Es improbable que Israel haga concesiones de seguridad como parte de cualquier nuevo acuerdo de paz con los países regionales, dificultando el éxito de los que buscan arrullar a Israel en una falsa sensación de seguridad antes de lanzar un ataque, dijo el Prof. Eytan Gilboa a
The Jerusalem Post el lunes.
Gilboa es un experto en diplomacia en la Universidad y Bar-Ilán y la Universidad Reichman, y un investigador veterano asociado en el Begin-Sadat Center for Strategic Studies.
Gilboa habló con el Post después que KAN informara que funcionarios de un país regional aconsejaron a otro hacer un acuerdo con Israel para "arrullarla" antes de un ataque.
Aunque los países involucrados en el presunto plan no fueron nombrados por KAN, como lo fueron las fuentes extranjeras que informaron a la radiodifusora pública israelí del presunto plan, Gilboa tuvo pocas dudas que tal táctica fracasaría.
“Ese es el problema con el 7 de octubre. El trauma es tan significativo y durará por tanto tiempo que no creo que se firmen acuerdos de paz en el futuro que requieran compromisos de seguridad sustanciales," dijo él. "No creo que sería posible."
Dudando que cualquier país con el que Israel tenga actualmente algún tipo de acuerdo se arriesgaría a ofrecer tal consejo, Gilboa destacó que varios países y grupos armados están actualmente en un estaddo de negociación con Israel o están siendo presionados por Washington para iniciar tales conversaciones.
Un posible acuerdo con Damasco ha sido discutido ampliamente desde la caída del régimen de Assad, a pesar de la historia terrorista del presidente interino Ahmed al-Sharaa como líder del grupo islámico Hay’at Tahrir al-Sham y su propia historia de comentarios antiisraelíes.
Un acuerdo de paz requiriendo la concesión de los Altos del Golán 'no está en las cartas,' dice Gilboa
Con un acuerdo de paz requiriendo probablemente que Israel entregue los estratégicamente vitales Altos del Golán, algo que Gilboa dijo "no está en las cartas" para Jerusalén, y el presidente estadounidense Donald Trump ha presionado para ver un acuerdo de seguridad que no requeriría tal concesión.
Gilboa dijo que la idea general sería que Israel se retire de áreas en Siria más allá de la línea de separación de 1974, acordada por medio del Acuerdo de Desconexión, para que Damasco se "comprometa con algún tipo de acuerdo de no beligerancia, prometiendo no atacar a Israel."
Independientemente de lo que pueda querer Trump, Gilboa dijo que no podía ver tal acuerdo materializarse porque no es probable que ni el Primer Ministro Benjamin Netanyahu ni quien sea que esté en el poder luego de la próxima elección se retire de los territorios a cambio de "compromisos que nunca sabes si la otra parte implementará o respetará."
En el frente libanés, donde hay discusiones y procesos en juego para ver tal vez una retirada israelí, Gilboa dijo que Líbano tenía un deseo genuino de poner fin a la guerra, aun si Hezbola estuviera enfocado en crear más inestabilidad.
“Si Hezbola fuera a desarmarse, pienso que hay una buena posibilidad que Israel tendría una buena posibilidad de paz con Líbano," dijo él, agregando que tal apuesta sólo sería hecha si las Fuerzas Armadas Libanesas pueden demostrar ser capaces de vigilar a Hezbola en las zonas piloto.
Los expertos israelíes dicen que el plan de 15 puntos de la JdP es insuficiente
Hay también discusiones para ver a Hamas desarmado y al Comité Nacional para la Administración de Gaza asumiendo el control del territorio palestino. Sin embargo los expertos israelíes han dejado en claro que el plan de 15 puntos de la Junta de Paz para ver la transferencia de armas y del poder es insuficiente, e Israel ya ha rechazado el acuerdo, Gilboa dijo que había una posibilidad remota que se permita a una Autoridad Palestina reformada tomar el control.
La JdP "piensa que el desarme de Hamas podría ser llevado a cabo gradualmente, que Hamas es serio acerca de hacerlo, y que una fuerza internacional de estabilización, con soldados de Marruecos, E.A.U. y otros países, sería capaz de asumir el control. Pero Hamas no ha cambiado su objetivo de destruir a Israel. Dada esa realidad, creo que las posibilidades de negociaciones de paz y acuerdos significativos en la próxima década son escasas," dijo él.
Fuera de la cuestión de qué actor se cree capaz de dar a Israel una falsa sensación de seguridad con un acuerdo, Gilboa dijo que el 7 de octubre marcó un cambio significativo en el cálculo de Israel. Si bien antes de la masacre se había enfocado en qué grupos eran capaces de hacer daño, ahora también miraba qué actores tienen malas intenciones.
“Desde entonces, Israel no juzgaría las posiciones de cualquier enemigo potencial basado en las intenciones. Puees firmar un acuerdo de paz con la intención de mantener la paz, pero eso no guiaría la seguridad nacional israelí. La directriz principal serían las capacidades. ¿Estás desarrollando capacidades militares que podrían amenazar la seguridad de Israel? Esa es la cuestión principal.
“Creo que aún si, en cierta forma, a través de la mediación estadounidense, fuera firmado otro acuerdo de paz en la próxima década con algún país en la región, el acuerdo sería juzgado basado en as capacidades," concluyó él. “Por lo tanto, la probabilidad de un país firmando un acuerdo de paz con Israel mientras acumula poder militar ideado para atacar a Israel sería muy baja.”
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