jueves, 9 de julio de 2026

 

Las ‘cuatro íes’ que pueden hundir presidencias

La inflación, Irán, Israel, y la ineptitud hundieron a Carter, condenaron a Biden y ahora amenazan a Trump.


Por Matthew Continetti
Junio 26, 2026
President Trump with Senate Majority Leader John Thune on Capitol Hill in Washington on June 24.President Trump with Senate Majority Leader John Thune on Capitol Hill in Washington on June 24. Photo: Andrew Thomas/CNP/ZUMA Press


El columnista no ahorró palabras. “El presidente no tiene control sobre la economía, ningún control sobre los aborrecedores de EE.UU. en Irán, ningún control sobre su propio Departamento de Estado," escribió. "Lo más probable es que se produzca un susto financiero y una acción embarazosa por parte de un gran jurado."
Epa. El columnista era William Safire. El presidente era Jimmy Carter. Corría el año 1980. 
Más de cuatro décadas más tarde, la descripción de los problemas de Carter por parte de Safire es inquietantemente relevante. Lo que él llamó las "Cuatro Ies"—inflación, Irán, Israel e ineptitud—no sólo hundieron la presidencia de Carter. Condenaron la de Joe Biden. Ahora amenazan la de Donald Trump.

Diferentes presidentes, mismos temas. Los demócratas Carter y el Sr. Biden eran amigos cercanos, aliados ideológicos que cumplieron un mandato cada uno. El republicano Sr. Trump es un conservador populista—o, como lo dice él, un negociador de “sentido común”—que lleva 18 meses en su segundo mandato.

Los dilemas de Carter y el Sr. Biden surgieron de una combinación de debilidad en el extranjero y gran gobierno en casa. Los retos del Sr. Trump son en parte heredados del Sr. Biden y en parte resultado de su falta de foco y falta de voluntad de intensificar contra Irán. Carter y el Sr. Biden buscaron la reelección; el Sr. Trump quiere que el Partido Republicano retenga el Congreso y asegure su legado.
Las Cuatro Ies se interponen en el camino. La estanflación—la combinación de la alta inflación y el alto desempleo—aplastó a Carter. El derroche de gasto del Sr. Biden desató la peor inflación en 40 años. El estilo de vida de la mayoría de los estadounidenses cayó. Los votantes clasificaron "la economía y empleos" como el tema más importante en el 2024. Mantuvo a la Vicepresidente Kamala Harris fuera de la Casa Blanca.
La tasa de inflación decayó. La política energética del Sr. Trump alivió la carga sobre los consumidores. Pero para el final del 2025, los votantes no habían recuperado el terreno perdido. Y cuando Irán cerró el Estrecho de Ormuz, los precios del combustible pegaron un salto. Lo que una vez había sido la fuerza más grande del Sr. Trump—la economía—se volvió su mayor lastre.
Lo mismo con Irán. La revolución islámica paralizó a la Casa Blanca de Carter. La toma de rehenes estadounidenses por parte del Ayatola Khomeini fue una humillación nacional. Cuando fracasó el intento de rescate estadounidense, Carter no estuvo dispuesto a ir más allá. Los mulahs usaron a los rehenes para torturarlo—y al país—antes de liberarlos en el Día de la Investidura de 1981.
El rol de Irán en la caída del Sr. Biden fue sutil. El sucesor de Khomeini, el Ayatola Khamenei, rechazó las súplicas del Sr. Biden de restaurar el Plan Integral de Acción Conjunto. En su lugar, Irán levantó su infraestructura nuclear. Bloqueó la vigilancia. Financió a los satélites terroristas tras un "Anillo de Fuego" rodeando a Israel. El 7 de octubre del 2023, el Anillo de Fuego fue encendido.

Carter tuvo que manejar la paz fría de Israel con Egipto. El Sr. Biden tuvo que manejar un Partido Demócrata cada vez más antiisraelí mientras ayudaba, con esfuerzo disminuido, a Israel a responder a los ataques de Hamas, Hezbola, los hutíes, y finalmente del mismo Irán. Mientras los rehenes israelíes languidecían en los calabozos de Hamas, el equipo del Sr. Biden demoró las campañas militares israelíes en Gaza para sofocar las críticas en Washington, D.C.

Para el Día de la Elección del 2024, el Sr. Biden había impuesto un embargo de armas en las sombras sobre Israel. La Sra. Harris no se reuniría en público con el Primer Ministro Benjamin Netanyahu. Los demócratas progresistas estaban indignados por lo que veían como el favoritismo del Sr. Biden hacia Israel, mientras que los votantes pro-israelíes estaban desconcertados por el giro de la administración respecto al estado judío.

Nadie dudaba de dónde estaba parado el Sr. Trump. En su primer mandato, él había mudado la embajada de EE.UU. a Jerusalén, reconoció la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán y presidió los Acuerdos de Abraham. El había impuesto la presión económica máxima sobre Irán, se había retirado del JCPOA y eliminó al cabecilla terrorista del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Qassem Soleimani. El prometió liberar a los cautivos de Hamas e impedir que Irán construya una bomba nuclear.

Cuando el Sr. Trump regresó al cargo, dio a Israel luz verde en Gaza y volvió a imponer presión económica sobre Irán. En junio del 2025, ordenó Operación Martillo de Medianoche, destruyendo las plantas nucleares iraníes. Algunos meses después, Hamas aceptó liberar a sus rehenes vivos y muertos. Y cuando el pueblo iraní salió a las calles para protestar hacia el final del año 2025, el Sr. Trump dijo que la ayuda estaba en camino.
El 28 de febrero llegó en la forma de Operación Furia Epica. Los más altos funcionarios del gobierno y ejército de Irán fueron eliminados. Sus defensas aéreas, fuerza aérea, marina, arsenal de misiles, programa nuclear y base industrial de defensa, fueron degradados o destruidos. El ataque duró hasta el 8 de abril, cuando el Sr. Trump anunció un cese del fuego. A cambio, dijo él, Irán abriría el Estrecho de Ormuz.
Siguieron meses de negociaciones. Irán nunca cumplió con sus obligaciones. Nadie debería haberse sorprendido.
Sin embargo, el Sr. Trump no quiso reanudar las operaciones militares. El tenía sus razones. La guerra era impopular. Los altos precios de la gasolina dañaron su tasa de aprobación. La escasez de interceptores de misiles-y drones-dejaba expuestos a los aliados. El 17 de junio, él firmó un Memorando de Entendimiento con Irán que extendería el (difícilmente observado) cese del fuego por otros 60 días, abriría el estrecho y permitiría a Irán vender petróleo y acceder a los activos congelados.
Los mercados lo adoraron. El precio del petróleo cayó estrepitosamente. Los precios de la gasolina bajaron. El final de la guerra es popular—si es que la guerra terminó realmente.
Pero hay costos. La suerte del Sr. Trump ahora depende del capricho iraní. Y no sólo su suerte. Como parte del acuerdo, el Sr. Trump acordó restringir la defensa de Israel contra Hezbola en Líbano. El ha pasado de tratar a la República Islámica como un enemigo, que lo es, a tratarlo como un socio. El ha pasado de tratar a Israel como un aliado inquebrantable, que lo debería ser, a disciplinarlo como una molestia. Así como la economía pasó de ser un activo a ser un obstáculo, Irán e Israel han intercambiado lugares.
Los zigzagueos diplomáticos plantean la cuestión de la ineptitud. Sin dudas, Carter era inepto—busquen online “Jimmy Carter killer rabbit.” Los cuatro años del Sr. Biden apestaron de incompetencia: fronteras rotas, cocaína en la Casa Blanca, un debate sin sentido e indultos preventivos por lapicera automática.
Si el MDE implosiona, el historial de logros del Sr. Trump habrá recibido un revés peligroso. Ciertamente hay señales de advertencia. Mensajes confusos en política exterior. Una relación rota con los republicanos del Senado. Un "fondo para armas" anunciado apresuradamente y finalmente retirado. Problemas con el mantenimiento de la piscina.
¿Hay una salida? El columnista Safire tenía las respuestas. Lo que se necesitaba son reformas del lado de la oferta para derrotar a la inflación. Respecto a Irán, "un plan de acción coercitiva." Respecto a Israel, "un EE.UU. fortalecido que podría de hecho ayudar a un aliado amenazado."  En cuanto a la ineptitud, el momento requiere "organización habilidosa." Las políticas correctas harán la diferencia entre renacer y declive—y determinarán si la presidencia del Sr. Trump obtiene un segundo aire o encalla en las orillas de las Cuatro Ies.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.