Irán reprime. ¿Dónde están las protestas occidentales?
‘Es un poco como Gaza,’ dice un periodista de la BBC, en lo que es un comentario no intencionalmente revelador.
Por Gerard Baker
Enero 12, 2026
Mientras el pueblo de Irán enfrenta otra represión intensificada por parte de sus gobernantes tras otro esfuerzo por reclamar sus derechos básicos a uno de los regímenes más represivos del mundo, mi pregunta es: ¿Dónde están las protestas en el Occidente? Específicamente, ¿dónde están todos esos defensores de los musulmanes perseguidos que han estado tan activos en las calles de New York, Londres, Sydney, Roma y otras partes durante los últimos dos años? ¿Dónde están las demandas de justicia y libertad para las víctimas oprimidas de un estado brutalmente represivo?
¿Qué es tan diferente acerca de la causa que ellos han estado abrazando en sus manifestaciones por Gaza y la causa de los millones de inocentes correligionarios 1,000 millas al oriente de ellos? Esos activistas llevando kefíes, agitando carteles, cantando consignas dicen que fueron movidos a protestar, a veces violenta e ilegalmente, por la difícil situación de los musulmanes despojados de sus tierras y medios de vida, empobrecidos, hambrientos, golpeados y asesinados por un régimen salvaje.
En Irán, esto ha estado sucediendo durante décadas. Más de tres millones de iraníes han sido expulsadosd de su patria en los 47 años del control de los mulahs. La gente ha sido llevada por la fuerza a prisiones (literales--no la metafórica "prisión al aire libre" de Gaza) o hacia el exilio en tierras extranjeras, sus casas y propiedad han sido robadas, y sus seres amados han sido castigados y asesinados frecuentemente.
Durante las últimas dos semanas, el enfrentamiento entre el bien y el mal ha parecido estar aproximandose a un clímax, y la brutalidad se ha intensificado. ¿Adónde están los estudiantes radicales interrumpiendo las clases? Todos nos maravillamos por las Queers for Palestine. ¿Por qué no tenemos Queers for Iran, un país cuya actitud oficial hacia la homosexualidad es similar a la de Hamas? ¿Adónde están las estrellas de películas e íconos populares con sus hermosamente producidas súplicas resonantes de justicia en video? ¿Por qué no hemos escuchado condenas de Zohran Mamdani, el alcalde de New York, o de Sadiq Khan, el alcalde de Londres, prometiendo solidaridad con los iraníes y demandando el fin de la ocupación teocrática? ¿Por qué la queridita Greta Thunberg no se ha hecho arrestar por apoyar apasionadamente al pueblo iraní contra sus señores supremos? ¿Dónde está el equipo de abogados de élite de la Corte Penal Internacional para investigar crímenes contra la humanidad y emitir acusaciones contra Ali Khamenei, el líder supremo de Irán, y Masoud Pezeshkian, el presidente del país, como hicieron para Benjamin Netanyahu?
Yo estuve en Londres este fin de semana pasado. A diferencia de mis viajes anteriores allí, éste no fue interrumpido por manifestaciones masivas en nombre de los musulmanes perseguidos. Hubo una pequeña reunión contra el régimen iraní y un joven valeroso que escaló los muros de la embajada iraní, quitando la bandera de la República Islámica de su balcón y la reemplazó con la bandera del anterior régimen. Pero no hubo nada de la energía o escala de las marchas contra Israel.
Tal vez, parte de la razón para el silencio es que la gente no está obteniendo la información de Irán que necesitan para sacarlos de sus puestos y sacarlos a la calle. En el Reino Unido ha habido críticas que la BBC y otras importantes organizaciones de medios pasaron días menoscabando o incluso ignorando los acontecimientos dramáticos en Irán.
John Simpson, uno de los más grandes de los grandes personajes poderosos de la BBC, fue uno de muchos periodistas en saltar en su propia defensa. El destacó cuan difícil es obtener información precisa y confiable dadas las condiciones de información en el país.
“Muy difícil para las organizaciones noticiosas tener corresponsales dentro. La BBC está proscripta, y así lo están la mayoría de las otras," tuiteó él.
Y luego, en un momento de inconsciencia casi pintoresca, él agregó:
“Es un poco como Gaza”.
No, Sr. Simpson. No es un poco como Gaza, donde la escasez de información confiable no detuvo a la BBC y a muchos de sus pares de transmitir diariamente durante dos años los relatos más escabrosos de la ofensiva israelí allí--muchos de ellos puras mentiras de Hamas.
Tal vez los extrañamente silenciosos defensores vigilantes de los más perseguidos del Medio Oriente podrían argumentar que nosotros en el Occidente ya estamos al menos tratando de debilitar al régimen iraní. No le vendemos armas ni trabajamos con él como un aliado, a diferencia de Israel. Es cierto que Irán es objeto de sanciones. Pero esto no es gracias a la izquierda aquí o a la mayoría de los europeos que han sido tan ferozmente críticos de Israel. Las sucesivas administraciones demócratas en Estados Unidos trabajaron con los gobiernos europeos para tratar de coaccionar a Irán para que regrese al redil internacional.
Lo que puede proporcionar una pista adicional para la falta de pasión elevada por los iraníes. Tiene algo que ver con la política. El Presidente Trump ha liderado el camino en aislar diplomáticamente a Irán nuevamente--tanto en su primero como en su segundo mandato. El ha ido más lejos, la primera vez con la eliminación de Qassem Soleimani, comandante de la fuerza Quds de Irán, y en este mandato con el ataque contra las instalaciones nucleares Fordow, Natanz e Isfahan. El liderazgo de Washington claramente ha debilitado el control de Teherán. Sin dudas, algunas personas preferirían ver que el Sr. Trump no tenga un éxito en política exterior que vea a 90 millones de personas liberadas de la tiranía.
Y quien sabe, para dejarme llevar totalmente por mi cinismo por un instante--tal vez la razón por la que tantos manifestantes condenan a Israel por sus acciones legítimas y dan a Irán un boleto gratis para sus acciones ilegítimas, sea que, a diferencia de Israel, Irán no es gobernado por judíos.
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