domingo, 23 de agosto de 2026

 Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén han logrado un avance que podría transformar el cultivo de tomates en climas fríos y, potencialmente, ayudar a alimentar al mundo.

Mediante la modificación genética de plantas de tomate con la tecnología CRISPR para que produzcan frutos sin necesidad de fecundación, el equipo ha abierto el camino hacia cosechas más fiables en regiones donde el frío o el calor extremo dificultan el cultivo. En ensayos realizados en invernaderos durante el invierno, las plantas modificadas produjeron más de 18 veces más frutos que las no modificadas al inicio de la temporada y seis veces más tomates maduros en total. La mayoría de los tomates de las plantas modificadas habían adquirido un color rojo y madurado para el final del ensayo, mientras que la mayor parte de los frutos de las plantas no modificadas seguían verdes.
Este descubrimiento podría permitir a los productores de tomate prolongar las cosechas hasta los meses más fríos y resultar útil también en condiciones de calor extremo: dos de las mayores amenazas para la seguridad alimentaria mundial a medida que se acelera el cambio climático. La ciencia israelí, una vez más, alimentando al mundo. 🇮🇱🍅 Universidad Hebrea de Jerusalén

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