viernes, 1 de mayo de 2026

DEL WSJ

 

Antisemitismo en el Erreú

Sumen los apuñalamientos en Golders Green del miércoles a la lista cada vez más larga de ataques contra los judíos de Gran Bretaña.

Abril 30, 2026

The Stop the Hate march in London’s Golders Green neighborhood on April 29.The Stop the Hate march in London’s Golders Green neighborhood on April 29. Photo: Stephen Chung/London News Pictures/ZUMA Press
Dos hombres judíos fueron hospitalizados el miércoles después de un ataque con cuchillo en el barrio Golders Green de Londres que la policía está tratando como terrorismo. El presunto atacante fue detenido por miembros desarmados de Shomrim, un servicio de seguridad comunitario, y luego sometido con armas taser por policía desarmada.
Las últimas semanas han visto el intento de incendio de dos sinagogas y de las ex oficinas de una organización de caridad judía en el Reino Unido, un complot aparente para arrojar químicos peligrosos a la embajada israelí con drones, y el incendio de ambulancias dirigidas por la comunidad en Golders Green, el corazón de la pequeña comunidad judía de Gran Bretaña. La policía británica cree que el servicio de inteligencia iraní está reclutando locales por medio de la aplicación Telegram, bajo el nombre de un grupo fachada llamado Harakat Ashab al-Yamin al-Islamia.
Hay dos Gran Bretaña. Una es la de la Carta Magna y la primera Declaración de Derechos, el espíritu del Blitz y el sandwich de pepino. La otra es la Gran Bretaña en que vive realmente la mayoría de los súbditos del Rey Charles III. La derecha online la llama "el Erreú."
No hay sandwiches de pepino en el Erreú. Esta es la distopía del siglo XXI donde "inmigrantes de los botes" aprovechan las fronteras rotas de Gran Bretaña, estafadores de la asistencia social se aprovechan de un sistema crédulo, jóvenes encapuchados arrebatan teléfonos celulares de las manos de los turistas a plena luz del día, bandas de proxenetas violan a niñas pequeñas inglesas, y la gente ataca a los judíos en la calle. El Erreú no es un lugar sin ley, pero tiene un sistema de justicia de dos niveles. Quéjate con mucha vehemencia online, y corres el riesgo de ser procesado. Marcha a través de Londres coreando "Globalicen la Intifada," y la policía no hará nada.

Nadie con quien hablé en Golders Green el miércoles a la noche se sorprendió por los acuchillamientos. En Iom Kipur en septiembre del 2025, dos hombres judíos murieron cuando un islamista nacido en Siria atacó una sinagoga en Manchester con su coche y un cuchillo. En febrero, el tunecino Walid Saadaoui y el kuwaití Amar Hussein fueron encarcelados después que la policía contraterrorista interceptara su conspiración para atacar judíos en Manchester con rifles de asalto. Era cuestión de tiempo antes que alguien globalizara la intifada en Golders Green. Será cuestión de tiempo antes que alguien lo haga nuevamente.

“Acá estamos nuevamente,” dijo Mark Birkbeck cuando nos encontramos bajo la torre del reloj de Golders Green. El Sr. Birkbeck, que no es judío, dirige Stop the Hate (Detengan el Odio), un grupo dedicado a combatir el aumento reciente de incitación y violencia antijudías. Unas 100 personas se reunieron bajo la torre del reloj. Ellos bailaron música popular israelí y agitaron banderas del R.U. e Israel tanto como del león y el sol de la comunidad exiliada persa. La mayoría de ellos se conocían. Algunos oficiales de policía con caras de bebé observaban, aferrados al elemento más peligroso que puede llevar un oficial de policía británico normal, una taza de café caliente. Los conductores de los coches que pasaban hacían sonar la bocina en señal de aprobación, agitaban más banderas, y arrojaban insultos.
Manejen al norte desde el centro de Londres, y Golders Green es el primer barrio donde ustedes verán la bandera de la Unión colgando de los postes de luz. La bandera de la Unión y la bandera de la Cruz de San Jorge aparecieron en el verano del 2025 bajo el nombre "Operación Levantar los Colores." Las banderas, como las palestinas que ustedes ven en los barrios del interior de la ciudadd, marcan el terreno del quiebre del Erreú. Golders Green está en la línea del frente. Los judíos de Golders Green se han declarado en favor de Inglaterra. No está claro si Inglaterra se declarará en favor de ellos. Las clases medias liberales, tolerantes y "antiracistas" son elegantemente "antisionistas." Cuanto más azul el cuello, más probabilidad que a su portador le guste el arrojo israelí y el ingenio judío.
Anteriormente, algunos de los locales abuchearon a Mark Rowley, el jefe de la Policía Metropolitana, y a su miembro local del Parlamento, la laborista Sarah Sackman. El Sr. Rowley declaró que el sospechoso en el acuchillamiento del miércoles tenía una “historia seria de violencia y temas de salud mental.” El Sr. Rowley no nombró al sospechoso o dio su nacionalidad, lugar de nacimiento o estátus de inmigración. No necesitó hacerlo. Las imágenes del atacante barbudo estaban por todas las redes sociales. Todos saben que el problema de Gran Bretaña con el terrorismo islamista es apenas un aspecto de una policrisis, un quiebre multifacético del estado y orden social.
En su discurso ante el Congreso el martes, el Rey Charles enfatizó las raíces en común e inusual perdurabilidad de los sistemas inglés y estadounidense. A diferencia de Francia, donde todos esperan que la Quinta República siga pronto el camino de la cuarta anterior, las constituciones anglófonas siguen siendo las mismas mientras el régimen político cambia debajo de ellas. La alta inmigración, el alto sistema de ayuda social, el régimen multiculturalista que se está quebrando ahora en Gran Bretaña fue creado en 1997. Si el partido que lidera las encuestas, Reformar el R.U. de Nigel Farage, gana la próxima elección, podría ser capaz de empezar a preparar el terreno para el próximo régimen británico. Restringirá la inmigración, reafirmará la centralidad de la cultura inglesa, achicará el estado de ayuda social, y enfrentará seria oposición de las instituciones a través de las cuales debe gobernar.
La Gran Bretaña del Erreú no es como la Alemania nazi en la década de 1930. Es más como la Rusia zarista en la década de 1880. Un estado que no puede reformarse descuida la violencia contra los judíos del campesinado urbano de Gran Bretaña como una válvula de escape.  El Comisionado Rowley no pareció más sorprendido que el oficial de policía en "El Violinista sobre el Tejado" que advierte a Tevye que se está armando un pogrom. Pero los judíos británicos no están aislados. Mientras el primer ministro laborista Keir Starmer se lamenta y el líder del Partido Verde, Zak Polanski, le hace un guiño a los islamistas, el Sr. Farage demanda acciones para proteger a los judíos de Gran Bretaña. Así lo hace Kemi Badenoch, quien un dirige a la oposición conservadora. Para el Sr. Farage y la Sra. Badenoch, asegurar el futuro de los judíos británicos es parte de restaurar la ley y la decencia de la vida británica.
Otra reflexión del giro hacia la derecha de los conservadores fue la presencia del ministro en las sombras de la Sra. Badenoch, Chris Philp, en la marcha de Stop the Hate. El Sr. Philp pidió una “presencia policial masiva” en las zonas judías, proscribir en Gran Bretaña al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, prohibir las marchas en las cuales "la gente pida yihad e intifada," y la deportación en masa de los inmigrantes ilegales y de cualquier persona extranjera que exprese antisemitismo o apoyo al extremismo y al terrorismo. Si los conservadores continúan así, pueden tener un futuro electoral después de todo.
Stop the Hate marchó por el Camino de Golders Green para reunirse con un gran grupo de judíos locales en el "muro de los rehenes," donde los rehenes israelíes en Gaza han sido reemplazados por cientos de fotos de hombres y mujeres ejecutados por el régimen iraní. El Sr. Philp aceptó la invitación de los organizadores para liderar el desfile cuando surgió el cántico “Keir Starmer, perjudicador de judíos.” Me acordé del socialista francés del siglo XIX Alexandre Auguste Ledru-Rollin quien al ver una protesta aproximarse a la terraza de su café, es conocido por haber dicho, "Ahí va el pueblo. Debo seguirlos, porque soy su líder."
Así es como funciona la política, especialmente en el interregno entre regímenes. Es sorprendente cuando algo funciona en Gran Bretaña en estos días. De una u otra forma, algo está en preparativos. Gran Bretaña, una de las grandes naciones, está en una encrucijada. Por las usuales razones históricas impenetrables, el futuro de los judíos de Gran Bretaña, que comprenden menos del 0.5% de la población, se está volviendo un caso en punto y microcosmos del futuro de la nación británica. Estaremos acá nuevamente, hasta que no estemos. Sea porque los judíos se han ido, o porque los británicos han restaurado su país.
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