LINDSEY GRAHAM, SENADOR REPUBLICANO POR LARGO TIEMPO, MUERE A LOS 71 AÑOS
El baluarte del Partido Republicano y aliado de Trump respaldaba las acciones duras contra Irán y el apoyo a Israel.
Por Vera Bergengruen, Alex Leary y Siobhan Hughes
Julio 12, 2026
Lindsey Graham, un senador republicano de largo tiempo, ex candidato presidencial y muy recientemente un duro defensor de la guerra contra Irán, ha muerto, dijo su oficina temprano el domingo por la mañana. El tenía 71 años.
Graham, un aliado cercano del Presidente Trump, murió tras una breve y repentina enfermedad el sábado a la noche, dijo su oficina, sin brindar más detalles.
El había estado en Ucrania el viernes para reunirse con el Presidente Volodymyr Zelensky.
Graham fue “una de las mejores personas y senadores que he conocido,” publicó Trump en redes sociales el domingo. "El estaba siempre trabajando, y fue un verdadero patriota estadounidense." Trump dijo que se darían a conocer más detalles. La familia de Graham dijo que apreciaba las oraciones y pidió privacidad.
Personal de emergencia respondió a una emergencia médica para una persona que estaba sufriendo un ataque cardíaco en la dirección de Graham en el Capitolio el sábado a la noche, de acuerdo con una grabación de comunicaciones policiales revisada por The Wall Street Journal.
La muerte de uno de los senadores republicanos más influyentes conmocionó a Washington.
“Conmoción total e incredulidad ante la pérdida de un gran estadounidense," dijo el Senador Bernie Moreno (R., Ohio). “Mi corazón está apesadumbrado esta mañana,” dijo el Líder de la Mayoría del Senado, John Thune (R., S.D.).
Graham, quien fue electo para la Cámara de Representantes por primera vez en 1994 como parte de una oleada republicana, fue electo para el Senado por South Carolina en el 2002 y había retenido la banca desde entonces. Si bien él se había presentado contra Trump por la nominación presidencial del 2016, pasó de ser un crítico republicano temprano de Trump a convertirse en uno de sus aliados más fiables e influyentes.
Como uno de los principales colaboradores de Trump tanto como un colega de golf y asesor frecuente, él tuvo acceso inusual al presidente y lo presionó a asumir una línea dura contra Irán y a permanecer firmemente alineado con Israel, del cual fue uno de los defensores más firmes en el Senado.
“Dicen que si lo rompes, es tuyo. Yo no compro eso. Lo rompes cuando es una amenaza," dijo Graham en una entrevista con el Journal anteriormente este año.
Los demócratas y algunos republicanos en el Capitolio habían criticado a Graham por lo que veían como su rol en incitar a Trump—quien había jurado no librar “guerras eternas”—hacia el conflicto con Irán. El esfuerzo de Graham por lograr que Trump y su movimiento MAGA respalden el cambio de régimen fue "la maniobra política por excelencia más allá de toda maniobra política," dijo anteriormente este año el Sen. Rand Paul (R., Ky.).
Los políticos israelíes lamentaron el fallecimiento de Graham. El Primer Ministro Benjamin Netanyahu dijo que Israel no tiene mejor amigo que el senador.
Una niñez tumultuosa
Lindsey Olin Graham nació en Central, S.C., el 9 de julio de 1955, y creció en la trastienda del bar de su familia, donde trabajaba para ayudarlos a llegar a fin de mes—tanto como desarrollando sus habilidades como jugador de pool y un agudo sentido del humor. Después que sus padres murieron mientras él estaba en la universidad, Graham viajó frecuentement a casa para cuidar de su hermana menor, convirtiéndose finalmente en su tutor legal.
El obtuvo su licenciatura y título de abogado en la Universidad de South Carolina. El luego se desempeñó como abogado militar en la Fuerza Aérea de Estados Unidos y trabajó brevemente en la práctica privada antes de entrar en la política, ganando primero un escaño en la Cámara de Representantes estatal y luego ingresando a la Cámara de Representantes de Estados Unidos en 1995 y al Senado en el 2003. El tuvo un rol prominente temprano en su carrera cuando fue nombrado uno de los fiscales del juicio político al Presidente Bill Clinton.
Durante más de dos décadas, inicialmente como un socio cercano del nominado presidencial republicano del 2008, Senador John McCain, Graham estuvo entre los defensores más persistentes en el Senado del poder militar estadounidense, desde las guerras en Irak y Afganistán al fuerte apoyo a Israel y Ucrania y al conflicto reciente con Irán.
Graham se presentó como candidato a presidente en el ciclo del 2016, abogando por una gran ofensiva militar en el Medio Oriente, proponiendo enviar decenas de miles de tropas estadounidenses a Irak y Siria para combatir a los terroristas del Estado Islámico. Pero fue relegado a los debates preliminares con los otros candidatos que estaban abajo en las encuestas—donde demostró su ingenio, pero tuvo poco impacto con los votantes, abandonando la carrera antes de las primeras primarias.
“No fui el mejor estudiante de derecho. Al final de este debate, sería el mayor tiempo que haya pasado en alguna biblioteca," dijo en un debate llevado a cabo en la Biblioteca Presidencial Ronald Reagan. “Tengo muchas amigas. Tendremos una primera dama rotativa,” dijo el soltero empedernido en una entrevista con el Daily Mail acerca de su posible presidencia. El sugirió que su hermana podría cubrir el rol.
Graham “fue siempre la persona con la que esperabas sentarte al lado en una cena. Encantador, muy, muy, muy gracioso—tan gracioso que pudo haber tenido una carrera en la comedia de monólogos," dijo Meghan McCain, hija del senador fallecido.
Voz influyente en la era de Trump
El senador conservó sus posturas belicistas durante la era Trump, aun cuando un ala cada vez más influyente del Partido Republicano se volvió profundamente escéptico de la participación estadounidense en los conflictos en el extranjero.
En una entrevista con el Journal a fin del año pasado, él dió crédito a Trump por hacer mucho más seguro a Estados Unidos de lo que había sido en décadas, citando su decisión de bombardear las plantas nucleares de Irán, hacerse cargo de los narcotraficantes y presionar a los aliados de la OTAN para que gasten más en la defensa común.
“Hay un nuevo comisario en el pueblo, y me gusta lo que veo del Presidente Trump,” dijo Graham.
Fue un ejemplo de una de las fortalezas de Graham como legislador—su capacidad de influir en la política pública usando la adulación y reconociendo a la gente poderosa. El Sen. Dick Durbin, un demócrata de Illinois que era cercano a Graham, bromeó una vez que el senador por South Carolina pudo lograr que Trump lo escuche porque “pierde constantemente en el golf cuando juega con el presidente.”
Graham tenía una postura moderada respecto a la inmigración, uniéndose a una campaña bipartidista en el 2013 en una amplia reforma que fue aprobada por el Senado pero no logró obtener el apoyo en la más conservadora Cámara de Representantes. El trató repetidamente de implementar políticas que daban a los Soñadores—los inmigrantes traídos a Estados Unidos ilegalmente cuando eran niños—un camino a la ciudadanía, y casi tuvo éxito durante el primer mandato de Trump antes que los intransigentes ayudaran a arruinar la campaña en una reunión dramática en la Casa Blanca. Las visiones de Graham pasaron a ser más conservadoras durante el ascenso de Trump, quien ganó un primer mandato en el 2016 en buena medida por su promesa de construir un muro en la frontera sureña con México e instituir políticas restrictivas.
Graham pareció romper con Trump después del ataque del 6 de enero del 2021 contra el Capitolio de Estados Unidos, declarando en el pleno del Senado, "No cuenten conmigo. Basta." Pero la ruptura tuvo vida corta. Cuatro meses después, él admitió el control continuo de Trump sobre el Partido Republicano.
“¿Podemos avanzar sin el Presidente Trump? La respuesta es no,” dijo él. “He determinado que no podemos crecer sin él."
Aun después que él reconstruyera el vínculo con Trump algunos votantes del MAGA siguieron escépticos respecto a Graham, y él fue abucheado regularmente en eventos con el presidente. Sin embargo a los altos funcionarios de la administración les importaban las opiniones de Graham—como una medida de cómo estaban siendo recibidas sus posiciones por parte del contingente republicano más intransigente en el Congreso, y como una señal del consejo que el senador estaba dando a Trump.
Al momento de su muerte, Graham presidía la Comisión de Presupuesto del Senado y siguió siendo una presencia regular en los noticieros. El tenía programado aparecer el domingo en "Meet the Press" de NBC.
Graham criticó a Zelensky tras la dura reunión del líder ucraniano en la Casa Blanca temprano en el segundo mandato de Trump. Pero él había sido un partidario relativamente constante de la lucha del país contra la invasión rusa y un defensor de la presión más dura sobre Moscú—aunque un período en el cual algunos funcionarios estadounidenses de alto rango, incluido el propio Trump, han cuestionado el apoyo a Kiev.
El viernes, Graham estuvo en la capital ucraniana, donde se reunió con Zelensky en su 10ª visita al país. El senador presionó por defensas aéreas más fuertes y dijo que la Casa Blanca había aceptado apoyar una versión de su legislación de sanciones a Rusia.
Graham se presentaba para la reelección este año para un escaño que ha sido sólidamente republicano durante años. El mes pasado, él derrotó a un retador en las primarias republicanas para avanzar hacia la elección general de noviembre, una carrera en la que era favorito para ganar.
El gobernador de South Carolina, Henry McMaster, quien llamó a Graham el más feroz de los combatientes por su estado, puede efectuar un nombramiento inmediato para ocupar la banca del legislador en virtud de la ley estatal. Con la muerte de Graham, la mayoría de los republicanos del senado queda en 52-47. Además, el Sen. Mitch McConnell (R., Ky.), de 84 años de edad, ha sido hecho a un lado en las últimas semanas por razones de salud.
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