Trump desconcierta a los republicanos con un día vertiginoso de frustración y señalamientos con el dedo
El Presidente cancela una ceremonia de firma para un proyecto de ley bipartidista, regaña a los legisladores republicanos y critica a los aliados europeos.
Por Philip Wegmann, Marianne LeVine y Lindsay Wise
Junio 25, 2026
President Trump speaking to members of the media Wednesday on Capitol Hill. Allison Robbert For WSJ
WASHINGTON—A las 2:38 a.m. del miércoles el Presidente Trump lanzó un ataque político escrito que la mayoría de los políticos republicanos podían respaldar.
“Estados Unidos de América, el bello, NUNCA será un país comunista,” él escribió en redes sociales, criticando a los candidatos progresistas alineados con los socialistas demócratas de Estados Unidos que ganaron las elecciones primarias para los escaños en la Cámara de Representantes en New York el martes.
Horas más tarde, después que salió el sol en Washington, Trump volvió su ira a un objetivo menos convencional: sus propios aliados.
El presidente canceló abruptamente los planes de firmar un proyecto de ley de vivienda bipartidista que los líderes republicanos y funcionarios de alto rango de la Casa Blanca habían promovido como transformacional. El luego fue al Capitolio y reprendió duramente a los republicanos del Senado durante un almuerzo tenso a puertas cerradas, llamando perdedor a un legislador republicano y burlando a otro por votar para condenarlo por incitar a una insurrección durante su primer mandato.
De regreso en la Oficina Oval el miércoles a la tarde, él arremetió contra los aliados europeos, declarando que el Reino Unido estaba "muriendo" y argumentando que los otros socios estadounidenses de largo tiempo habían decepcionado a Estados Unidos.
Incluso para un presidente que rutinariamente hace movimientos inesperados, el miércoles fue desconcertante, según los legisladores republicanos.
Trump, por su parte, está más dispuesto que en cualquier momento en su segundo mandato a confrontar a sus aliados, dijeron personas cercanas a él, harto de las señales crecientes de disenso que están surgiendo a su alrededor. Eso a veces ha desestabilizado a Washington—y al mundo—mientras los funcionarios lidian con las consecuencias de las acciones del presidente. "El presidente es como una caja de chocolate," dijo el miércoles el Senador John Kennedy, de Louisiana, un republicano. "Nunca sabes cuál te va a tocar."
Ni siquiera los altos colaboradores de la Casa Blanca habían previsto un día tan agitado. Ellos esperaban que Trump firme la ley de vivienda emblemática en ley en una ceremonia al mediodía en el Capitolio. Un escenario con el sello presidencial y una fila de banderas estadounidenses había sido preparado para el evento. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, llamó a la legislación "una de las leyes más importantes en materia de asequibilidad de vivienda en la historia estadounidense."
Poco antes de las 10 a.m. el miércoles, Trump arremetió contra la ley de vivienda, argumentando que era "de importancia menor" comparada con la ley SAVE America, la cual ordena la prueba de ciudadanía para registrarse para votar tanto como la identificación del votante en toda la nación. Trump también quiere acabar con la mayor parte del voto por correo. Menos de 40 minutos después, él anunció que estaba cancelando la ceremonia de firma para le ley de vivienda.
La medida asombró a los legisladores republicanos, quienes se enteraron de la decisión por redes sociales junto con el resto del país. Algunos quedaron confundidos porque Trump recortara una ley bipartidista que instó que el Congreso aprobara y que podría haber ayudado a los republicanos a defender el argumento que estaban abordando las preocupaciones de acceso a la vivienda de los estadounidenses.
Senate Majority Leader John Thune and Trump at the Capitol Hill press conference.
Pero Trump vió las cosas de forma diferente, de acuerdo con sus asesores, viendo la ley de vivienda como una moneda de cambio para ejercer presión sobre el Senado para que apruebe la ley de elegibilidad para votar. El presidente ha expresado profunda frustración que el proyecto de ley se ha estancado en la cámara, y dijo a los asesores el miércoles que ve al Líder de la Mayoría del Senado, John Thune, como un impedimento para la aprobación de la legislación, de acuerdo con personas familiarizadas con el tema. El republicano de South Dakota, quien es copatrocinante del proyecto de ley y previamente lo trajo al pleno del Senado para debatirlo, ha dicho que no tiene suficientes votos para ser aprobada.
El presidente continuó expresando sus frustraciones durante el almuerzo en la tarde del miércoles con los republicanos del Senado.
Tras criticar duramente a los legisladores republicanos que se habían unido con los demócratas que se habían unido a los demócratas en una votación para limitar sus poderes de guerra el día anterior, el presidente sermoneó al Partido Republicano sobre qué legislación les daba la mejor posibilidad de preservar sus mayorías en las elecciones de medio término. “En mis concentraciones, a nadie le importa el proyecto de ley de vivienda,” les dijo Trump, de acuerdo con una persona que está al tanto del tema. "Pero cuando digo SAVE America, no puedo lograr que se sienten."
El Sen. Bill Cassidy, el republicano de Louisiana a quien el presidente debilitó en las elecciones primarias del mes pasado, exigió respuestas sobre la guerra de Irán. Trum llamó perdedor al senador, de acuerdo con personas interiorizadas con el intercambio, y le dijo que se siente. Cassidy respondió que Trump no tenía ninguna autoridad para decirle qué hacer.
Más tarde, Trump observó que todos los que habían votado para condenarlo en sus juicios políticos en el Senado se habían ido, dijo una persona familiarizada con la reunión. La Senadora Lisa Murkowski (R., Alaska), quien votó por condenarlo en su segundo juicio juicio político, se sentó más derecha en su silla. "Bueno, excepto por ella," dijo Trump.
Cassidy también votó por condenar a Trump en su segundo juicio político.
“Les diré que el presidente hizo un trabajo extraordinario al transmitir su mensaje, a veces en voz alta, a veces no tan alta," dijo el Sen. Tommy Tuberville de Alabama. Kennedy ofreció un resumen más suscinto de la reunión, diciendo que fue un éxito porque la gente se sacó lo que tenía dentro y "nadie fue apuñalado." Un senador republicano dijo que hay frustración mutua entre Trump y los republicanos del Senado.
Hablando a los periodistas tras la reunión, Trump buscó minimizar las tensiones con sus copartidarios republicanos. "Tenemos un partido realmente muy unido," dijo.
Trump tuvo más críticas que ofrecer en una reunión en la Oficina Oval el miércoles a la tarde con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte—aunque bajó el tono a su discurso después que Rutte lo colmara de elogios.
Trump ha sido durante mucho tiempo crítico de la alianza, diciendo que no ha logrado impulsar el gasto militar adecuadamente. El jefe de la OTAN llegó preparado para halagar al presidente, exhibiendo un cartel mostrando el gasto militar creciente de los países miembros, un aumento que él atribuyó a Trump. El elogió los ataques de Trump contra Irán y explicó que no era sólo el presidente, sino "el líder del mundo libre."
Pero Trump no pudo resistirse a tirar algunas pullas a la OTAN. "Nos decepcionaron," dijo, criticando a los aliados por no hacer más para ayudar a EE.UU. en la guerra en Irán. El presidente luego enumeró los países con los que estaba decepcionado: Italia, Reino Unido, Alemania, Francia y España.
Cuando se le preguntó que quería de Europa, Trump dijo: "Sólo sean leales. Yo sólo quiero su lealtad."
En una victoria simbólica para Trump, los republicanos tarde el miércoles a la noche bloquearon una resolución dirigida a limitar la capacidad del presidente de conducir operaciones militares en Irán.
Cassidy, quien estuvo entre los republicanos cuyos votos allanaron el camino para aprobar una resolución similar anteriormente esta semana, votó contra la medida esta vez. Tras su enfrentamiento con Trump, Cassidy fue a la Casa Blanca el miércoles a la tarde para una reunión de la Sala de Situación respecto a Irán, donde dijo que le fueron dadas "explicaciones posibles" de cómo la administración está logrando sus objetivos bélicos.
“Desearía no haber perdido mi estribos," dijo Cassidy a los periodistas tarde el miércoles de su intercambio tenso con el presidente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.