Estados Unidos ha encontrado una forma de derribar un dron sin gastar us$1 millón
Nuevos vehículos tácticos con armas y municiones especializadas pueden bajar el costo de detonar drones en el cielo
Por Mike Cherney
Mayo 30, 2026
ESTACION NAVAL LEOVIGILDO GANTIOQUI, Filipinas—Sobre una cresta que otea el Mar del Sur de China, un grupo de marines estadounidenses en vehículos tácticos tomaron como objetivo un dron de alas fijas que estaba elevándose hacia ellos.
Los cañones en los vehículos dispararon, bocanadas de humo flotando de las armas. Tras algunos intentos, los marines impactaron su objetivo y el dron se desplomó hacia el mar.
“Se perdieron algunos proyectiles,” dijo el Sargento del Estado Mayor Noah Konie. “Pero al final, todavía está en el agua.”
El simulacro en Filipinas en abril ofreció una vista de cómo EE.UU. está buscando derribar uno de los problemas más urgentes de la guerra moderna: derribar drones de bajo costo sin usar misiles que pueden costar más de 10 veces ese costo producirlos.
Para los marines, los vehículos que estaban usando, conocidos colectivamente como el Sistema Integrado de Defensa Aérea de la Marina, o Madis, son parte de la solución.
Los Madis consisten en dos Vehículos Tácticos Ligeros Conjuntos, el sucesor del Humvee. Uno de los vehículos es montado con radar avanzado diseñado para facilitarle atacar objetivos en vuelo tales como drones. El segundo vehículo lleva misiles Stinger. El sistema también presenta capacidades de guerra electrónica tales como interferencia.
Ambos vehículos Madis están equipados con un cañon y una ametralladora más chica que, junto con nuevos tipos de municiones, se están volviendo una parte creciente de las operaciones contra drones.
En el Medio Oriente, por ejemplo, Estados Unidos y las naciones del golfo han estado usando helicópteros y aviones con armas para derribar drones iraníes. Pero también han confiado en misiles aire-aire más costosos y más difíciles de producir, tales como el AIM-120, que cuestan us$1 millón cada uno, de acuerdo con un informe del Center for Strategic and International Studies (CSIS) de Washington.
La idea de los Madis es dar a los comandantes en el campo varias opciones—pistolas, misiles o guerra electrónica—para que ellos puedan elegir la mejor forma de proteger a las tropas y otros activos de los drones sin gastar mucho.
“Los Stinger, van a ser más capaces [que las pistolas]…pero también van a ser más limitados en términos de números,” dijo Tom Karako, director del Missile Defense Project en el CSIS.
La movilidad de los Madis es particularmente importante para los marines, quienes se están preparando para una lucha potencial en los ambientes de las islas del Indo-Pacífico que serían centrales en cualquier conflicto con China por Taiwán o el Mar del Sur de China.
Los marines dicen que uno de los rasgos más prometedores de los Madis es su capacidad de disparar un proyectil especializado de 30mm con una mecha de proximidad. Las mechas gatillan el proyectil para detonarlo una vez que un objetivo se acerca, entonces el tirador no necesita lograr un golpe directo.
Aunque a menudo menos precisa que los misiles, el proyectil de 30mm tiene el potencial de reducir costos. Aun si lleva cinco proyectiles derribar un dron, el costo total sería de unos us$11,250 por dron, de acuerdo con un estimado de Steven Sawyers, un ex técnico en municiones en la agencia de apoyo logístico y adquisición de la OTAN.
Otros sistemas antidrones son mucho más costosos. Los misiles Stinger en el sistema Madis pueden costar us$430,000 cada uno, dijo Sawyers, mientras que el interceptor de drones Coyote, que parece una cruza entre un misil y un dron y ha sido utilizado en la guerra en Medio Oriente, puede costar entre us$100,000 y us$125,000, dijo Sawyers.
Los drones de clase Shahed de Irán, que han sido lanzados contra EE.UU. y sus aliados en el Medio Oriente, y que Rusia ha usado en Ucrania, cuestan aproximadamente us$30,000. Drones cuadricópteros más chicos cuestan entre us$1,500 y us$5,000, de acuerdo con Sawyers, el fundador de Integrated Synergy Consulting, una empresa consultora de Reino Unido.
Sawyers dijo que los proyectiles de 30mm ofrecen un respaldo confiable contra un Shahed iraní si otros métodos tales como la interferencia no derriban el dron primero.
Aunque son más económicos que los misiles, los fabricantes de defensa estadounidenses todavía enfrentan el reto de hacer suficientes cantidades de proyectiles, dado que se necesitarán cientos de miles más.
“Las mechas de proximidad son dispositivos electromecánicos de precisión, y las líneas que los construyen a escala son pocas," dijo Sawyers.
Northrop Grumman con sede en Virginia, a la que le fue otorgado un contrato de más de us$200 millones por parte del Ejército para producir un proyectil con mecha de proximidad, dijo que ha invertido en sus instalacione e investigación a medida que aumenta la demanda por las municiones. L3Harris, que fabrica mechas para proyectiles de 30mm, está "intensificando rápidamente para cumplir con la demanda creciente a través de un rango de mechas," dijo una vocera de la empresa radicada en Florida.
En el simulacro reciente en las Filipinas, los marines dispararon docenas de proyectiles inertes de entrenamiento para practicar el ataque unidireccional y drones de vigilancia y una mezcla de blancos de ala fija y rotor. En general, Konie, el sargento del estado mayor, dijo que ellos utilizaron su cañón y los proyectiles de 30mm para los objetivos más grandes, mientras sacan ventaja de la proporción de fuego para objetivos más chicos de las armas más chicas.
“Hay simplemente tantos [tipos de drones] por ahí, que no sabes exactamente lo que vas a estar combatiendo," dijo. “Tu esperas que tu información sea buena, pero simplemente sales allí con todo lo que tienes, esperando lo mejor.”
Hacia el final del simulacro, los marines lanzaro un misil Stinger. Derribó el dron de un disparo.
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