ALBANIA, ISRAEL Y LOS JUDÍOS: UNA HISTORIA DE REFUGIO Y ACERCAMIENTO
Por Natalio Steiner
Comunidades Plus
Las relaciones entre Albania, Israel y el pueblo judío tienen raíces anteriores al nacimiento del Estado israelí. Su evolución reúne presencia judía antigua, solidaridad durante la Shoá, décadas de aislamiento comunista y una cooperación que hoy abarca tecnología, seguridad, salud y turismo.
*Una presencia de siglos*
Los restos de una sinagoga en Saranda, en el sur de Albania, testimonian una comunidad judía durante la Antigüedad tardía, con un importante desarrollo entre los siglos V y VI. Sus mosaicos incluyen una menorá. Siglos después, durante la época otomana, hubo presencia judía en ciudades como Vlorë y Berat, vinculada también con los movimientos de población judía en los Balcanes.
*La protección durante la Shoá*
El capítulo más significativo llegó durante la Segunda Guerra Mundial. Antes del conflicto vivían en Albania unos 200 judíos. A ellos se sumaron refugiados procedentes de distintos países europeos: Yad Vashem estima que ingresaron entre 600 y 1.800, aunque advierte que no existen cifras exactas.
Tras la ocupación alemana de 1943, familias albanesas ocultaron a judíos y funcionarios facilitaron documentos falsos. Una de las tradiciones asociadas con esa protección fue la besa: el compromiso de cumplir la palabra dada y proteger a quien se había recibido como huésped.
Yad Vashem señala que casi todos los judíos que se encontraban dentro de las fronteras albanesas durante la ocupación alemana sobrevivieron, con la excepción de integrantes de una familia. Por eso, resulta más preciso hablar de un rescate extraordinario que afirmar que no hubo ninguna víctima. Al finalizar la guerra había más judíos en Albania que antes de su comienzo.
*El aislamiento comunista*
La posguerra abrió una etapa muy diferente. Bajo la dictadura de Enver Hoxha, la comunidad quedó aislada del mundo judío y sufrió las restricciones impuestas a todas las religiones. Las celebraciones debían realizarse discretamente en casas particulares.
Aunque Albania reconoció a Israel en 1949, el vínculo no se consolidó durante las décadas comunistas. La apertura de comienzos de los años noventa permitió que gran parte de la pequeña comunidad emigrara a Israel, con ayuda de la Agencia Judía y del Joint. Hay una sola sinagoga en todo el país que pertenece a Jabad.
*De la apertura a la cooperación*
El 19 de agosto de 1991 se firmó el establecimiento de relaciones diplomáticas. Albania abrió su embajada en Israel en 1998 e Israel inauguró la suya en Tirana en 2012. Desde entonces se ampliaron los intercambios en agricultura, educación, cultura, medicina y ciberseguridad.
La solidaridad también tuvo una expresión concreta en 2019, cuando Israel envió especialistas para ayudar tras el devastador terremoto que golpeó Albania.
El acercamiento continúa. El 12 de octubre de 2026, los cancilleres Ferit Hoxha y Gideon Sa’ar firmaron en Tirana un acuerdo general de cooperación. Según la Cancillería albanesa, comprende áreas como comercio, innovación, agua, energía, salud y seguridad. Albania reafirmó su apoyo a la seguridad de Israel y su compromiso contra el antisemitismo, junto con la búsqueda de una paz duradera en la región.
Esta historia muestra cómo la memoria de un rescate puede convertirse en un puente entre países. Pero también recuerda que la amistad actual atravesó interrupciones y cambios políticos: se construye tanto con el reconocimiento del pasado como con decisiones concretas en el presente.
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