El dúo Simon & Garfunkel: una identidad judía profundamente presente, y un vínculo sincero con Israel
Cuando se nombra a Simon & Garfunkel, se piensa en la famosa película, “ El Graduado”, y se escuchan inmediatamente The Sound of Silence, El Sonido del Silencio, Mrs. Robinson, o Bridge Over Troubled Water… Puente Sobre Aguas Turbulentas.
Pero detrás de este dúo mítico también se encuentran dos hijos del judaísmo estadounidense ashquenazí, profundamente marcados por su herencia cultural e histórica. 
Paul Simon nació dentro de una familia judía de origen húngaro.
Art Garfunkel creció en una familia judía practicante de origen rumano.
Pertenecen a esa generación de judíos estadounidenses nacida después del Holocausto y al mismo tiempo del nacimiento del Estado de Israel en 1948.
Su vínculo con Israel nunca se ha limitado a palabras.
En los años 1980, se presentaron en el estadio de Ramat Gan en conciertos que se volvieron históricos, en una época en la que muchos artistas internacionales dudaban en venir a la región.
Para muchos israelíes, no era solo la llegada de estrellas mundialmente conocidas: era también la de dos artistas judíos que regresaban a cantar frente a su pueblo. 
Art Garfunkel incluso declaró en Israel:
“Me siento entre mis primos, mis hermanos y mis hermanas.”
Su música no era religiosa, pero transmitía una sensibilidad profundamente ligada a la experiencia judía: la memoria, el exilio, el silencio, la fragilidad humana, la búsqueda de sentido… y la esperanza a pesar de las pruebas.
Una melancolía dulce y universal, muy marcada por el alma judía ashkenazi del siglo XX.
En la imagen dice:
Dos voces míticas,
dos niños del judaísmo Americano y una conexión sincera con Israel y el pueblo judío

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.