La madre judía lo demuestra todos los días.
Le regala dos corbatas a su hijo:
Una semana después, el hijo aparece orgulloso usando la roja.
La madre lo mira unos segundos y pregunta:
—¿No te gustó la azul?
Seamos sinceros…
¿Cuántos tenemos una madre, esposa, abuela o suegra que habría hecho exactamente la misma pregunta?

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.