viernes, 24 de julio de 2026

del WSJ

 

El enriquecimiento nuclear saudí es un error


Por la Junta Editorial
Julio 23, 2026

¿Por qué Arabia Saudita necesita enriquecer uranio en su suelo? La respuesta no es complicada: no lo necesita a menos que quisiera establecer los rudimentos de un programa de armas nucleares como una contingencia. La pregunta má difícil de responder es por qué la administración Trump acompaña.

La administración Trump dijo el miércoles que firmó un acuerdo nuclear civil con los saudíes, ganando nuevos contratos para empresas estadounidenses al precio de salvaguardas de no proliferación nuclear. El acuerdo ahora será enviado al Congreso, y será difícil encontrar la mayoría de dos tercios necesaria para superar un veto presidencial.

El Con­greso debería todavía analizar los detalles. El acuerdo rompe con la "regla de oro" de la no proliferación, la cual prohibiría el enriquecimiento local de uranio y el reprocesamiento de plutonio. En su lugar establece un estudio de dos años por parte de EE.UU. y Arabia Saudita del valor y viabilidad comercial del enriquecimiento saudí, tras lo cual será tomada una decisión.

¿Qué hay que estudiar? Todos saben que no es más barato empezar a enriquecer ahí. Pero encargar un estudio es una maniobra de Wash­ing­ton, y el Con­greso querrá saber si la administración lo está dilantando con una formalidad.

El riesgo es alto. El riesgo de una catástrofe de armas nucleares aumenta cada vez que se expande el enriquecimiento nuclear. Ese es el motivo por el cual el consenso bipartidista estadounidense ha sido detener la expansión de los procesos y capacidades más peligrosos a los enemigos y aliados.

La próxima mejor forma de prevenir la proliferación nuclear es con inspecciones y monitoreo, pero el acuerdo de Trump debilita esos también. El método probado es el Protocolo Adicional de la Agencia Internacional de Energía Atómica. Los Emiratos Arabes Unidos adhirieron a él, junto con la norma de oro de no enriquecimiento local, como una condición de su acuerdo nuclear del 2009 negociado en gran parte con George W. Bush. Pero ahora se ha permitido a los saudíes rechazar el Protocolo Adicional y recibir apoyo estadounidense de todas formas.

La administración Trump dice que ha ideado un acuerdo bilateral de salvaguardas propio. Pero nosotros dudamos que los saudíes rechazaran el protocolo estándar en favor de inspecciones aun más estrictas. Están destinadas a ser más débiles, estableciendo el precedente que cada aliado estadounidense pueda presionar por su propio monitoreo preferencial.

Esperen que Turquía y Egipto se pongan en contacto, y sabemos cómo este presidente odia decir no a Recep Tayyip Erdogan de Turquía. ¿Y por qué E.A.U., que ha sido un aliado mucho mejor para Estados Unidos que Arabia Saudita durante la guerra con Irán, ahora se contentaría con seguir las normas por su cuenta? Será mucho más difícil impedir que la capacidad de enriquecimiento nuclear se extienda a lo largo de la región volátil.

Los orígenes de este acuerdo están en la administración Biden, la cual ofreció la cooperación nuc­lear como una recompensa si los saudíes se unían a los Acuerdos de Abraham. Riad ha resistido la presión para hacerlo, pero su recompensa ahora llega de la administración Trump de todos modos. Uno tiene la esperanza que los saudíes hayan ofrecido algo más.

Estados Unidos necesita a los aliados árabes, y tiene muho que ofrecer a la Arabia Saudita rica en petróleo en su proceso de diversificación económica. Pero los saudíes no necesitn un camino a una bomba nuclear para igualar a Irán. El Sr. Trump y el ejército de Estados Unidos han estado asegurando eso. ¿Por qué socavar ese éxito ahora?

Trump tomó la decisión difícil de luchar en Irán, pero fracasa en la decisión más sencilla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.