebraciones del Día de la Independencia.
Hoy, el proyecto reúne memoria, arte y participación comunitaria, al tiempo que transforma un símbolo frecuentemente disputado en un espacio de encuentro.
Hace ocho años, Tal Tenne Czaczkes observó una escena cotidiana que terminaría transformándose en el centro de su trabajo artístico.
Durante una celebración del Día de la Independencia israelí, vio como adolescentes pisaban accidentalmente pequeños banderines abandonados sobre el suelo de una plaza pública.
La artista, graduada de la Academia Bezalel de Arte y Diseño de Jerusalén y autora de esculturas públicas en espacios urbanos de Israel, atravesaba además un momento personal complejo. Según contó, comenzó a identificarse con aquellas banderas rotas, sucias y olvidadas, como si reflejaran también una parte de su propia experiencia emocional y del estado del país.
Sin un plan definido, comenzó a recogerlas una por una.
Las llevaba a casa, las lavaba, las doblaba cuidadosamente y las guardaba. Con el tiempo, el gesto se volvió hábito y luego proyecto.
Cada vez que encontraba una bandera tirada en una calle o al costado de una ruta, la rescataba.
“Sentía que cada vez que levantaba una bandera, también me estaba levantando a mí misma”, explicó la artista sobre el origen íntimo del proyecto.
Un año después cosió unas treinta banderas recuperadas para formar una primera pieza artística inspirada en los conceptos hebreos de tikvah (esperanza) y tkuma (renacimiento o resurrección). Sin embargo, el proyecto quedó parcialmente en pausa durante años, paralelamente al aumento de divisiones políticas internas y la creciente apropiación simbólica de la bandera por distintos sectores ideológicos.
El ataque perpetrado por Ham@s el 7 de octubre de 2023 y la guerra posterior modificaron nuevamente el sentido de la obra.
En un país marcado por el trauma colectivo, la pérdida y la necesidad de reconstrucción emocional, la instalación comenzó a adquirir nuevas resonancias.
En los últimos años, coberturas internacionales de Reuters sobre el impacto cultural de la guerra y la transformación de expresiones artísticas israelíes han señalado cómo muchos creadores comenzaron a reinterpretar símbolos nacionales desde perspectivas ligadas al duelo, la memoria y la cohesión social.
La propuesta de Tenne Czaczkes dialoga con esa tendencia al resignificar un objeto cargado de tensiones políticas y devolverle un significado comunitario.
Con el tiempo, el proyecto creció hasta convertirse en una enorme estructura confeccionada con casi 700 banderas unidas mediante hilo dorado, inspirado en el kintsugi, técnica japonesa que repara piezas rotas rellenando las grietas con oro para destacar las fracturas en lugar de ocultarlas.
La metáfora no es casual: las heridas existen, parecen decir las costuras, pero también pueden repararse.
La instalación suele permanecer doblada en una mochila hasta que es desplegada en hospitales, escuelas, ceremonias de duelo, espacios comunitarios y encuentros de diálogo social.
Según explicó la artista, la obra ya fue sostenida por sobrevivientes del festival Nova, familiares de rehenes, veteranos, familias en duelo y miembros de comunidades judías, beduinas, drusas y musulmanas.
El proyecto también comenzó a expandirse al ámbito educativo.
En colaboración con el Ministerio de Educación israelí, Tenne Czaczkes desarrolla actividades en escuelas donde estudiantes buscan banderas abandonadas, las limpian junto a padres y abuelos y participan en ejercicios de memoria y reconstrucción colectiva.
Más allá del gesto artístico, la propuesta busca devolverle a la bandera un sentido compartido.
La artista sostiene que el símbolo nacional no pertenece a un grupo político, sino a toda la sociedad israelí, y que el proyecto intenta reconstruir puentes emocionales en un contexto de fragmentación.
Mientras Israel se aproxima a su 80º aniversario, Tenne Czaczkes proyecta llevar The Flag of Flags a comunidades judías del exterior, crear una muestra digital interactiva y eventualmente desarrollar un documental sobre el recorrido de las banderas y las historias humanas detrás de cada una.
En una sociedad atravesada por divisiones, pérdidas y debates identitarios, la obra propone una idea simple pero poderosa: incluso aquello que parece roto todavía puede volver a unirse.
Imagen generada con Inteligencia Artificial
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