
La coalición que hoy integra el gobierno pasó de 64 escaños a no más de 52, según todas las encuestas y las proyecciones de boca de urna. Los partidos ultraortodoxos y de ultraderecha son los grandes derrotados, pues el Likud se mantiene como partido mayoritario. El bloque opositor podría juntar entre 49 y 53 escaños, pero tampoco formaría gobierno sin el apoyo árabe, cuyos partidos realizaron una elección histórica y conseguirían 18 o 19 representantes en la Knesset.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.